Estudiantes de las Escuelas de Comunicación, Economía y Relaciones Internacionales denunciaron lo anterior vía telefónica, aunque no dieron sus nombres para evitar actos de represión.
Explicaron que alrededor de las 7:30 de ayer horas colocaron pancartas en las principales vías que conducen a las instalaciones de la universidad en la que se leía la frase “La UDLA celebra la salida de Palou”; sin embargo, fueron retiradas minutos después por el personal de seguridad de la institución.
Los quejosos dijeron que a raíz de la salida de Palou pensaron que los actos de represión llegarían a su fin: “ello deja dudas de cómo será la vida al interior de la institución, a fin de cuentas la censura sigue existiendo a pesar de la salida del rector”.
Después, alumnos se quejaron sobre la poca información que existe en torno a la salida de Palou y el nombramiento del próximo rector, así como la incertidumbre que esto genera entre los universitarios. Por último, exigieron a las autoridades mayor atención a las demandas de los alumnos.
“Palou fue responsable de cortar la libertad de expresión, pero a pesar de su salida la universidad sigue viviendo un hermetismo total; tenemos muchas dudas al respecto y ninguna de ellas se nos ofrece, ninguna autoridad se ha acercado a nosotros a responder nuestras inquietudes”, enfatizó uno de los universitarios.
El jueves pasado se hizo oficial la renuncia de Pedro Ángel Palou a la rectoría de la UDLA, quien será investigador en la universidad de La Sorbona. Mientras se inician los trámites para la designación de su sucesor se nombró a Arturo Langdon Lagarrigue como delegado del Patronato para Asuntos de la Rectoría.
La administración de Pedro Ángel Palou García inició a mediados del año 2005 y que se caracterizó por una confrontación entre el rector y un grupo de académicos cercanos a la familia Jenkins. Este conflicto provocó la salida de la institución de algunos personajes importantes como Francisco Bada y Pablo Rodríguez Regordosa. Uno de los momentos más álgidos fue cuando ordenó el cierre del periódico interno La Catarina.