"Periodismo regional a la medida de su tiempo"

EnviarEnviar ImprimirImprimir

Puebla > Estado
jueves 4 de octubre de 2007
   

ESTÉTICA Y SALUD



Ejercitarse con la cuerda

Rafael H. Pagán Santini


Saltar la cuerda requiere la coordinación de varios grupos de músculos para poder sostener, con precisión, los movimientos a tiempo y con el ritmo que el ejercicio integra

na de las diversiones más saludables que tanto niños como jóvenes, y posteriormente hablaremos de los adultos, pueden tener es saltar la cuerda. Muy pocos deportes utilizan este estupendo ejercicio como parte de su entrenamiento. Sin embargo, es uno de los más completos. Han sido los deportes que requieren de mucha movilidad, como el boxeo, el tenis, la lucha grecorromana y las artes marciales los que lo han incluido dentro de su rutina.

Muchos entrenadores deportivos recomiendan el uso de la cuerda como parte del entrenamiento, aunque en realidad no están seguros cómo utilizarlo para adquirir un beneficio único en el entrenamiento. La mayoría de ellos lo utilizan como parte del calentamiento sin reconocer que el saltar la cuerda es un trabajo completo que le brindará a la persona ligereza en el deporte, balance, rapidez y coordinación en tiempo. Los que admiran el boxeo no podrán olvidar los movimientos que Mohammad Ali ejecutaba durante sus peleas. Mucho de sus movimientos eran adquiridos a través de la práctica de saltar la cuerda.

El saltar la cuerda requiere la coordinación de varios grupos de músculos para poder sostener, con precisión, los movimientos a tiempo y con el ritmo que el ejercicio integra. Son la coordinación de este grupo de músculos los que aumentarán la capacidad de la persona para mantener una dinámica balanceada. Esto es la habilidad para mantener el equilibrio durante ejecuciones complejas, vigorosas, y movimiento omnidireccional.

Este ejercicio es un deporte en sí mismo y, requiere tanto o más entrenamiento que cualquier otro ejercicio. Aunque, es divertido y saludable para los jóvenes puede ser peligroso para los adultos. El principal peligro se encuentra en las rodillas. Si usted va a comenzar un ejercicio de esta naturaleza deberá evitar el usar el suelo de concreto para su entrenamiento ya que, esto puede incrementar los riesgos de una lesión en la parte inferior del cuerpo. Sin embargo, para comenzar a ejercitarse en esta práctica debe hacerlo en un piso duro, dejando el piso más suave para cuando tenga experiencia. Debido a que al saltar la cuerda requerirá rebotar y balancear el peso del cuerpo deberá usar zapatos deportivos acolchonados. Además, utilice la cuerda que mejor le facilite aumentar la velocidad, la rapidez y la agilidad en el deporte.

De lo que se trata en este ejercicio es de mejorar la capacidad aeróbica. La capacidad aeróbica de una persona es sinónimo de su resistencia. Esta capacidad describe la habilidad, parte heredada y parte por entrenamiento, de preservar o persistir en un esfuerzo prolongado o extenuante. Científicamente hablando, es la capacidad máxima para tomar, transportar e utilizar el oxígeno, se mide por medio de una prueba de laboratorio que se conoce como –prueba de velocidad de consumo máximo de oxígeno (VO2 max). Esta prueba define la “intensidad máxima sostenible de esfuerzo”, requiere un equipo especial y diversos cálculos matemáticos.

Aunque no todos podemos utilizar la cuerda para aumentar nuestra capacidad aeróbica, si podemos ejercitarnos para mejorar nuestra resistencia. Las personas mayores son capaces de mejorar tanto su capacidad aeróbica como su capacidad muscular con un entrenamiento de ejercicio regular apropiado que tome en cuenta un mejoramiento gradual y despacio. El entrenamiento de resistencia, denominado a veces entrenamiento de aeróbico aumenta la capacidad del músculo para realizar un ejercicio moderado durante un largo periodo de tiempo.

Las actividades aeróbicas, como caminar, correr, correr bicicleta, nadar u otros movimientos principalmente isotónicos (que mantienen el mismo grado de tensión, pero con menor longitud muscular), aumenta el número de vasos sanguíneos en el músculo sin incrementar significativamente su tamaño. La mayor perfusión sanguínea proporciona una mejor liberación de oxígeno y de glucosa a las fibras musculares durante el ejercicio.

La habilidad del músculo esquelético para extraer y usar oxígeno disminuye con la edad y se agrave en personas sedentarias. Esta disminución es debida a la reducción del número de capilares dentro del músculo esquelético y en la capacidad de redirigir el flujo sanguíneo en los músculos, lo que compromete la entrega de oxígeno al músculo que está trabajando durante el ejercicio. Esta tendencia catabólica pude ser detenida o por lo menos disminuir el grado de afectación si comenzamos a movernos.

Si desea más información sobre esta columna puede escribir al correo electrónico rhpmedicus@yahoo.com.mx



Tomar poca agua causa alteraciones patológicas en la piel: Herrera Castillejos

La llegada del invierno, con sus bajas temperaturas, trae relacionadamente muchas situaciones de cambio en nuestro organismo, debido a que hay menos sol y los días son más cortos, pero además porque se está más cubierto por la ropa. Por ello, en los meses fríos solemos cuidar menos nuestra piel que durante el verano.

