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Puebla > Cultura
viernes 17 de agosto de 2007

ENTREPANES

Es pa’ lo que alcanza

Alejandra Fonseca

Vinieron de lejos. De muy lejos. Llegaron dos. Serían tres al partir. Pero no ahora. En unos meses. Ahora eran dos. Y se fueron dos.

La mujer tenía dolores. De parto. No le tocaba. “Lo está echando pa’ fuera”, dijo el marido. Ella no escuchaba. Sólo gemía. Y pujaba sin querer pujar.

Empezó a sangrar. En casa. Se asustaron. El marido la trajo a Puebla: “En el pueblo no hay camiones. Ni carros. No hay carretera. Me la traje en bicicleta hasta la parada. Todo es tierra. Aguantó agarrada a mí. En el coche se desguanzó. Seguía sangrando. Estaba despierta.

“Tenemos tres hijos más. No había pasado. Es la primera vez. Lo sacó. No pudo más. Nació muerto. Estaba chiquito. Era niño. Nació moradito. Estaba completo. Pero no pudo más.

“Ella está bien. Débil. Llora. No se lo dejan ver. Ahorita duerme. Quiero llevarme a mi niño. Enterrarlo. Allá en el pueblo. Pero no tengo dinero. Gastamos en venir. Pedí prestado. Y no tengo trabajo. Soy campesino. Nos pagan poco. A destajo. No siempre hay.

“Como lo que siembro. Mis hijos también. Están flaquitos. Me ayudan al campo. Ella ve la casa. Está desnutrida. No tenía pa’ vitaminas ni leche. Comía tortillas y frijoles. Es pa’lo que alcanza.

“No puedo llevarme a mi niño. Cuesta mucho. Dicen que lo puedo dejar en el hospital. Pa’que lo estudien. Que por qué murió. Pero está grande. Pasa de 20 semanas y medio kilo. No se puede quedar. Me lo tengo que llevar.

“Le pago cajita y traslado. Veo qué hago. Mi niño no puede quedarse. No quiero que lo abran, que le metan cuchillo. No quiero que lo estudien, pues. Quiero tenerlo cerca de nosotros. Pa’ llevarle flores. Pa’ rezarle. Es familia. Es mi hijo.

“No me dieron papeles. Sólo este. Que no es persona. Que no tiene nombre. Que es feto. Está enredado en una sabanita. Está chiquito.

“¿No me va a cobrar? ¿Nada? ¿Del gobierno? Gracias. Dios la ha de socorrer más. Con la cajita y que nos lleven. A mi mujer también. Así como está. En la carroza. No la puedo dejar. No puedo regresar. No tengo pa’ l pasaje. Allá la vemos. Entre todos. Pero que no lo vea. No abrimos la cajita. Que el Padre lo bautice. Aunque sea así. Que le ponga Pedro. Como yo.”

Vinieron de lejos. De muy lejos. De más lejos que la distancia de la más lejana geografía.

Es pa’ lo que alcanza.