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Jueves, 24 de enero de 2008
La Jornada de Oriente - Puebla - Suplementos
 
 
ESTÉTICA Y SALUD
 

Las estrías

Las diligencias a puerta cerrada en los cinco distritos comenzaron a las 9 horas; sin embargo, la apertura de documentos comenzó entre las 12 y las 13 horas / Alejandro Ancona
Rafael H. Pagán Santini

Al igual que cualquier parte de nuestro cuerpo la piel requiere de atención y de tratamientos preventivos para evitar enfermedades y lesiones innecesarias que afecten nuestra vida cotidiana. La piel es un órgano delgado, relativamente plano, clasificado como una membrana. Está compuesta por dos capas principales: una exterior, más fina, llamada epidermis y otra interna, más gruesa, denominada dermis. La capa que se encuentre por debajo de la dermis (hipodermis o capa subcutánea) no forma parte de la piel propiamente dicha, aunque, algunas profesionales la consideran parte de la piel. Por ella pasan los principales vasos y nervios a la piel.

La capa subcutánea o hipodermis tiene una contextura laxa y esponjosa, es rica en grasa y mantiene un gran aporte sanguíneo lo que la hace un sitio ideal para la absorción  rápida y relativamente indolora de las sustancias inyectadas. El contenido de grasa de la hipodermis varía según el estado nutritivo, pudiendo superar en los sujetos obesos los 10 centímetros de espesor en algunas zonas. La densidad y disposición de las células adiposas (células que acumulan grasa en forma de triglicéridos) y de las fibras de colágeno, determinan la relativa movilidad de la piel.

Si las fibras elásticas de la dermis se distienden en exceso, por ejemplo por el rápido aumento del volumen del vientre durante el embarazo o como consecuencia de una gran obesidad, estas fibras se debilitarán y se romperán. El resultado inicial es la formación de surcos deprimidos, rosados o ligeramente azulados con bordes dentados. Estas finas marcas (marcas de estiramiento) son, en realidad, diminutos desgarros. Cuando cicatrizan y pierden el color, las estrías (en latín surcos) que quedan parecen cicatrices lineares y brillantes, de color blanco plata. Si el entramado de colágeno se desorganiza y las fibras elásticas se rompen toda la estructura de sostén de la piel se perderá y ésta tendrá un aspecto estriado cicatrizal.   

El principal factor para la aparición de estas marcas es el cambio súbito de peso. Pero existen otras no menos importantes: cambios hormonales, el crecimiento durante la adolescencia, embarazo, levantamientos de pesas durante periodos prolongados y la ingesta de medicamentos que contienen corticoides.

Las estrías y la atrofia cutánea son, tal vez, los efectos secundarios observados con más frecuencia tras el uso de corticoides tópicos, que al parecer son capaces de alterar las fibras elásticas y el colágeno. Las estrías de los adolescentes pueden manifestarse poco después de la aparición del vello púbico y se localizan en las caras externas de los muslos o en la región lumbosacra en los hombres y en los muslos, nalgas y mamas en las mujeres. Se piensa que el levantamiento de pesas y otras formas de ejercicio pueden exagerar la lesión fisiológica del tejido conjuntivo dérmico.

La exposición al sol acentúa las estrías en lugar de atenuarlas. Las dosis masivas de sol alteran profundamente las fibras de colágeno y de elastina. Las fibras elásticas que aportan soltura a la piel se distienden; la piel pierde elasticidad y se relaja.

Hasta el momento no existe un tratamiento tópico satisfactorio que elimine las estrías, aunque en el mercado hay múltiples productos avanzados que incluyen agentes emolientes e hidratantes, con complejos vitamínicos destinados a favorecer la elasticidad tisular y la estabilidad del colágeno.

Una vez que han aparecido las estrías, las posibilidades terapéuticas del trastorno estético se reducen a intervenciones directas en la piel. Estos tratamientos han mejorado mucho en los últimos años gracias al desarrollo de las técnicas láser y microdermoabrasión, cuya utilización contribuye a mejorar ostensiblemente la textura y aspecto de la piel. 

La prevención es la mejor defensa ante estas marcas. La piel bien hidratada y nutrida conserva mejor su elasticidad y resiste mejor los estiramientos importantes. Podemos contribuir a que el cuerpo y la piel se mantengan del todo sanos a través de un estilo de vida que incluya una buena alimentación baja en grasas saturadas y transsaturadas, ingesta abundante de agua y ejercicio físico apropiado.

