Hace casi tres meses, el secretario de Gobernación del ayuntamiento de Puebla, Javier Casique Zárate, anunció que el ayuntamiento de Puebla retiraría a todos aquellos que trabajan como limpiaparabrisas y “escupe fuego” de los principales cruceros de la ciudad. Ayer, durante un recorrido realizado por diferentes avenidas, se contaron a 66 autoempleados, en su mayoría adolescentes. “Y no nos vamos a ir ¿de qué quiere el gobierno que vivamos?”, dijo uno de ellos.
El 29 de agosto, Casique Zárate dijo que “en atención a algunas denuncias ciudadanas” la dependencia a su cargo retiraría a unas 200 personas de la vía pública, porque algunos de ellos fueron señalados como responsables de agredir verbal y físicamente a varios automovilistas.
“Tenemos registradas malas actitudes de las personas que limpian los vidrios de los autos porque exigen que se les entregue una aportación; en algunos casos, se han presentado fricciones que podrían desencadenar en mayores problemas”, afirmó el funcionario en aquella ocasión.
Aunque a la fecha Casique no ha cumplido su advertencia, algunos limpiaparabrisas ven difícil que un gobierno municipal, el que sea, termine por retirarlos definitivamente de las calles; otros, aseguran que ellos no han agredido a nadie, pero sí reconocen que en algunas ocasiones los conductores les avientan el auto en su intento por limpiarlo y ganar dinero, por lo que se “defienden” diciéndoles alguna grosería.
“La gente en Puebla era buena onda y te daba el varo (un peso), pero últimamente ya no quieren dar nada”, mencionó Jesús, de 16 años, que trabaja junto con otros limpiaparabrisas en un crucero de la 24 Sur, quienes después de varios intentos, acceden a dialogar. Algunos fueron a la escuela, otros no saben leer ni tampoco escribir, pero están seguros que por lo menos obtendrán 100 pesos, dinero que es importante para la subsistencia de su familia. Aunque aseguran que son independientes y trabajan por su cuenta, por lo menos uno de cada dos pesos que reciben se lo entregan a otro joven, de mayor edad, que simplemente se alejó cuando vio la presencia del reportero.