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Puebla > Estado
miércoles 11 de julio de 2007

ECONOMÍA A RETAZOS

 

La ciudad

Miguel Ángel Burgos Gómez

Para mi amigo Jaime Ornelas, urbanista y candidato.

Según los cálculos de la ONU en el año 2008, por primera vez en la historia, más de la mitad de los habitantes del planeta vivirán en alguna ciudad. Algo así como 3 mil 300 millones.

Cada semana llegan a los centros urbanos 1.2 millones de seres humanos huyendo de eso que alguna vez fue “el campo”. Además, para 2030 la población urbana será el doble que la de hoy. Pero eso no es todo. El ritmo de urbanización será inmensamente más acelerado en los países en desarrollo, de tal manera que para ese 2030, el 80 por ciento de la población de esas felices naciones estará en las ciudades.

El criterio que siguen los demógrafos y economistas de la ONU para definir ciudad es el de una concentración de más de 20 mil habitantes. En mi opinión ese es un criterio, por lo menos insuficiente. Se siguen trazando murallas invisibles en torno a una entelequia. Se necesita un cambio de punto de vista. Las líneas sobre el suelo ya no sirven de mucho en un mundo en donde la relación con la tierra ha perdido todo sentido.

Desde que se inventó el impuesto predial y la hipoteca la propiedad de la tierra se desvanece poco a poco. Yo he dejado de pensar en la ciudad como un territorio con límites. La ciudad como entidad universal abarca ya a todo el planeta. Pienso más bien que los densos núcleos de población son una especie de nodos de una red o redes superpuestas: ahí donde puede llegar un automóvil, donde se tiende una línea de energía eléctrica o hay un televidente aplaudiendo a la selección nacional está la ciudad.

¿Cual es la diferencia entre un pepenador teporocho en la ciudad de los palacios y un indigente indígena chiapaneco que no puede prescindir de la cocacola para sobrevivir? Dondequiera que es consumido un producto industrial la ciudad está presente. Los trasnochados que andan por ahí diciendo que el gobierno no se ocupa de impulsar al campo no saben de lo que hablan. Ya en 1994 la FAO, que también es de la ONU, decía que con la tecnología de entonces tan sólo las tierras agrícolas de los países en ‘desarrollo’ podían producir alimentos para 35 mil millones de habitantes. Cálculos parecidos realizó ese año Colin Clark, investigador del departamento de Economía Agrícola de la Universidad de Oxford.

Hoy en la tarde, mientras decidía el tema de esta nota, estuve escuchando a Cantinflas resucitado en radio BUAP, disertando a tres voces de socialismo, de capitalismo y de economía política. Entonces me animé a revivir un librito que escribió Henri Lefebvre en 1972. Se titula El pensamiento marxista y la ciudad. Por eso hablo de resucitados. Hay ahí dos ideas interesantes, la primera es que la concentración de gente en las ciudades no es otra cosa que la forma visible de la acumulación de capital, su verdadera acumulación. La segunda, que la crítica de la economía política debe necesariamente culminar como una critica histórica de la ciudad moderna. Como Marx está fuera de moda y no me gusta verme mal: no insistiré en revivir muertos.

Pero es evidente que la industria biotecnológica e informatizada de alimentos ha sepultado para siempre no sólo a la agricultura artesanal, sino a la agroindustria del siglo XX. El tropel de campesinos es colosal y traspasa fronteras.

Cuando ayer supe que en el DF se abrió una grieta tan ancha que se había tragado a un ciudadano con todo y coche, me dije: algo más grande se está haciendo pedazos.



La lucha sigue y sigue...

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) radicalizó su postura al no encontrar eco en el gobierno federal a su demanda de que se abrogue la nueva Ley del ISSSTE.

En conferencia de prensa, el dirigente de la sección 18 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Artemio Ortiz, dijo que de no recibir una respuesta positiva a su petición impedirán el inicio del ciclo escolar 2007-2008 en los estados de Chiapas, Guerrero, Michoacán, Distrito Federal y el Valle de México. Las clases se reanudan el próximo 18 de agosto.

Además, reiteró que mantendrán el plantón frente a las oficinas del ISSSTE; y subrayó que está fuera de sus planes reunirse con el director del Instituto, Miguel Ángel Yunes.

En la conferencia, Ortiz dio a conocer el primer corte de la Consulta Cívica Nacional que aplicaron a más de 42 mil ciudadanos, en la que, dijo, predominó el rechazo hacia la Ley del ISSSTE y a las políticas económicas y sociales del gobierno federal.

Indicó que el 1 de septiembre próximo concluirá la encuesta y que inmediatamente después darán los resultados finales.

(Proceso.com.mx; 2 de julio de 2007.)



El violín

Demetrio Ronquillo.

(Película mexicana. Director: Francisco Vargas Quevedo (2005). Actores: Ángel Tavira,

Genaro Taracena, Mario Garibaldi, Dagoberto Gama. Música: Cuauhtémoc Tavira y Armando Rosas).

Es un tema extraído de la realidad mexicana, no la folclorizada con imágenes del campo mexicano como un set cinematográfico, demasiado ficticio y con la idea de sumisión de los campesinos ante el patrón o el hacendado; o con charros aventureros machistas y borrachos; con mujeres guapas, traidoras abnegadas y devotas como estereotipos.

E l violín nos da personajes plenamente identificados como protagonistas de la vida de nuestras comunidades indígenas; responden a lo que Roberto Rossellini, maestro del neorrealismo italiano, decía: “No se puede avanzar mediante insinuaciones. Ahora se necesitan discursos explícitos”.

En la Tierra Caliente, donde se desarrolla la película, hasta hoy se vive un estado de violencia en el que las víctimas son los habitantes de esas comunidades marginadas. Ángel Tavira, Plutarco Hidalgo en la pantalla, es de ahí, como él hay muchos en los cerros y en los caminos polvorientos de esa región; la música por cierto también de allá, es resultado de una gran tradición cultural con identidad propia. Como don Plutarco, hay autores e intérpretes que relatan historias en sus canciones de hechos de los que ellos mismos han sido testigos. Don Ángel Tavira, es músico, interpreta y compone, la mano derecha la perdió en un accidente, del cual se sobrepuso por su recio carácter y su amor por el violín.

La obra de Francisco Vargas Quevedo es un poema que nos ilustra como sobreviven, entre la explotación de los caciques y la represión de los gobiernos. A don Plutarco lo sostiene una cosmogonía que revela toda una idea del mundo y sus valores, en que a pesar del sufrimiento nos alienta una esperanza de libertad y justicia.

Los militares son parte del paisaje rural de esas tierras; en las montañas de Guerrero se llevó acabo la guerra sucia, cuyos estragos aún perviven. En la película hablan sobre todo las imágenes que es el lenguaje del cine, por eso los diálogos son escasos; la fotografía es vigorosa; se detiene sobretodo en los rostros, pero más que nada en las miradas; los acercamientos de la cámara y las tomas aéreas prueban la maestría del fotógrafo y el empleo austero de recursos; al filmarla en blanco y negro se resaltan las condiciones de la zona y la marginalidad de sus pobladores.

Las caracterizaciones son exactas; la realización artística tiene un alto nivel, pero un elemento que destaca es la música indígena, sencilla, elemental, ingenua, espontanea, quitándole a estas palabras toda connotación de subestima, reconociéndole su capacidad de transmitir emociones y sentimientos a través de los sonidos de sus instrumentos, resulta el pretexto ideal para la creación de esta obra de arte.

El violín ilustra con singular genialidad como el talento mexicano se proyecta en la pantalla de manera espléndida.