Si desea más información sobre esta columna puede escribir al correo electrónico
rhpmedicus@yahoo.com.mx 

 
• Edith Méndez reveló que la mayoría de las personas difícilmente atienden problemas de salud relacionado con las extremidades 

La podología, una necesidad para prevenir patologías en los pies

(Yadira Llaven)

Fundadora del programa de podología en el Hospital de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), la especialista Edith Méndez Xicoténcatl habló con La Jornada de Oriente, sobre los cuidados básicos de los pies para prevenir posibles patologías. Sobre el tema, reveló, “existe un gran desconocimiento del trabajo profesional que realizamos los podólogos, pues la mayoría de las personas difícilmente atienden un problema de micosis, prurito, uña enterrada o molestias por deformaciones en los pies, argumentando que la extremidad no se encuentra a la vista”.

En entrevista, la también docente de la UAP explicó que en la actualidad la podología, “es una necesidad”, sobre todo en el caso de las personas que sufren de pie diabético, pues se puede prevenir una posible amputación, pero también explicó que un podólogo puede prevenir problemas de micosis, infecciones dermatológicas y otras patologías, ya que aseguró, “nuestro organismo es todo un mecanismo, y sí su estructura no está bien organizada puede desencadenar en un inconveniente de salud en los pies”.

Antecedió que la palabra podología proviene de “podos”, que significa pie, y “logos” es tratado, es decir, es el tratado de los pies. “Es una parte de la actividad médica que se dedica a valorar todas las alteraciones del pie, siempre y cuando no se rebasen los limites de una cirugía menor, que no requiera de anestesia local  o de los cuidados postoperatorios”.

La podología tuvo sus inicios en Europa, a mediados del siglo XVII, y en el caso particular de Puebla, “desafortunadamente, dio sus inicios de manera profesional a partir de 2000. En ese mismo año es cuando se abre la carrera , que se estudia en dos años, con un día de asesoría por la semana en la Universidad Autónoma de Puebla”.

Como responsable del programa en el Hospital Universitario (HU), la especialista comentó que cuentan con alumnos de todos los estados del país, ya que difícilmente se puede encontrar una institución que ofrezca esta alternativa de estudio médico en México.

“Normalmente quienes estudian podología son personas que realizan esta actividad de manera empírica, pero que necesitan de un certificado para comprobar sus conocimientos. Para estudiar la carrera, que consta de dos años, sólo se pide la constancia de secundaria, con calificaciones mínimas de 8 y presentar conocimientos previos en el área”.

A diferencia de otros países, como España, señaló que se requiere tener la carrera de medicina general para poder estudiar podología; mientras que aquí sólo lo estudian para obtener la certificación.

Al respecto, expuso que un especialista en podología no se concreta a cortar uñas, sino que tiene la capacidad para prevenir diversas patologías asociadas a los pies. 

Méndez Xicoténcatl, quien realizó diplomados en la Universidad de España, aseguró que la necesidad de atender esta especialidad surge “porque mucha gente se hacía llamar podólogo, pero no contaba con los conocimientos básicos, sino únicamente los aprendidos a través de la práctica, formada de generación en generación”.

Sobre las uñas enterradas, explicó que es un problema que deriva dependiendo del tipo de uña que la persona tenga, y “lo ideal es que se realice un corte recto, pero no en todas los casos se puede, pues existen uñas cuadradas, redondas y rectas”, por citar algunos ejemplos.

Estadísticamente informó que los problemas de los pies se presentan en el mismo porcentaje en los hombres y mujeres, aunque señaló que hay factores que condicionan más a la mujer, por su peso más elevado y el uso de zapatos con tacones.  “La obesidad, el sedentarismo, la insuficiencia vascular periférica, la falta de irrigación de la sangre en las células de los pies, son algunos de los agentes más recurrentes en la población femenina, además de los neurológicos asociados a la diabetes, que se ven más progresivo en personas de edad adulta”.

 Recomendaciones

En este sentido, la podóloga sugirió, a manera de recomendación, secar bien los pies después de bañarse, utilizar una crema humectante para prevenir resequedades, ya que ocasionan descamaciones en el talón, así como utilizar zapatos cómodos, bajos y abiertos.

En el caso de personas que presenten problemas de micosis, dijo que es necesario llevar un tratamiento antimicótico, con un especialista, pues descartó que la utilización de talcos, que se anuncian en la televisión, erradique este problema, ya que aseguró que, en ocasiones, los llegan a complicar.

 
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