“Las jornadas agotadoras y entre cuatro paredes, la falta de sol que predispone a un ánimo más sombrío y la ausencia de largos periodos de esparcimiento se notan en la cara”, dijo Adriana Herrera Castillejos, especialista en Dermatología. Todos estos factores sumados hacen que, “aunque parezca lo contrario, en invierno la piel se seque muchísimo más que en verano”.

En ese tenor, emplear distintas estrategias de protección según las necesidades de cada piel y, por sobre todo, de acuerdo con el clima son las reglas de un cuidado con resultados exitosos. Así lo confirmó Herrera, quien aportó a La Jornada de Oriente consejos específicos que permiten contrarrestar los efectos adversos que provocan el frío y el viento, pero también los ambientes calefaccionados.

¿Cómo nos afecta el frío?

Normalmente gracias a la producción de una fina película de lípidos y a la retención de agua dentro de la epidermis, la piel mantiene un nivel de humedad óptimo que le da la elasticidad y la tersura habituales; sin embargo, aseguró,”una disminución en la ingesta de agua –lo que ocurre en invierno porque tenemos menos sed– o una excesiva pérdida cutánea de líquido por evaporación –cuando nos exponemos al viento, estamos en un ambiente muy frío o muy calefaccionado– provocan que la piel se deshidrate y sobrevengan manifestaciones desagradables y a veces patológicas. Además de las condiciones climáticas objetivas, nuestra piel se ve afectada por el llamado estrés del invierno”.Mientras las pieles grasosas no suelen verse afectadas, las secas o sensibles son las que más sufren el frío. También los ancianos padecen estos problemas con más frecuencia, porque con la edad disminuyen sus glándulas sebáceas. Pero es la mujer la que más debe cuidarse, ya que la lozanía de su piel depende de los estrógenos, por eso la piel de la mujer envejece antes que la del hombre.

Mencionó que muchas de las manifestaciones cutáneas del frío son procesos normales, aunque estéticamente sean desagradables. “La más común es la xerodermia o piel reseca, que se manifiesta en el rostro, las manos, los brazos y las piernas. Otra reacción habitual ante el frío es el cutis marmorata: la piel toma el aspecto de una red violácea intercalada con áreas blanquecinas, con apariencia semejante al mármol”.

Por lo expuesto, advirtió que no se debe dejar de usar protección solar durante el invierno. A diferencia de los rayos UVB, que son los que broncean y los más intensos en verano, los UVA no generan síntomas visibles inmediatos, pero actúan todo el año con la misma intensidad. Su efecto es acumulativo y dejan secuelas irreversibles de manchas y envejecimiento prematuro. En invierno una buena forma de incorporar protección es elegir maquillajes y cremas de día con filtros solares incorporados.

Invierno, la mejor temporada del año para reparar la piel

“El invierno es la estación perfecta para reparar la piel dañada por el verano, ya que pueden soportar peelings más prolongados e intensivos, imposibles de hacer en verano, pues luego de realizados la prohibición a la exposición solar es absoluta. Incluso en septiembre el sol de la calle puede estropear el mejor tratamiento”, explicó la especialista.

No obstante, algunas enfermedades dermatológicas pueden verse afectadas por el descenso de temperatura. Entre las que más se agravan por el frío se encuentra la dermatits atópica, un estado de alergia o hiperreactividad intrínseco, que habitualmente se da con piel seca y prurito.

En cuanto a la psoriasis, su empeoramiento se atribuye a la falta de exposición a los rayos ultravioletas del sol, que tienen una acción benéfica en la enfermedad. Por eso no hay que privarse totalmente de él. Por su parte, aquellos que padecen rosácea (un enrojecimiento persistente de la cara) suelen mejorar sus síntomas en el invierno, pero son particularmente afectados por los cambios bruscos de temperatura. “Y quienes la padecen deben dejar siempre una ventana abierta al estar en ambientes calefaccionados”, recomendó Herrera Castillejos; al tiempo que aseguró que el invierno también mejora al acné y hay que aprovecharlo para efectuar los tratamientos necesarios.

De la misma manera, sugirió que hay que proteger la piel siempre con cremas y, en invierno, se debe evitar su higiene con agua muy caliente y el uso de los detergentes o jabones fuertes que remueven esta barrera fisiológica que la piel necesita para mantenerse humectada.

“Para las mujeres, que necesitan hidratación, la recomendación es llevar en la cartera un frasquito con agua termal y vaporizar la piel un par de veces por día”.

Por otro lado, para evitar enrojecimientos o reacciones alérgicas, la ropa que esté en contacto directo con la piel debe ser siempre de algodón y reservar los tejidos sintéticos o de lana para el abrigo más superficial. Hay que prestar especial atención al efecto que producen las bufandas o blusas de cuello alto al rozar el rostro.

Consejos caseros

La cocina puede reemplazar a la perfumería en muchísimos casos. En definitiva, todos los productos de belleza provienen de la naturaleza. Por esta razón muchos de los especialistas recomiendan pepinos en rodajas para descongestionar párpados; compresas de manzanilla para descongestionar todo el rostro; puré de fruta para nutrir; tomate y limón como blanqueadores; miel para suavizar; avena para nutrir e hidratar. Todos estos ingredientes pueden ligarse con yogur, un estupendo descongestivo.

Para un “paquete de limpieza e hidratación” basta con aproximar el rostro a los vapores emanados de la cocción de diversas hierbas, como la manzanilla y la tila. (Yadira Llaven)

Cabeza

Fermín Alejandro García

nota

EnviarEnviar ImprimirImprimir