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miércoles 7 de noviembre de 2007
   

ECONOMÍA A RETAZOS



Autoría intelectual

Miguel Ángel Burgos Gómez

Siempre que se trata de asesinatos de personajes destacados por la historia o los medios de comunicación, queda la duda de la autoría intelectual. De los que no son famosos no queda ni la duda, simplemente son olvidados en cuanto se muere el último pariente que los conoció.

La acuciosidad con la que actúan los científicos con los primeros es sorprendente. Así ocurre con el caso del faraón Tutankamon que vivió hace más de 3 mil años. Unos científicos han dictaminado que, contra lo que se creía, este noble señor no murió asesinado, sino por haberse caído de una carroza cuando andaba cazando. Una tomografía computarizada que muestra la fractura de una pierna poco antes de la hora de su muerte, es un argumento para apoyar ese dictamen. Para probar sus conclusiones los científicos presentaron un documental en la televisión que se exhibió a nivel nacional (en Egipto). La nota donde se informa de esto no dice más, como por ejemplo en que estado andaba cazando el faraón. O si en esa época estaba terminantemente prohibido romperle una pierna a alguien antes de asesinarlo. Como sea, la palabra de la ciencia es ley y se acabo la discusión, pues siempre se conjeturó sobre la autoría intelectual del asesinato de Tutankamon que reinó nueve años y tenía 18 al morir.

De Julio César ni hablar, lo mató Bruto, pero la autoría intelectual se atribuye a unos senadores envidiosos. Pero esas son simples sospechas, pues esa figura legal no la prueban ni los científicos esos del faraón egipcio. Además son bastante tardados. Quién sabe cuándo nos podrían informar acerca de la autoría intelectual de los casos Álvaro Obregón o Colosio. Dentro de 3 mil años cualquiera se creerá que el primero murió de indigestión por comer mole poblano, ya que le faltaba un brazo.

Todavía más difícil es establecer la autoría intelectual cuando se trata de crímenes masivos como el genocidio de indígenas en América, de negros deportados de áfrica, de armenios en Turquía, de judíos y gitanos durante la Segunda Guerra o de los japoneses en Hiroshima y Nagasaki. De esto último la autoría intelectual ¿es de Hoover o de Fermi, Openheimer y Einstein? ¿O de los más de 100 mil obreros que trabajaron en el proyecto Manhattan? Cuando se habla de la guerra cada vez más se le asocia con la actividad científica: la física, la química, la biología o la computación. Pero eso no es todo. Apenas hace unos días se escribía en este diario sobre el papel que han jugado la antropología en la guerra contrainsurgente desde el siglo XIX. (López y Rivas, 2.XI.07). Aunque se acostumbra decir que la historia se encarga de juzgar a los culpables de esos crímenes o de los desastres “naturales” o de la corrupción, eso no es más que una fórmula de consuelo mal habido.

Después de todo la historia no es más que una de las ciencias sociales comprometidas en las funciones de la administración del poder político. Convendría a unos historiadores efectivamente críticos, explicarnos cómo el fenómeno de las aguas crecientes que para nuestros paisanos tabasqueños es un desastre (y un negocio para Televisa), en Egipto, en la Gran Tenochtitlan, en Venecia o en Mesopotamia fue la base de su esplendor cultural.

Cualquier ingeniero, administrador, historiador, sociólogo, antropólogo o hasta economista que no se quiera asumir como parte de la autoría intelectual del desastre tiene el deber de ayudar –no sólo con víveres– sino explicando por qué esa diferencia.



Desperdicio

Óscar García Ábrego

La actual representación sindical ha desperdiciado valiosas oportunidades para poder legitimarse como una verdadera luchadora de los obreros de VW. Uno de los últimos ejemplos es el entreguismo manipulado en las negociaciones de la última revisión, donde la desfachatez con la que la dirección sindical dice a los obreros que aceptaron un aumento de 4.75 por ciento y adornándose de que estaba arriba de las mayoría de las revisiones automotrices. Con ese argumento hipócrita los líderes aceptaron la revisión con el descontento de la mayoría de los trabajadores. Los aumentos de precios pulverizaron el aumento al instante.

Una nueva escena del protagonismo políticomediático del “líder sindical”, es su aparición pública proclamado su terrible “indignación” con la política económica federal y corriendo al congreso local a entregar un pliego de protesta contra la embestida económica a un priista cómplice de la política económica que aplica el Partido Acción Nacional.

Raya en el cinismo su protesta, pues en donde debería de luchar por las demandas de los trabajadores no lo hace, perdiendo credibilidad y tratando de engañar a la opinión pública.

