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Puebla > Estado
miércoles 15 de agosto de 2007

ECONOMÍA A RETAZOS



Los prisioneros

Miguel Ángel Burgos Gómez

En una nota del 25 de febrero de este año, se escribió que el 42 por ciento de los reclusos en las cárceles del país son inocentes, de acuerdo con un estudio del Open Society Institute y el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC).

Las cárceles en México son “bodegas de seres humanos donde la rehabilitación es impensable” dijo el investigador Guillermo Zepeda. Ya en el siglo XIX el anarquista y príncipe Pedro Kropotkin dedicó un libro al tema de las prisiones europeas, particularmente las francesas, y en él decía que “no obstante las reformas introducidas, no obstante los sistemas penitenciarios puestos a prueba, el resultado siempre ha sido igual. Por una parte, el número de hechos contrarios a las leyes existentes no aumenta ni disminuye, cualesquiera que sea el sistema de penas infligidas.

Se ha abolido el knut ruso y la pena de muerte en Italia, y el número de asesinatos sigue siendo igual.” Casi la mitad de los prisioneros son inocentes actualmente, y desde hace 150 años estaba claro que las prisiones y los castigos no hacen disminuir el número de delitos. Nadie repara en el asunto desde este punto de vista, salvo los que tienen la desgracia de caer en prisión y sus familiares.

De ahí en fuera nos la pasamos diciendo que se necesita más seguridad y que hay que mandar a la cárcel a los delincuentes, y claro, los que son críticos del estado de cosas aseguran que los verdaderos delincuentes son los funcionarios deshonestos, etcétera.

Pero una vez que alguien tiene a un ser querido en la prisión daría hasta la camisa por sacarlo de ahí. Todos aceptan la necesidad de las prisiones, pero todos sabemos que ni el prisionero se ‘readapta’ ni los delitos disminuyen, más bien estos aumentan vertiginosamente. Por lo general los políticos –sobre todo en la actualidad– hablan mucho de la inseguridad pública, pero nunca se refieren a las cárceles. Salvo para decir que hay que hacerlas más grandes.

Michael Foucault, en su libro Vigilar y castigar, al hacer un estudio histórico y social de la prisión y el castigo inicia una polémica discusión que debiera ser tomada en cuenta por los políticos y candidatos. Sobre todo porque en otros trabajos él habla de una trilogía de instituciones de control social: a la prisión se agrega la escuela y el hospital. Y no con poca razón, pues los tres lugares tienen el común denominador de ser medios para moldear, corregir o curar a la fuerza de trabajo. Es decir, para ponerla a tono con un régimen en donde el amor y la disposición al trabajo (asalariado) y la disciplina son las virtudes más apreciadas. A algunos les parece una exageración este agrupamiento.

Estar en un aula de la Ibero no tiene nada que ver con estar en una celda de apando del Cereso. Aunque se sabe de buena fuente que a veces algún ilustre recluso vive mejor y tiene mucho más poder y dinero que un director de escuela. Alguien podría alegar que si bien la cárcel no readapta a un delincuente, en cambio en la escuela si se aprende mucho y en el hospital de veras se cura uno. Como sea hay que ver esto con más detenimiento. Por ejemplo, en la época de Don Porfirio había un Ministerio de Justicia y Educación. Jeremy Bentham, a mediados del siglo XIX se hizo famoso por su diseño arquitectónico conocido como Panopticon, “aplicable a cualquier clase de establecimiento, en el cual cualquier clase de personas sean mantenidas bajo inspección; y en particular a penitenciarías, cárceles, casas de industria, manufacturas, manicomios, lazaretos, hospitales y escuelas.”

Así que Foucault sólo puso el dedo en la llaga.



Fraude a la democracia

 

El siglo XXI ha comenzado con un profundo dilema en cuanto a la validez y continuidad de la democracia representativa, como modelo de organización política para las sociedades modernas. Son varios los síntomas que se manifiestan, tanto en las democracias consolidadas como en las emergentes. La mayoría de ellos tienen que ver con las elecciones como método para asegurar sus principios: delegación de soberanía o representación, la alternancia en el ejercicio del poder, la tolerancia entre los diversos actores políticos y la participación ciudadana, entre otros.

Las reglas democráticas para competir por la representación, se han ido perfeccionando y se han establecido parámetros más o menos universales como fundamento de la democracia representativa: el sufragio universal, la igualdad política y la regla de la mayoría.

No obstante los logros alcanzados, y la consolidación sustantiva de las elecciones como la forma legitima para acceder al poder, América Latina no ha podido resolver algunos problemas inherentes a ciertos componentes de los procesos electorales como el financiamiento a los partidos. De manera subrepticia en algunos casos, o interviniendo abiertamente en otros, los grandes intereses económicos han logrado su propósito de obtener resultados electorales acordes a sus propias agendas y, el riesgo de una plutocracia es inminente.

En los procesos electorales como el de El Salvador en 2004 y el de México del 2006, se pudo constatar un uso faccioso del poder y de las instituciones del estado, particularmente la presidencia de la República, así como la intervención de poderes fácticos más allá de los limites del marco institucional electoral, con un claro propósito de definir los resultados finales. Y lo obtuvieron. Presenciamos entonces, una situación más grave que un fraude electoral, asistimos a la consumación de un fraude a la democracia.

(Félix Ulloa. Los riesgos de la Democracia Representativa, Co-Latino.)



¿Cuál imparcialidad, legalidad y certeza?

 

“La nueva presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la federación (ese que declaró presidente legal a Calderón), María del Carmen Alanís, le tocará resolver casos en los que ‘por ética’ tendría que excusarse en participar, como las impugnaciones en las que se involucre al PAN, partido al que está estrechamente ligada por su amiga Margarita Zavala y el esposo de ésta, el presidente Felipe Calderón.

“Y es que la cercanía que mantuvo con la campaña presidencial del michoacano quedó registrada en cientos de llamadas telefónicas que realizó antes, durante y después del 2 de julio de 2006, no sólo con Margarita, sino con César Nava, actual secretario particular del presidente (en aquel entonces coordinador de la campaña de Calderón) y Mauricio Rioseco, de la empresa RW Consulting, a través de la cual le eran pagados sus honorarios por las asesorías que dio durante el proceso electoral.”

(Arelí Quintero. Récord, 13 de Agosto de 2007: 38.)

 



Habló el ex presidente y dijo ¡muu...!

 

Nevadas en Buenos Aires, calorones en Italia, derrumbes en la PFP, torbellinos, rayos y centellas en Oaxaca y calma chicha en Gobernación; cambios climáticos que son signos inequívocos de que el ambiente se torna cada vez más caliente.

“Para hablar sobre el tema, el país se vistió de gala en semanas pasadas con la visita de un conferencista de fama mundial: el ex vicepresidente de Estados Unidos en México, Vicente Fox.

“Patrocinado por la Organización Demócrata Cristiana de América Latina, el erudito reveló que el 40 por ciento de los gases en la atmósfera son emitidos por los vehículos y el 60 por ciento restante por Carstens. Citó datos del Premio Nobel de física mexicano Mario Bezares, del laureado Carl Sagan y su estudio climático La región más transparente, y propuso un nuevo impulso a la floricultura para aprovechar el efecto invernadero.

“A fin de solucionar el problema del agujero en la capa de ozono, pidió a la Fiscalía para Delitos del Pasado tapar el sol con un dedo y reveló que el calentamiento tiene remedio siempre y cuando haya desquite.”

(El Chamuco, número 129, 13 de Agosto de 2007: 1.)

 

México: remesas familiares [101 KB]

 

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