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Tlaxcala > Estado
jueves 27 de septiembre de 2007

En riesgo de ser prostituidas, 50 millones de mujeres y niños en AL y el Caribe: Ulloa

Fabián Robles Medrano

Por las condiciones de marginación en que viven, al menos 50 millones de mujeres y menores de edad de América Latina y el Caribe se encuentran en riesgo de ser reclutados por redes internacionales de tratantes de personas con fines de explotación sexual, alertó Teresa Ulloa Ziáurriz, nominada al Premio Nobel de la Paz en 2005.


Representantes de varias ONG participan en el Seminario Internacional sobre Trata de Mujeres para la Prostitución en América Latina y el Caribe / Foto: Alejandro Ancona

Al participar en el inicio de los trabajos del Seminario Internacional sobre Trata de Mujeres para la Prostitución en América Latina, la especialista en violencia de género sostuvo que la magnitud de ese fenómeno se debe en buena medida a las erróneas políticas económicas de los países de la región, donde las grandes perdedoras son las personas del sexo femenino.

“Reivindicar la prostitución como trabajo releva al Estado de su obligación de generar fuentes de empleo y oportunidades de vida digna para las mujeres, como si ellas trajeran integrado su instrumento de trabajo”, lamentó.

La directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (Coalition) develó que México, Argentina, Bolivia, Paraguay, Ecuador, Perú, Colombia, Brasil, Venezuela, Chile, Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, República Dominicana, Haití, Cuba y Trinidad y Tobago son países de origen para la trata de personas.

En contraparte, apuntó, México, Brasil, Argentina, Jamaica, Bahamas y Costa Rica son países de destino para las mujeres y niñas, lo mismo que España, Japón, Holanda, Alemania, Grecia y distintas ciudades de los Estados Unidos y Canadá.

“El fenómeno es preocupante, porque a partir del año 2000 ha ido en aumento de la mano de la migración, y ahora nos encontramos con que las mujeres de países centroamericanos son llevadas hacia el norte, concretamente hacia Estados Unidos y México para ser explotadas sexualmente”, señaló por su parte Maribel Wolf, representante de la agrupación Terres des Hommes.

Precisó que sobre todo en Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala, es donde opera una mafia internacional que lleva a mujeres y niñas hacia los países del norte con fines de prostitución. “Ese es el corredor de la trata de personas que existe actualmente en esta parte del mundo”, lamentó la especialista.

A pregunta expresa sobre la responsabilidad de los gobiernos en este asunto, Wolf señaló que todos los mandatarios de la zona incumplen con su deber de brindar protección a las mujeres y oportunidades para desarrollarse, “por eso es que, ante los crecientes niveles de pobreza, cada vez hay más gente que se ve obligada a migrar y se estima que el 68 por ciento de quienes dejan sus lugares de origen, son mujeres”.

El caso México

Convocadas por el Centro Fray Julián Garcés Derechos Humanos y Desarrollo local, más de 10 organizaciones civiles locales, nacionales e internacionales preocupadas por este fenómeno, analizan en la capital tlaxcalteca el fenómeno de la trata de personas con fines de prostitución, con el propósito de exigir respeto a los derechos económicos, sociales y culturales de las víctimas.

En el caso de México, develó Teresa Ulloa Ziáurriz –abogada que ha litigado más de 30 mil asuntos de mujeres víctimas de la violencia de género–, tan sólo en los estados que conforman la región centro del país se calcula que 1 millón y medio de personas se dedican a la prostitución, 90 por ciento de las cuales son mujeres y niñas.

Otro dato que proporcionó es que el 80 por ciento de esas personas no nacieron donde se les explota, el 75 por ciento se inició en la prostitución cuando contaba con 13 años de edad “y lo que más anhelan es dejar esa actividad que les representa una situación marginal de sobrevivencia”.

Abundó que el 99 por ciento de esas personas es explotada por proxenetas “o alguno de los actores de la industria del sexo”, mientras que el 65 por ciento son analfabetas o con primaria incompleta, lo que muestra la magnitud del fenómeno.

“La prostitución entendida y consentida como trabajo, facilita que la industria del sexo expanda sus negocios y pone en grave peligro a las mujeres, niñas, niños y adolescentes mexicanos. No se trata de un simple fenómeno migratorio o turístico, o una manera de hacerse de dinero fácil, es una forma de perpetuar estereotipos en que sus cuerpos son para el placer sexual de los hombres y a las mujeres se les trata como una mercancía que se puede comprar, vender o alquilar”, expuso la especialista.

Ante esa situación, la directora de Coalition propuso que no se tolere la prostitución y, al mismo tiempo, se les garantice a todas las mujeres y niñas una vida libre de violencia y todos sus derechos sociales, económicos y culturales “porque sus vidas y sus cuerpos no son mercancías”.

Sin embargo, consideró difícil que las autoridades accedan a una propuesta de este tipo, sobre todo porque “los gobiernos se han vuelto prostituyentes porque sacan hasta 5 por ciento de su producto interno bruto de la llamada industria del sexo”.

Por su parte, Óscar Montiel, integrante del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas), subrayó que hay padrotes que “colocan a sus mujeres” en puntos de prostitución dentro del territorio nacional y a partir de 1990 “han extendido sus redes hacia Estados Unidos; incluso algunos han incursionado en el mercado sexual de Europa y Asia”.

Para sustentar su dicho, el investigador echó mano del testimonio de un proxeneta de la zona sur de la entidad, que dice al respecto: “la comunidad de La Meca ha trascendido las fronteras. Los padrotes de este lugar son los meros buyenos porque han llegado a Estados Unidos y Europa, y tienen mujeres en Alemana y España e incluso en la India. Ellos están bien relacionados, tienen buenas palancas, porque si eres poquitero te vas a conformar con formar a tus mujeres en hoteles de Puebla, Atlixco o Apizaco, donde no vas a tener mayores complicaciones”.

La Meca, es el municipio de Tenancingo, conocido allende las fronteras por su condición de “exportador” de mujeres con fines de explotación sexual comercial, y “ahí no hay calle sin un padrote, todos sabes que la mayoría de los hombres se dedican a esto. El Centro Fray Julián Garcés habla de al menos mil (proxenetas) en ese lugar.

“Ante esa panorama hay que preguntarse por qué un fenómeno tan evidente y localizado, no ha sido combatido por las autoridades encargadas de impartir justicia. Varios factores pueden suponerse: complicidades con autoridades civiles, judiciales e incluso eclesiásticas, y principalmente porque este oficio se ha incrementado y es la principal fuente de ingresos de los habitantes de esta y otras comunidades del sur”, apunta Óscar Montiel.

Según el testimonio del Pedro Navajas, un proxeneta de ese lugar entrevistado por el investigador, en Guadalajara tenía en el año 2003 a cuatro mujeres “trabajando” y cada una le dejaba de ganancia 10 mil pesos en promedio a la semana.