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Puebla > Salud
jueves 2 de agosto de 2007

ESTÉTICA Y SALUD




El ejercicio y la salud

Rafael H. Pagán Santini

Muchos de nosotros sabemos que el ejercicio es bueno, aun cuando no tengamos ni idea de cuáles o cuantos beneficios concretos se pueden derivar del mismo. Algunas de las buenas consecuencias del ejercicio regular son: la gran mejora en el tono (tensión) muscular, se mejora la postura, mejora la función cardiaca y pulmonar, ambas se hacen más eficientes. Además de los beneficios en la salud con el ejercicio mejoramos nuestro aspecto físico. Otro beneficio importante es la recreación y la distracción como forma de relajación, esto es excelente para el manejo del estrés.

La capacidad para el trabajo físico y la competencia deportiva empieza a declinar aproximadamente a la edad de 30 años, tanto en hombres como en mujeres. La tasa de declinación es lenta, pero es menos de la mitad en aquellas personas que continúan entrenándose durante su vida adulta y se mantienen ejercitándose en edad avanzada. Algunos cambios son inevitables; por ejemplo, el número de latidos en máximo esfuerzo disminuye con la edad y la pérdida de la masa muscular, aunque puede ser lento y previsible.

Los músculos esqueléticos sufren cambios que corresponden a la cantidad de trabajo que suelen desarrollar normalmente. Durante la inactividad prolongada, se va atrofiando por falta de uso, mientras que con el ejercicio puede aumentar el tamaño del músculo que se ejercita, hipertrofiándolo y dándole más fuerza. A diferencia de la hipertrofia que sufre el lado izquierdo del corazón debido a la alta presión sanguínea, el músculo esquelético aumenta su fuerza al ejercitarse, creando cambios en su estructura.

Las personas mayores son capaces de mejorar tanto su capacidad aeróbica como su capacidad anaeróbica con un entrenamiento regular apropiado, que tome en cuenta un mejoramiento gradual y despacio. El entrenamiento de resistencia, denominado a veces entrenamiento aeróbico, aumenta la capacidad del músculo para realizar un ejercicio moderado durante un largo periodo de tiempo. Las actividades aeróbicas, como caminar, correr, montar en bicicleta, nadar u otros movimientos principalmente isotónicos (que mantienen el mismo grado de tensión, pero con menor longitud muscular), aumentan el número de vasos sanguíneos en el músculo sin incrementar significativamente su tamaño. La mayor perfusión sanguínea proporciona una mejor liberación de oxígeno y de glucosa a las fibras musculares con el ejercicio.

La habilidad del músculo esquelético para extraer y usar oxígeno disminuye con la edad en personas sedentarias. Esta disminución es debida a la reducción del número de capilares dentro del músculo esquelético y en la capacidad de redirigir el flujo sanguíneo en los músculos, lo que compromete la entrega de oxígeno al músculo que está trabajando durante el ejercicio. La pérdida de la masa muscular junto con la acumulación de grasa, colectivamente disminuye la cantidad de tejido muscular metabolitamente activo que consume oxígeno para producir energía para hacer ejercicio.

La hipertrofia muscular puede incrementarse por el entrenamiento de fuerza, que consiste en contraer los músculos contra una gran resistencia. Los ejercicios isométricos (que mantienen la misma longitud muscular, pero a mayor tensión) y el levantamiento de pesas son actividades frecuentes en el entrenamiento de fuerza. La hipertrofia consiste en que el músculo aumenta el número de míofilamentos dentro de la célula muscular y así en cada fibra muscular. Aunque no aumenta el número de fibras musculares, el aumento del número de míofilamentos dentro de la célula del músculo incrementa considerablemente la masa muscular.

Un buen programa de entrenamiento deben diseñarse no tan sólo para mejorar la condición física sino también para prevenir lesiones. El entrenamiento puede cambiar tanto las propiedades contráctiles del músculo (fortaleza y velocidad de contracción) como la habilidad del sistema nervioso para controlar la función muscular (coordinación). En las primeras 8 semanas de entrenamiento la fortaleza muscular ganada se debe más a la mejora en la coordinación, producto de la habilidad del sistema nervioso para controlar el músculo, que de del aumento del tamaño de este. El entrenamiento de resistencia no sólo mejora la capacidad muscular, sino también previene las caídas al aumentar la coordinación y el balance corporal.

La ausencia de actividades físicas añade años al cuerpo. La acumulación de grasa corporal, el anquilosamiento de las articulaciones y la perdida de la capacidad de movilidad hace que el cuerpo se atrofie. Sin embargo, un ejercicio regular y un entrenamiento, aunque sea de poca intensidad, oxigenan el cuerpo y lo mantienen vigoroso. La capacidad de utilizar el oxígeno que se respira genera una sensación de bienestar que estimula a continuar con el ejercicio. Los ejercicios de relajación acompañados de un buen dormir se unen al ejercicio físico como medida de autocontrol del estrés.

