Sánchez presume apoyo
de líderes panistas,
pero niega cargada
Lesly Mellado May

Antonio Sánchez competirá el domingo por la candidatura del PAN a la presidencia municipal de Puebla / Fotos: José Castañares
A una semana de la elección interna del PAN para elegir candidato a la presidencia municipal de Puebla, Antonio Sánchez Díaz de Rivera mantiene casi el mismo discurso que a principios de año, cuando inició sus gestiones: insiste en que logró unir a los líderes del partido, hecho que lo hace confiar en ganar del próximo domingo 1 de julio.
Con Ana Teresa Aranda como contendiente y fuera ya del escenario el diputado Francisco Fraile, Sánchez niega ser el candidato oficial, niega que haya cargada a su favor, niega que sea el favorito del Revolucionario Institucional, y niega que esté en riesgo de perder la elección.
De medio cuerpo y de cuerpo entero, su figura aparece y desaparece de las calles de la capital poblana, con la censura del gobierno municipal, que ya lo multó porque no pidió permiso para usar la infraestructura urbana.
Su nombre, en cambio, aparece indeleble en cuatro de las primeras denuncias que ha recibido el Instituto Electoral del Estado (IEE) durante el actual proceso electoral, convirtiéndose así en el aspirante a candidato más denunciado.
Asegura que su fortaleza es la suma de líderes panistas que, divididos, hace apenas un año estaban “en pleito”.
Lo que sí está dividido es su tiempo: es diputado federal y precandidato del PAN a la presidencia municipal de Puebla. Su lema: “Toño suma, ganamos todos”.
Antonio Sánchez competirá el domingo por la candidatura que se disputa con la ex secretaria de Desarrollo Social, Ana Teresa Aranda. La opinión publicada dicta que tiene más del 70 por ciento de los votos.
Cuestionado por qué será mejor candidato él que Aranda, responde: “Yo he desarrollado una visión periférica. He estado desde el lado de los empresarios, de las agrupaciones ciudadanas, estuve como subsecretario de Desarrollo Social y ahora como diputado federal”.
“Esto me permite hacer un ejercicio como los de programación neurolingüística, yo puedo ponerme primero en mi lugar, luego en el lugar del otro, y después ver por encima de ambos”.
Dice que también es mejor que Aranda porque ha ocupado más posiciones en distintos niveles y no se ha restringido a la “política partidista”.
“El otro punto es que he logrado unir a los que hace un año estaban en pleito, he sumado a los líderes del partido... bueno todos son líderes”.
La Jornada de Oriente (JO) –¿Vislumbra algún peligro si gana Ana Teresa Aranda?.
Antonio Sánchez (AS): –“No va a ganar, y no... no hay peligro”.
JO –Ganar una elección interna en el PAN, no garantiza ganar la constitucional, además se dice que usted es el favorito del PRI, pues con usted como candidato, ellos tendrían mayor posibilidad de ganar...
AS –“Yo estoy repuntando. Es una mentira de Ana Teresa Aranda que sólo ella puede ganar la elección constitucional. Las cosas ya cambiaron. Los periodistas me han dicho en corto que estoy mejorando. Además con los acontecimientos que vienen al PRI no le va a ir bien...”
De lo “secundario”
Hablando de su imagen de debilidad y de los “acontecimientos que vienen” se le cuestiona si Mario Marín es el mejor activo del PAN, pues luego del escándalo del góber precioso se especuló sobre su pacto en la pasada elección federal y ahora para la contienda local.
“El dictamen de la SCJN no será favorable al gobernador Mario Marín”, vaticina Sánchez y recuerda orgulloso que desde el 14 de febrero de 2006 condenó los hechos y participó en la organización de las megamarchas en contra del góber precioso.
“Después del escándalo cuando me preguntaban de dónde era, respondía que era de junto a Tlaxcala, rumbo a Veracruz y camino a Morelos, porque si decía que era de Puebla, empezaban con lo precioso”.
“Yo se lo dije a Mario Marín, porque lo que digo en privado lo digo en público, que era vergonzoso, y que hubiera preferido que eso no pasara”.
JO –El caso ¿será utilizado por el PAN en la elección local?
AS –“Los actos no los hizo el PAN, sí lo señalamos, y si ayuda en las elecciones, eso es secundario”.
JO –¿No será contraproducente para el PAN (como sucedió con Luis Paredes) tener la alcaldía de Puebla justo en el periodo en el que se elegirá al gobernador?
AS –“No podemos menospreciar al electorado. Vamos a hacer un gobierno de resultados para que los ciudadanos digan ‘con el PAN vivimos mejor’. Que distingan que no somos como en el PRI que ayuda a sus compadres”.
JO –El proceso interno del PAN ¿ha sido equitativo?
AS –“Sí, y yo soy el primer interesado en que sea un proceso equitativo y transparente. Espero que no haya guerra sucia...”, opina en posición contraria a Aranda, quien desde antes que iniciara oficialmente el proceso ya cuestionaba la imparcialidad del líder municipal del PAN, Jorge Elingher.
JO –“¿Es ético utilizar la llamada cargada?
AS –“No hay cargada. Ha sido un proceso de convencimiento. No soy el candidato oficial. He logrado la unión de varios grupos por un proceso de diálogo, y no eso no es cargada. Cada voto que reciba será porque la gente está convencida del proyecto que fue hecho pensado en el bien de Puebla”.
“He sumado a líderes como Genaro Ramírez, Pablo Rodríguez, Ángel Alonso, Humberto Aguilar y Roberto Grajales. Ya Aranda se quedó sola. Y la gente que estaba con Fraile ahora está trabajando conmigo”.
Sus palabras reproducen las imágenes de los actos masivos que ha encabezado, donde se han dejado ver líderes efectivamente enfrentados hace algunos meses y que hoy apuntalan a Sánchez.
Incluso a su lado se ubica a Genaro Ramírez, quien se ha publicitado como opositor a El Yunque, organización de ultraderecha que habría ungido a Sánchez como el candidato “oficial”.
La oferta
La última parte de la entrevista fue aprovechada por Sánchez (que está seguro de ser el candidato) para hablar del proyecto de gobierno que ofrecerán a los ciudadanos. Plantea una ciudad: equitativa, competitiva y amable.
“Puebla tiene un alto índice de segregación, estamos peor que el Distrito Federal, Monterrey y Guadalajara; así que una tarea del gobierno tiene que ser acabar con esto”.
“También tenemos que buscar nuevas alternativas de desarrollo económico. La industria textil fue la cola de la revolución industrial, ahora tenemos que buscarle por otro lado para generar empleos”.
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