EDITORIAL
EL OLVIDO DE
LA ADOPCIÓN
¿Cuánto tiempo debe esperar una pareja para que las instituciones asistenciales dedicadas a la familia autoricen una adopción? Es la pregunta central que rondó por las mesas que sobre aspectos conceptuales, jurídicos y administrativos se realizaron buscando reducir la burocracia.
La respuesta no salió de la voz de los académicos, ni de los políticos y menos de los funcionarios. Fue de una mujermadreadoptiva que no presentó ponencia, sino sólo su experiencia: “el tiempo necesario porque no se trata de adquirir peras o manzanas en una mercado, sino de definir un proyecto de vida”.
Los adelantos en la ciencia y en la medicina pusieron sobre las mesas una primera discriminación. Las niñas y niños con discapacidad o enfermedades como el cáncer o el VIHSida que antes eran auxiliados para morir en el primer o segundo año de vida, hoy alcanzan la mayoría de edad pero nadie quiere adoptarlos.
Los futuros padres adoptivos son los que mayor discriminación provocan, porque llegan a las instituciones a solicitar a un niño o un niño, bajo un modelo descrito que poco corresponde a la realidad. La mayor de las veces se trata de estereotipos difundidos y promovidos por los medios de comunicación.
En el país, en la entidad, y sobre todo en las comunidades, hay niños abandonados, niños no deseados, niños de la calles y en la calle, niños migrantes, pero pocos de ellos responde al modelo de piel blanca, cabellos rizados, ojos verdes o azules, estar sano y estar completo, lo que retrasa y retrasará siempre el proceso de adopción.
En el aire que se respiraba en la reunión se filtraba, sin que nadie quisiera dar cuenta de ello, los temas de la adopción de las parejas de un solo sexo. ¿Los padres o las madres homosexuales y lesbianas deben ser sujetos de adopción? Nadie quiso tocarlo. Aunque muchos de los participantes asumen que ni su familia corresponde al modelo que difunde el PAN.
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