"Periodismo regional a la medida de su tiempo"

EnviarEnviar ImprimirImprimir

Puebla > Cultura
miércoles 3 de octubre de 2007
   

MEDIEROS



Ralidades mediatizadas contra realidades reales

Floriberta Faustino Reyes

Como suele ocurrir en México, las realidades se tergiversan y solo una parte de toda una heterogénea realidad se nos muestra bajo la lupa de los medios de comunicación masiva. Hemos visto bajo este criterio una parte de la realidad que ha hecho y sigue haciendo eco entre los mexicanos; la forja del imperio de Vicente Fox y Martha Sahagún, derrochando dinero del erario, cobijados en la impunidad, pero que a nadie ya sorprende porque estas realidades son las que vemos, leemos, y oímos día a día dentro de los caracterizados monopolios dominantes de nuestro país.

Otra realidad mediatizada tiene que ver con la campaña anti reforma electoral lanzada por las televisoras y los principales grupos radiofónicos del país a través de sus conductores de noticias, campaña que defiende los grandes intereses económicos de unas cuantas personas. Estas realidades son solo una parte de una múltiple y diversa realidad que vivimos en México, y que son las más conocidas y sonadas porque generan dinero.

Las otras realidades que son muy otras y que van en contradicho con la realidad mediatizada son como las de Emma. Ella vive en San Juan Jaltepec de Candayoc, en la sierra Norte del estado de Oaxaca, en el territorio ayuuk (mixe), una realidad que no cabe dentro del monopolio dominante porque no genera dinero.

Los padres de Emma trabajan la tierra, hay temporadas donde las cosechas no se dan muy bien, entonces tienen que trabajar para otras personas, Emma como integrante de la familia sale a vender bolis (hielos de sabor) para de alguna manera corresponder con sus padres. Vende las golosinas en los lugares más estratégicos de la comunidad, y gana a lo largo de todo el día 15 pesos, claro, si fue un día de venta excepcional. Esta actividad ha llevado a Emma a faltar a clases en frecuentemente descuidando así la escuela. A la niña le gustaría mucho estudiar y en el futuro, llegar a ser maestra para enseñar a los niños. “Pero eso tendrá que ser dentro de mucho, pero mucho tiempo, porque ahora hay que seguir vendiendo bolis”, dice enfática.

Claro está que la realidad de Emma no obedece a intereses políticos, ni económicos, y por supuesto tampoco es negociable. De aquí la apuesta por realizar el servicio social en una comunidad indígena, donde la realidad se contrapone a la construcción mediática y busca la construcción de un mundo mejor para los niños y niñas indígenas.

*Floriberta Reyes estudia Comunicación en la UIA Puebla y realiza el Servicio Social Integral en territorio ayuuk.



Los medios de comunicación son malos formadores

Claudia Magallanes Blanco

La semana pasada Carmen Aristegui reportó en su noticiero radiofónico una serie de violaciones a menores en una escuela de Oaxaca. Los violadores eran tanto los maestros como el director de la escuela. Las víctimas eran los niños y niñas estudiantes del plantel. Al escuchar la noticia pensé en los malos maestros que son los medios de comunicación. Sin lugar a dudas aprovecharse de una posición de poder para abusar de un menor es un acto deleznable. Igualmente lo es el utilizar la posición de poder que da estar detrás de una cámara, de un micrófono o de una página impresa. ¿Qué es lo que los medios de comunicación en general hacen respecto a noticias como la de la violación de menores por parte de sus maestros? Pocos, los menos, son los que reportan los hechos y los denuncian. La mayoría los deja fuera de la agenda, lo que significa que no existen. Si los medios estuvieran seriamente comprometidos con sus audiencias, conscientes de la posición privilegiada que tienen en la sociedad, deberían considerar su deber el salvaguardar el bienestar de los que menos tienen, de los que menos saben, de los que menos pueden.

En diferentes países de América Latina una noticia como la de niños violados por sus profesores hubiera causado un revuelo social, hubiera significado el encarcelamiento de los abusadores, el cierre de la escuela, incluso una posible auditoría de otros planteles en donde se sospechara de actividades semejantes. Medios como los argentinos se toman en serio la tarea de denuncia y de demanda de justicia. No quiero decir que son perfectos, que obedecen a los más puros e incorruptos intereses informativos, pero sí que están más conscientes de su tarea de monitores sociales y más que de informadores, de formadores de audiencias críticas.

Los medios tienen la obligación de presentar a las audiencias información completa, con distintos puntos de vista, planteada en un contexto social, político, cultural y económico que nos permita una comprensión profunda de los hechos. Hay que jerarquizar la información de acuerdo con criterios periodísticos que obedezcan a los intereses del pueblo en lugar de velar por los intereses económicos y de clase de los comunicadores o las empresas para las que trabajan. Es importante que como audiencias nos eduquemos para tener una lectura crítica de los mensajes que consumimos cotidianamente, pero es también muy importante que los medios de comunicación masiva tomen en serio su papel de formadores de las audiencias y que comiencen a ejercer este papel de forma consciente y responsable.

EnviarEnviar ImprimirImprimir