
Cruz Gutiérrez dijo que en el sol azteca son bienvenidos los panistas y priistas si se suman a los ideales del partido. En la imagen la acompaña Jorge Sánchez / Foto: José Castañares
La presidente estatal del PRD, María Elena Cruz Gutiérrez, declaró su entusiasmo para que su partido aproveche la coyuntura futbolista y postule como candidato a la presidencia municipal de Puebla a Roberto Ruiz Esparza, quien también ha demostrado interés por ser abanderado del PRI y del Panal.
En defensa de quien fue legislador federal apoyado por el PAN, la perredista señaló que en el sol azteca están dispuestos a tener candidatos del PRI y el blanquiazul, pues varios de sus activos más importantes, como Andrés Manuel López Obrador, militaron en el tricolor.
A su juicio, Ruiz Esparza tiene carisma y el apoyo de muchos ciudadanos, por lo que descalificó a los perredistas como la ex diputada federal Rosa María Avilés que manifestó su oposición a que el ex futbolista sea el candidato a la alcaldía capitalina.
Consideró que se trata de “descalificaciones ligeras” pues el PRD se fundó con varios desertores del tricolor.
Cruz Gutiérrez dijo que en el sol azteca son bienvenidos los panistas y priistas si se suman a los ideales del partido.
Además de Roberto Ruiz, dijo, hay otros precandidatos como el ex priista René Meza Cabrera; Eduardo Ochoa; y el diputado local Rodolfo Huerta (que generalmente vota con la bancada priista).
Ayer, la líder estatal del PRD acudió al IEE para entregar la plataforma electoral en la que ponen de manifiesto que los problemas de pobreza y marginación en la entidad deben abordarse desde una perspectiva pluricultural.
En el diagnóstico, los perredistas apuntan: “Aún persisten numerosos elementos del viejo sistema político en el ámbito federal y en varios estados del país. El estado de Puebla es una clara muestra de ello. El ejercicio de gobierno y del poder en Puebla, sigue dándose a partir de la premisa arcaica del Poder Ejecutivo subordina para el uso exclusivo y absoluto de sus intereses a los poderes Legislativo y Judicial”.
“La ausencia de una real división y equilibrio de poderes deja un amplio margen de manejo discrecional del manejo de los recursos y del poder públicos e impide la correcta supervisión y fiscalización de sus actos por parte de los órganos competentes y de la sociedad misma; en consecuencia, prevalecen la corrupción y la impunidad como practicas cotidianas de la autoridad en todos sus niveles, lo que distorsiona el funcionamiento adecuado de las instituciones públicas, pervirtiendo la relación entre los poderes del estado”.