¿Cuándo acabará esta secuela de engaños y estafas que aplauden los gobernantes y empresarios? ¿Cuándo tendremos un verdadero progreso económico equitativo? ¿Seguiremos solapando esto? Sólo hasta que el obrero decida.

Si no somos nosotros ¿entonces quién?

¡Viva Villa...!

Alberto Cordero (UAP)

Francisco Villa era analfabeto cuando era salteador de caminos, antes de incorporarse a la convocatoria de Madero para hacer la Revolución.

Villa aprendió a escribir en la cárcel en el Distrito Federal, pero como le era muy difícil hacerlo a mano aprendió a usar la máquina de escribir del juzgado. El escribano, que le prestaba la máquina, después le ayudó a huir de la cárcel y se fue con él a la Revolución.

Cuando Francisco Villa fue gobernador de Chihuahua tenían prioridad los maestros para cobrar su sueldo y, además, ganaban más que un general. En su corto mandato, Villa construyó, en promedio, una escuela por día. Es probable que esté en el infierno porque desenajenaba a la gente con la educación. En fin, al general Francisco Villa le dedico la siguiente calavera:

No sabía Francisco Villa
escribir cuando asaltaba
cuando al rico se encontraba
alejado de las villas.

Como ya aprendió de viejo
con su mano no escribía
por eso a diario aprendía
a escribir con maquinita.

Pocos saben que fue Villa
gobernador de Chihuahua
y en su tiempo más ganaba
un maestro que un general.

Por una vez en la historia
Villa escuelas construía
cada vez que amanecía
y por eso esta en la gloria.

 



Lo que era malo en el PRI ahora es bueno en el PAN

“Germán Martínez Cázares, candidato único a presidir el PAN –derecho que en 2005 Calderón le negó ante Espino–, suele predicar la doctrina y el deber de su partido en el gobierno.

“Como Calderón, Martínez Cázares es michoacano y jurista, pero tiene atada su libertad a su jefe, supremo elector desde el poder para decidir, a capricho, el destino del partido, que lo ambiciona como instrumento suyo.

“Ex secretario de la Función Pública, simulación sexenal ante el monstruo de la corrupción gubernamental y privada, Martínez Caázares no se atrevió jamás a expresar pública y abiertamente –durante su efímero paso de nueve meses en la alta burocracia– su anhelo de presidir el PAN, sin la instrucción de Calderón. ‘Si el presidente lo ordena, sí’.

–“Estás consciente de lo que dices.

–“Sí, te lo dogo abiertamente.

–“Es lo que decían los presidentes priístas y que ustedes, en el PAN, tanto criticaron.

–“Se equivocó el panismo.

“La sentencia de Martínez Cázares, dicha con la parsimonia de quien ve llover, no es menor. El PAN deberá lanzar a la hoguera documentos y discursos en los que, desde hace 68 años, censuró la subordinación y la manipulación del presidente en turno al partido que lo llevó al poder”

Fuente: Álvaro Delgado. El engaño predica

y práctica del PAN, Grijalbo, 2007.



Otras palabras se robaron la lana...

El viernes 2 de octubre, el diario La Jornada recordó que Pemex, en un documento enviado a la Cámara de Diputados, dijo haber entregado a los gobiernos de Roberto Madrazo y Manuel Andrade mil 970 millones de pesos, en efectivo y en especie, para realizar obras de infraestructura y de protección contra las inundaciones para construcción de viviendas destinadas a la gente que vivía en zonas de alto riesgo.

“Sin embargo, –añade el diario–, la paraestatal, mediante el oficio CE0071/2007, dirigido a la comisión especial que investiga los daños ecológicos causados por la petrolera, precisó que no hay evidencia de que los recursos se hayan aplicado en la entidad, que enfrenta las peores inundaciones de los pasados 50 años.”

Fuente: Proceso, número 1618, 4 de noviembre de 2007, p. 39



invitación

Todos los miércoles de noviembre a las 6 de la tarde

Miércoles 7: Taller sobre seguridad social. Licenciado Abelardo Cuellar (SUNTUAP), Doctora Cristina González (IMSS) y Víctor Contreras (VW).

Miércoles 14: Cine debate: Reed México Insurgente. Opera prima de Paul Leduc. Filmada en color sepia, se ubica hacia el año 1913 y narra la historia del periodista estadounidense John Reed, cuando ingresa en territorio mexicano para testimoniar la Revolución.

Miércoles 21: Entendiendo el presente a través de la historia: La Revolución Mexicana.

Miércoles 28: Música andina, Samuel Malpica Moredo y Efraín Brucheta.

Lugar: 22 Sur 5302 altos esquina con Circuito Interior, San Manuel.

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