Si desea más información sobre estetexto puede escribir al correo electrónico
rhpmedicus@yahoo.com.mx




La cocción de los alimentos a través de nitrógeno líquido mejora la salud: Ramírez

(Yadira Llaven)

Comer es, en definitiva, mucho más que la manera satisfacer una necesidad natural. En reiteradas ocasiones, la cocina se ha eleva a lado a la categoría de arte, sobre todo cuando se trata de celebrar acontecimientos extraordinarios, tanto a nivel privado, como en la vida pública.

En ese sentido, el chef Carlos Ramírez Trinidad, coordinador del área de gastronomía de la Universidad de la Sierra (USAC) comentó a La Jornada de Oriente que el arte culinario “no conoce limites y habla un lenguaje universal apreciado, tanto por aficionados, como por los mismos profesionales, ya que transmiten a los comensales olores y colores, que logran agudizar los sentidos”.

Al respecto, habló la importancia de la cocina de vanguardia y el uso del nitrógeno que ayuda a la salud desde el punto de vista, que este tipo de cocimiento permite que las legumbres no pierdan sus propiedades organolépticas que provocan un deterioro considerable de las materias, pero también que coadyuvan a acelerar el proceso de cocción para eliminar los procesos bacterianos.

“Cierto es, que el uso del nitrógeno en la cocina es muy positivo para la salud, pero no debemos obviar tampoco sus impedimentos y dificultades de manipulación. Como puntos negativos, podemos citar que se evapora, por lo que no podemos reutilizarlo ni reciclarlo, y puede producir quemaduras por sus extremadamente baja temperatura”.

En esta ocasión, explicó que se hablará de las distintas técnicas de cocción de los alimentos, tales como el emparrillado, asado, horneado, y vapor, del nitrógeno líquido –popularizado por el chef español Albert Ferrán Adriá– como un método de ebullición, el cual aseguró, “ya no es un desconocido para aquellos incondicionales de la novedad, pero sigue siendo un caso enigmático para el público que le cuesta tanto trabajo estar a la vanguardia”.

En cuanto al nitrógeno, señaló que su uso más habitual es en la obtención de amoniaco, aunque sus compuestos orgánicos se pueden usar para fabricar combustibles o explosivos; por lo que aceptó que su utilización en la cocina es más peligro que el gas LP; pero con medidas preventivas su manipulación es segura.

Como precaución, recomendó “no mezclarlo con chorros de agua, ni otros líquidos de manera que no sea controlada, por ser un elemento químico que se presenta a temperaturas extremadamente bajas, lo cual tiene la cualidad de enfriar rápida y bruscamente cualquier agente que entre en contacto con él”.

¿Qué utilidad tiene la cocina?

“Hemos oído y comprobado a menudo la frase “el frío cuece”, es una verdad contrastada. El frío, al deshidratar los productos, ejerce la misma transformación que se obtiene con el fuego, a fin de cuentas, cocinar es realizar una transformación controlada de un ingrediente no comestible a uno si comestible”.

¿Qué efectos se logran en una cocción en nitrógeno?

Ramírez Trinidad explicó que la técnica más empleada en la cocina caliente es la del contraste frío–caliente; es decir, el interior de un producto esta cocinado y mantiene su temperatura ideal de consumo (50-55¼C); mientras que el exterior esta completamente congelado por efecto de la cocción en nitrógeno liquido.

Ejemplificó que en la cocina dulce o en los entrantes, “la técnica más habitual es la de obtener un interior líquido a temperatura ambiente, en lo que se logra una fina película exterior que aísle el liquido del exterior. Un caso común –agregó– es en el helado instantáneo, que se elabora congelando al momento la crema; y esto se debe a su incorporación al Nitrógeno pasado por sifón, ya que éste se une con el aire necesario para que un helado tenga buena textura en la boca”.

Sobre las ventajas e inconvenientes del uso del nitrógeno líquido, dijo, “es su consolidación como una técnica de cocción en la cocina, que se logrará con el paso del tiempo, esperando que no se quede atrapada en el baúl de los recuerdos, junto con la lecitina de soya y la goma gellan”.

No obstante, el nitrógeno es muy utilizado en la cocina de vanguardia, de nuevas tendencias, donde se atreven a experimentar con texturas para ser más provocativos. Lo anterior, señaló, “se escucha simple y sencillo, pero esta nueva cocina no es nada fácil”.

Por último, a manera de conclusión, mencionó que en el esplendor de todas las culturas a través de los siglos “se ha visto nacer y crecer la gran variedad de platillos que hoy conocemos y disfrutamos, a partir de la combinación y fusión de la cocina de vanguardia y el uso del nitrógeno liquido; ante tanta magnificencia, habemos gente interesada en formarnos y prepararnos para enaltecer la actividad gastronómica, a nivel nacional como internacional, en donde el cuidado a la salud sea un de los puntos más importantes”.

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