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Puebla > Política
martes 16 de octubre de 2007

En la UAP, Hinojosa critica a los "empresarios venidos a políticos" que fomentan la corrupción

Martín Hernández Alcántara

El candidato del Partido del Trabajo (PT) a la presidencia municipal de Puebla, Gabriel Hinojosa Rivero, criticó ayer a los "empresarios venidos a políticos", que "se coluden con las constructoras, muerden (sic) y hacen obras de mala calidad", aunque aseveró que "el 95 por ciento" de los hombres de negocios en la entidad son "gente que sufre mucho", por las condiciones económicas adversas imperantes en la entidad.


Gabriel Hinojosa prometió que si vuelve a asumir la presidencia municipal no cobrará un centavo del sueldo asignado al alcalde / Foto: José Castañares

El abanderado, quien es dueño de la compañía Ábaco Computadoras para Negocios, SA de CV, se presentó ayer ante el Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Puebla. Se trató de un acto que pasó sin pena ni gloria, en el cual admitió que siendo alcalde de la ciudad hace una década cometió el error de no llevar a cabo una propuesta del entonces rector de la máxima casa de estudios, Enrique Doger Guerrero -hoy edil de la capital- para renombrar la avenida Maximino Ávila Camacho como avenida Universidad, pues optó por llamarla avenida Juan de Palafox y Mendoza.

El también primo del presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, se comprometió, en caso de obtener el cargo público que disputa, a proponer al cabildo que se cambie el nombre de dicha vía para hacerle honor a la universidad, lo cual despertó un tímido aplauso de la audiencia: el único que le brindaron a lo largo de una hora y media que duró la comparecencia.

Antes de ingresar al salón Barroco del edificio Carolino, donde estuvo acompañado por el actual jefe del gobierno universitario, Enrique Agüera Ibáñez, Gabriel Hinojosa concedió una entrevista a varios reporteros en la que manifestó su aprobación a la disposición de que una comisión del Senado de la República venga a Puebla para vigilar los comicios.

Además, criticó a su otrora correligionario y hoy adversario, Antonio Sánchez Díaz de Rivera, postulante del derechista Partido Acción Nacional (PAN), por el concierto que patrocinó el fin de semana pasado, mismo que amenizaron estrellas de la farándula como la vedette Niurka y el cantante Kalimba: "Eso es política chatarra , son acciones populistas, cuando deberían hacer política de fondo, que es el debate de ideas y no tiene que ver con Niurka ni con Bronco o la Sonora Santanera" (sic).

Asimismo, descalificó los sondeos de intención del voto que prácticamente lo colocan con nulas posibilidades de hacerse con el ayuntamiento y ubican a Sánchez Díaz de Rivera y a la candidata del Partido Revolucionario Institucional, Blanca Alcalá Ruiz, como punteros en la elección: "No hemos hecho encuestas porque éstas son usadas de acuerdo a los propios intereses; no se les debe hacer mucho caso, falta mucho y las cosas se están poniendo buenas", arguyó.

Ya en la comparecencia, en la fase de preguntas y respuestas, un integrante del Consejo Universitario le cuestionó a Hinojosa su proclividad a cambiar de filiación política, pues se hizo presidente municipal en el trienio 19961999 con la ideología del Partido Acción Nacional; recientemente aspiró a repetir en el cargo, pero auspiciado por las siglas del Partido Alianza Social (PAS) y luego, cuando esta organización política le arrebató el abanderamiento, se pasó al PT.

El ex munícipe reiteró que no cree en los partidos políticos, pero que los utiliza porque esa es la realidad imperante en el país. Estas organizaciones, abundó, son sólo instrumentos, incluso instrumentos desechables de los cuales se puede prescindir cuando ya no sirven a los intereses de la sociedad.

Más adelante, otro integrante del Consejo también puso en duda la fidelidad del empresario ex panista a los postulados del Frente Amplio Progresista, la coalición política que encabeza el ex candidato a la presidencia de la República, Andrés Manuel López Orador, y a la cual está adherido el PT.

Hinojosa Rivero contestó que con el Partido del Trabajo sólo comparte tres cosas: "La línea de la ética, el apego a la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el impulso al proyecto G2G (Gobierno de Segunda Generación)". De ahí en fuera, admitió que no tiene ningún compromiso con el Proyecto Alternativo de Nación que promueve el Peje, a quien le reconoció carisma y valentía.

Sin embargo, el candidato del PT también expresó su aprobación a los primeros meses de la gestión de su primo en la Primera Magistratura del país.

Prometió que, si vuelve a asumir la alcaldía, no cobrará un centavo del sueldo asignado al alcalde, porque considera que ese debe ser un cargo honorífico.

Dos guerreros

La comparecencia de Gabriel Hinojosa Rivero transcurrió sin sobresaltos, pero también careció de apasionamientos por parte de los representantes de la máxima casa de estudios. El recibimiento que le dio la institución contrastó con el que ofreció a Blanca Alcalá, Antonio Sánchez y al ex rector Samuel Malpica Uribe -actual abanderado de la Coalición por el Bien de Todos-, pues cuando éstos se presentaron se habilitó una sala de prensa en El Carolino en la que incluso se dispusieron canapés. Pero esta vez, con el postulante petista, la austeridad universitaria fue el sello distintivo.

Su conferencia estuvo basada en un Power Point plagado de mapas conceptuales, con los que explicó lo que es obvio, pero no se cumple, según aseveró: los gobiernos deben representar a sus sociedades.

Diagnosticó el estado de México: es un país mal administrado, por eso es imprescindible transformar el primer nivel de gobierno, que es el municipal. Los ayuntamientos y todos los demás escalones de la administración pública, abundó, deben "servir a los demás, que las decisiones las tome la mayoría. El gobierno es la mejor solución. El gobierno puede tener la fuerza para transformarnos".

"Los partidos dominantes ven a la sociedad como un circo romano, se les ha olvidado, encantados con ese juego, la sociedad", manifestó, al tiempo que mostraba una imagen de dos guerreros luchando a muerte. Esos gladiadores, sentenció, son como los políticos tradicionales y la gente se pregunta si entre esas opciones que quieren despedazarse debe elegir a quienes lo deben gobernar.