![]() |
"Periodismo regional a la medida de su tiempo" |
|
Puebla
> Cultura |
martes 16 de octubre de 2007 |
DEL HECHO AL DICHOLos guajolotesManuel de Santiago
E l guajolote, ahora llamado pavo con insistencia sospechosa, ha sido el ingrediente fundamental de algunos platillos de celebración en diversas culturas; desde el mole con el que se agasaja a algún cumpleañero o que se sirve con ocasión de una boda u otra actividad social de importancia, hasta el pavo del thanksgiving day de Estados Unidos y Canadá que se prepara para celebrar diversos acontecimientos históricos que ocultan, en el fondo, el festejo de la cosecha de estas sociedades. Asimismo, los guajolotes han sido el tema de temporada de dos importantes caricaturistas mexicanos, Abel Quezada y Magú quienes en las semanas previas a la navidad usan como motivo al guajolote y la triste suerte que le acaece al animalito, al ser uno de los protagonistas principales de las cenas de las familias clasemedieras. Es más, con ese mismo motivo, Magú publicó un libro de caricaturas y recetas llamado La noche mala de los guajolotes . El apéndice carnoso y eréctil que cuelga del Meleagris macho sin albur de por medio es el "moco", que es un vistoso órgano que atrae a las hembras al tornarse de un color rojo intenso durante el cortejo; en ese momento el ave se esponja y emite sonidos peculiares al tiempo que avanza pausadamente, en forma jactanciosa (si se puede aplicar el término al animalito). Hacer guaje a una persona o llamarle guajolote es hacerle o decirle tonto, sin más. Ahora, la combinación entre el uso de la palabra guajolote y el comportamiento sexual del animal se aplica a algunos políticos que a cada rato "meten la pata" y se aplican a decir tarugada tras tarugada; pero además "se esponjan", se muestran engreídos, con lo cual su estupidez se hace manifiesta y escandalosa; esto resulta chocante y molesto a muchos ciudadanos. Para muestra basta un botón: el caso reciente del fullero Roberto Madrazo que no resistió la tentación de engañar a los organizadores de la maratón de Berlín y "aparecer" en "primer lugar" de su categoría, aunque luego se da uno cuenta que la única categoría a la que pertenece este sujeto es a la de los malandrines. En nuestro país existen bailes del guajolote en Veracruz, Michoacán, Oaxaca, sólo por citar algunos lugares donde el guajolote tiene la estimación necesaria para ser considerado en el folclore. En fin, los guajolotes no pasan inadvertidos en el mundo y menos cuando adquieren notoriedad en la víspera de la navidad, aunque las pobres criaturas están totalmente ajenas a las cosas que los humanos les han atribuido. Por lo pronto si está usted pensando en sacrificar a uno de estos animalitos para celebrar la tradicional cena de nochebuena, disfrútelo y así reivindicará la inocente existencia de esta criatura. ¿Qué culpa tiene el avechucho de ser asociado a los mensos y aquellos que se pavonean sin tener mérito alguno? |