Con gran satisfacción recibí la noticia de tus éxitos académicos. Me es grato saber que ingresas a una de las maestrías mas prestigiadas del País inscrita en el Padrón de Excelencia de Conacyt. Sin duda alcanzarás el éxito. Mientras tanto reflexiono sobre el caso que me platicabas, el de la escuela secundaria técnica que alcanzaba grandes éxitos regionales con una planta docente dedicada en cuerpo y alma a la enseñanza pero vinculada a hechos de malversación de fondos de las aportaciones de padres de familia fuese expulsada del plantel por los padres afectados y reubicada según usos y costumbre de la burocracia educativa en otra escuela de otra comunidad de la zona, que ahora ocupa los lugares de privilegio que le correspondían a la institución de la que tú hablas con tanto orgullo. Pero no todos los trabajadores de la educación que se ven inmersos en escándalos tienen la disculpa de los resultados académicos y deportivos que alcanzaron quienes a pesar de todo, se formaron a su amparo. No. La gran mayoría de abusos cometidos por trabajadores de la educación van acompañados por decepciones y frustración de niños y progenitores producto de los malos resultados evidenciados por las evaluaciones académicas nacionales e internacionales recientes.
Pero lo mas grave de todo ,querida Gracia, es la complacencia mostrada por autoridades institucionales y sindicales ante hechos y situaciones vergonzosas. En el colmo del cinismo, la mismísima Elba Esther Gordillo Morales, presidenta vitalicia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Sindicato Trabajadores de la Educación (SNTE) denunciaba que la organización –de la que es dueña– no era la responsable de la perversión del Programa Carrera Magisterial que incluye en las listas de asalariados horizontales a profes. comisionados de manera cuasipermanente al sindicato y que nunca debieron obtener recursos económicos destinados a trabajadores de la educación frente a grupo pero que, de todas maneras fueron incluidos en el programa por presión de la organización gremial y tolerados por autoridades institucionales.
Y que decir del grupo de trabajadores homologados en el que desde su origen fueron incluidos “en defensa de sus derechos” trabajadores de apoyo a la docencia, algunos no sólo sin el grado académico requerido sino aún mas, sin los estudios de primaria concluidos y que no tenían ninguna vinculación con la educación superior salvo la de la relación con la persona de la sección 51 del SNTE que elaboró las listas, o de la defensa que el exsecretario general de la sección 51 del SNTE y de Dinorah, al parecer secretaria trabajo y conflictos del nivel medio superior quienes ante un conflicto entre miembros de la sección señalan, tomando partido por quienes desfalcaron a la escuela, que no les importan los desaguisados cometidos por sus compañeros ya que su obligación es defenderlos sin averiguar su culpabilidad.
Estas actitudes complacientes que inducen a que las cosas en el sector educativo vayan de mal en peor, sólo podrán ser superadas cuando la sociedad –a través de los padres de familia y/o de los consejos de participación social– se haga cargo del control y de la evaluación de los docentes y de las instituciones para la permanencia de los mismos en sus plazas de trabajo sea resultado de un proceso en el que se midan méritos y fracasos. Sólo la sociedad puede corregir la fallas en las que incurren los docentes y en su caso otorgar una nueva oportunidad Gracia, a pesar del caso particular que afecta a tu querida escuela, para que no se dañe a quienes –alumnas y alumnos– merecen una actitud seria y responsable por parte de profesionales a los que se les paga con nuestros impuestos.
Quedo de ti, deseándote que el año que mañana inicia sea lleno de prosperidad y logros en todos los aspectos de tu vida.