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Puebla > Estado
jueves 27 de septiembre de 2007
   

ESTÉTICA Y SALUD



El ejercicio

Rafael H. Pagán Santini

En general, nuestra sociedad piensa que es necesario estar saludable para comenzar un plan de ejercicio, algo totalmente equivocado. Desde hace décadas, el ejercicio se ha promovido como un método para extender la vida, principalmente por medio de la prevención y la moderación en la enfermedad cardiovascular.

Probablemente el beneficio potencial más grande del ejercicio es su habilidad para preservar la capacidad funcional, la libertad y la independencia del individuo. Si en alguna enfermedad este principio es cierto, lo es en especial para las enfermedades cardiovasculares. Después de un infarto de miocardio, la rehabilitación cardiovascular es la piedra angular para mejorar la capacidad funcional del corazón, crear una sensación de bienestar y aumentar la expectativa de sobreviva de la persona afectada.

La rehabilitación cardiovascular consiste en aumentar la capacidad máxima de consumo de oxígeno, mejorar la respuesta de ventilación pulmonar al ejercicio, aumentar la variabilidad en la frecuencia cardiaca, disminución moderad de peso, reducción moderada de la grasa corporal, mejorar el estado psicológico de bienestar y de dominio. El ejercicio juega un papel fundamental en la rehabilitación. Entre los beneficios que se obtienen cuando utilizamos al ejercitamos como terapia están la de mejora el tono (tensión) muscular, mejor la postura, y sobre todo, mejorar la función cardiaca y pulmonar. Otro beneficio importante es el de recreación y el sentimiento de bienestar que se adquiere al mantener una rutina de ejercicio diario, aunque sea mínimo. La distracción como forma de relajación es excelente para el manejo del estrés.

Al igual que los jóvenes, las personas mayores son capaces de mejorar tanto su capacidad aeróbica como su capacidad muscular con un entrenamiento de ejercicio regular y apropiado que tome en cuenta un mejoramiento gradual. Los músculos esqueléticos sufren cambios que corresponden a la cantidad de trabajo que suelen desarrollar normalmente. Durante la inactividad prolongada, el músculo se contrae en masa, situación denominada atrofia por falta de uso. Por otra parte, el ejercicio puede ocasionar un aumento del tamaño de muscular al que se conoce como hipertrofia. Ésta puede incrementarse por el entrenamiento de fuerza, que consiste en contraer los músculos contra una gran resistencia.

Las actividades aeróbicas, como caminar, correr en bicicleta, nadar u otros movimientos principalmente isotónicos (que mantienen el mismo grado de tensión, pero con menor longitud muscular), aumenta el número de vasos sanguíneos en el músculo sin incrementar significativamente su tamaño. La mayor perfusión sanguínea proporciona una mejor liberación de oxígeno y de glucosa a las fibras musculares durante el ejercicio. El entrenamiento de resistencia, denominado a veces entrenamiento de aeróbico, aumenta la capacidad del músculo para realizar un ejercicio moderado durante un largo periodo de tiempo.

Un buen programa de entrenamiento deben diseñarse no tan sólo para mejorar la condición física sino también para prevenir lesiones. El entrenamiento puede cambiar tanto las propiedades contráctiles del músculo (fortaleza y velocidad de contracción) como la habilidad del sistema nervioso para controlar la función muscular (coordinación). En las primeras ocho semanas de entrenamiento la fortaleza muscular ganada se debe más a la mejora en la coordinación, producto de la habilidad del sistema nervioso para controlar el músculo, que de del aumento del tamaño de éste. El entrenamiento de resistencia no sólo mejora la capacidad muscular sino también previene las caídas al aumentar la coordinación y el balance corporal.

La inactividad prolongada añade años al cuerpo. La acumulación de grasa corporal, el anquilosamiento de las articulaciones y la perdida de la capacidad de movilidad hace que el cuerpo se atrofie. Sin embargo, un ejercicio regular y con entrenamiento, aunque sea de poca intensidad, oxigena el cuerpo y lo mantiene vigoroso. La capacidad de utilizar el oxígeno que se respira genera una sensación de bienestar que estimula a continuar con el ejercicio. Los ejercicios de relajación acompañados de un buen dormir se unen al ejercicio físico como medida de auto control del estrés.

