Aun cuando se acordó que la reunión de cañeros sería en la cabecera municipal, el líder de la CNC, Daniel Carrera Urrutia, optó por citar a sus representados en Calipan, amén de que ordenó el inicio de la zafra, lo que generó inconformidad entre los productores agremiados en la CNPR.
El líder de los miembros de la CNPR, Alejandro Oropeza Nieva, lamentó que el cenecista tomara una decisión parcial, e hizo notar que ello debilita al movimiento cañero en la región, además de desunir a los productores y dar una imagen de vulnerabilidad ante los industriales del ingenio de Calipan.
Por su parte, José Hernández García, adherido a la CNC, consideró que la causa del paro de cañeros, que concluyó ayer a nivel nacional, era el precio del azúcar, por lo mismo no hay razón para retrasar el corte de la caña.
“Cuánto tenemos perdido, cuánto tenemos acumulado” argumentó Hernández García para tratar de contener la molestia de los asistentes a la asamblea en Coxcatlán, que insistieron en calificar como un acto desleal, y hasta de traición, lo realizado por Daniel Carrera Urrutia.
Insistió en que es necesario que se comience con la quema de la caña para el corte inmediato, porque ya son importantes las pérdidas sufridas por el paro no se deben arriesgar más.
Las razones de la CNC no fueron suficientes para convencer a los miembros de la CNPR, cuyo líder expresó que antes del corte de la caña los representantes del ingenio deben comprometerse a dar una fecha para el pago de los 4 millones que les adeuda a los productores de caña en toda la zona, luego de lo cual se debe firmar el acta de inicio de la zafra.
Finalmente, Oropeza concluyó que van a pactar una reunión con el gerente del ingenio de Calipan, Ricardo Janeiro, para definir el pago del adeudo y de ese modo negociar también el inicio del corte de caña, porque es absurdo empezar la quema cuando el mismo ingenio no está en condiciones de comenzar la molienda.