Productores de Puebla y la Cámara Nacional de la Industria Azucarera y Alcoholera llevan a cabo reuniones con el objetivo de pactar el precio de ese dulce para garantizar su venta y comenzar sin problemas el ya cercano ciclo de la zafra, informó el delegado en la entidad de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Felipe Domínguez Rangel.
El funcionario explicó que en el estado, y específicamente en la región de Atencingo y Calipan, existen más de 8 mil labriegos dedicados a trabajar para obtener la materia prima. En la primera franja, dijo, el cálculo es de 7 mil y en la segunda de mil 709.
Domínguez Rangel aseguró que en éstos encuentros participan líderes cañeros y empresarios. “Hasta donde tenemos conocimiento, aún no está definido nada, pero continúan las pláticas entre ambas partes. En este caso, la Sagarpa únicamente aporta datos y funciona como mediador. Ojala los involucrados resuelvan pronto la situación para beneficio de las familias que en los próximos días arrancarán las moliendas. Sin embargo, tenemos como fantasma a los recientes acontecimientos surgidos a nivel nacional y que acarrean la problemática del sector”.
De acuerdo con productores consultados por este diario, la zafra en el ingenio de Calipan está prevista iniciar el domingo 2 de diciembre, y en Atencingo el viernes 7 del mismo mes. “En caso de no iniciar en esas fechas programadas, por falta de acuerdos, dejarán de procesarse por día 11 mil 200 toneladas de caña en ambos sitios (9 mil toneladas en Atencingo y 2 mil 200 en Calipan), y eso representa la pérdida de dinero para todos”.
El delegado informó que el “nudo” podría estar precisamente en lograr un pacto equitativo de parte de los productores y los industriales. “El año pasado el precio por tonelada de caña fue de 441 pesos; y los dueños de la tierra llegaron a la mesa de diálogo con la propuesta de asegurar mínimo esa cantidad, y por ninguna manera permitir que baje. En caso contrario, el costo de los insumos, equipo y mano de obra no será posible solventarlo”.
El responsable de la Sagarpa consideró que actualmente la producción en Puebla de azúcar no es la mejor. “Sin embargo, para este año en Atencingo aspiran a obtener más de 167 mil toneladas de endulzante, y en Calipan 19 mil toneladas”. Vale recordar que la compañía del sur mixteco es administrada por el sector público tras la expropiación del 3 de septiembre del 2001. Y Calipan es manejado por la iniciativa privada.
Dijo que la superficie estimada de cosecha en Atencingo es de 11mil 600 hectáreas y con un volumen de caña de 1 millón 283 mil toneladas para captar una producción de azúcar de 167 mil 610 toneladas de azúcar. En Calipan, el área de siembra es de 2 mil 407 y un volumen de caña molida de 198 mil 170 toneladas, para sacar una producción de azúcar de 19 mil toneladas”.
Domínguez Rangel lamentó que para el caso de ambos ingenios, en este 2007 se esperaba una mayor generación de cañaverales. “Por ejemplo, en el caso de Atencingo pensamos en un rendimiento de 115 mil 680 toneladas, y sólo obtendrán 110 mil 300 debido a las bajas precipitaciones entre los meses de agosto y septiembre que ocasionaron un menor desarrollo de la planta, y en consecuencia disminuye la masa de caña molida y la cantidad de azúcar producida; En Calipan tenían programado obtener un rendimiento de 98 toneladas por hectárea, pero únicamente serán 88”.
El pronóstico de la Sagarpa en torno a este asunto, asumió el burócrata, es determinar entre las organizaciones el precio de venta del azúcar que actualmente es de 325 pesos por cada bulto de 50 kilogramos. “De nuestra parte, el empeño de la dependencia es el apoyo con la transferencia de tecnología, asesorías para la cosecha, maquinaria y equipo. Así entonces, para los ejidatarios de caña fue erogado un presupuesto de aproximadamente 7 millones de pesos para mejorar los instrumentos utilizados”.
Según la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR), en Puebla 29 municipios conforman una superficie sembrada de más de 13 mil hectáreas de caña, que en su mayoría se destina a la producción de azúcar. “Pero de cara a una realidad cada vez más difícil de enfrentar, ya optamos por promover la generación de piloncillo, uso forrajero, alcohol y etanol combustible bajo la premisa de iniciar con esta actividad en la entidad y afrontar la devaluación del azúcar que se ve ocurra dentro de dos años”, admitió a La Jornada de Oriente un integrante de la SDR.
Incluso, agregó, “los diversos estudios determinaron que las variedades de la planta son muy antiguas y los rendimientos de azúcar son muy bajos; por esto es indispensable y urgente cambiar la variedad de la planta y uno de los mejores métodos es producirlas en laboratorio”.
Sostuvo, los “males” ya fueron diagnosticados y son “la ausencia de meanización en las labores de cultivo como un factor determinante; perdida de la fertilidad del suelo por monocultivo; desperdicio del agua de riego; compactación de los terrenos de cultivo por la cosecha mecanizada; combate de malezas a tiempo; contar con créditos a tiempo, el balance de variedades de caña y extravío de fertilizante por el método de aplicación”.