Recupere su capacidad funcional, su libertad e independencia. Esto va a requerir un poco de esfuerzo de su parte. No tiene nada que perder y tiene todo por ganar. Una buena evaluación médica antes de comenzar un programa de actividades físicas es todo lo que se requiere para iniciar la conquista de su cuerpo.

Si desea más información sobre este texto puede escribir al correo electrónico rhpmedicus@yahoo.com.mx


La especialista Belén Hurtazo asegura que "sudar sin hacer ejercicio, no baja de peso"

Lo hemos visto en interminables comerciales de la televisión o revistas, son los aparatos para sudar que aseveran adelgazar y perder tallas sin mover un solo dedo, y sin dejar de comer lo que nos gusta. En ese sentido, ante la invasión mediática que aconseja la compra de productos electrónicos para la pérdida de peso, la cosmetóloga Belén Hurtazo aclaró que el simple hecho de transpirar sin realizar ninguna rutina de ejercicio "no significa bajar de peso".

La especialista explicó que por medio de la transpiración nuestro organismo enfría el cuerpo para mantener la temperatura correcta de 37 grados centígrados, ya que, "entre más actividad física tenemos, más sudamos y más se calienta el cuerpo. Ante ello, a manera de defensa, el cuerpo suda para mantener la temperatura adecuada, pero eso no quiere decir que suda porque elimina grasa".

En la transpiración, detalló, "se pierde agua, minerales y toxinas del cuerpo, aunque sudando no adelgazamos. Podemos perder un poco de peso momentáneamente, pero lo que hemos perdido es agua y al volverla a ingerir recuperamos el peso perdido".

Al respecto, aclaró que existe la creencia de que sudar en un sauna, en el calor del verano o poniéndose una faja calórica o un plástico alrededor del cuerpo sirven para quemar grasas acumuladas, pero esto no es cierto, ya que "puede tener un efecto beneficioso para la piel, al hidratarla y limpiarla de impurezas, pero nada más".

"El sudor es un mecanismo de respuesta ante una subida de temperatura del cuerpo. Si la temperatura sube porque el ambiente en que nos encontramos es, por una u otra causa, demasiado caluroso, el sudor es simplemente agua con algunas sustancias minerales. Entonces perderemos volumen y peso... hasta que volvamos a beber agua. El cuerpo la absorbe y todo queda de nuevo en equilibrio", expuso.

"Cada gramo de grasa necesita dos gramos de agua para fijarse, y por eso los cúmulos de grasa pueden perder mucha agua sin que en realidad se hayan reducido".Y al contrario, la forma más pasiva de quemar grasa es precisamente pasando frío, que es cuando el cuerpo quema grasa, aunque muy lentamente, para conservar la temperatura del cuerpo.

Se cree incluso que existe un tipo de grasa (las llamadas células marrones) que no se queman por efecto del ejercicio sino que se mantienen como reserva para contrarrestar una situación de excesivo frío.

Ante los mitos que genera el tema de la pérdida de peso, recomendó como masajes reductivos la hieloterapia y los realizados a base de la técnica francesa endermologie ; no obstante, para ver los efectos se tendrán que realizar una terapia de 20 sesiones, que oscilan económicamente entre los 5 mil pesos, el paquete total.

En cuanto a ambas técnicas, expuso que ninguno de los dos produce efectos secundarios, pues la hieloterapia es un procedimiento natural; mientras que el endermologie no crea ningún problema en la piel.

Y en el caso de los baños sauna, dijo que en estos los poros del cuerpo se abren y permiten que la piel absorba tanto cremas como hierbas reductoras, que asociadas a otro tipo de tratamientos, y el ejercicio beneficia la eficaz baja de peso.

Sudar mientras se hace ejercicio, sí ayuda

Algunos productos como trajes o fajas para sudar mientras se hace ejercicio, aseguró que con ellos tampoco se quema grasa, es más incluso puede perjudicar el organismo, provocando deshidratación, mareos y falta de energía. "Una persona bien hidratada va tener mejor resultado al ejercitarse que alguien que no lo esta".

En conclusión: el sauna ayuda a eliminar las toxinas, pero no a adelgazar. Los trajes para sudar no ayudan a adelgazar.

Los tratamientos de sudoración en los spas no han demostrado ser efectivos, tampoco son estandarizados, cada spa ofrece diferentes versiones pero tienen seguidores que aseguran que dan buenos resultados por lo menos temporales pero no son la solución a los problemas de obesidad. (Yadira Llaven)

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