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Puebla > Salud
jueves 24 de mayo de 2007

ESTÉTICA Y SALUD

Dieta y salud

Rafael H. Pagán Santini


Al promover un mayor consumo de oxígeno a través del ejercicio, el cuerpo mueve la grasa acumulada para ser transformado en fuente de energía. Esta energía se utilizará para mover y contraer los músculos

Una buena dieta puede resolver nuestro problema estético, pero no necesariamente nuestro problema de salud. Al adelgazar exclusivamente por medio de dietas, ya sea ésta baja en carbohidratos, baja en grasa o baja en contenido calórico, la respuesta del cuerpo va a ser la de reducir el nivel de masa corporal. Esta reducción en la masa corporal incluye tanto masa magra (músculo) como grasa. La masa magra es la que constituye nuestros músculos, algo que no debemos perder. Además, la eliminación de la grasa corporal comenzará por el tejido subcutáneo y no por el interior del cuerpo, que es donde la grasa se adhiere a las vísceras causando daño. Este tipo de grasa se reduce con ejercicio.

Muchos de nosotros nos sentimos cansados con el mero hecho de oír la palabra ejercicio. No nos damos cuenta de que diariamente estamos haciendo ejercicio en forma de actividades cotidianas que consumen energía. Aun cuando dormimos consumimos energía. Si usted se mantiene en la cama por 24 horas, sin hacer absolutamente nada, usted consumirá mil 600 calorías, en un peso promedio de 70 kilogramos. Como ve, el consumo de energía se lleva a cabo para poder mantenernos vivos.

Ahora bien, si consumimos más de mil 600 calorías durante las 24 horas que estamos acostados, aumentaremos de peso; si consumimos menos de esa cantidad, lo reduciremos. Esto es lo que se denomina balance energético, y se refiere a la diferencia entre las calorías que se ingieren versus la que se gastan. La pérdida de peso en esta situación será en detrimento de toda la masa corporal, ya que los músculos se atrofiarán por falta de ejercicio y la piel irá perdiendo toda su grasa. En muchas ocasiones, esto es lo que ocurre cuando entramos en una dieta donde lo que reproducimos es una situación de hambruna.

La actividad diaria consume energía, y si ésta se hace de forma programada, puede hacer que el beneficio sea tanto para la estética como para la salud del cuerpo. Recuerde que al dormir se consumen 1.2 calorías por minuto, y al subir una escalera hacía arriba se pueden consumir más de 10 calorías por minuto. Durante el sueño el cuerpo utilizará el consumo de energía para restablecer nuestras fuerzas; sin embargo, si nuestra vida es totalmente sedentaria, no habrá necesidad de restablecer las fuerzas perdidas, la grasa se irá acumulando en nuestro cuerpo y los músculos se irán atrofiando. La actividad intelectual, el pensamiento profundo, aumenta muy poco el consumo de energía, pero tan pronto usted comienza a moverse el gasto de energía se dispara dramáticamente.

Las personas que mantienen su peso mediante la dieta en lugar del ejercicio físico son más propensas a tener depósitos internos de grasa, aunque se mantengan en un peso ideal. Esto es debido a que la grasa que se ha almacenado para uso de actividades intensas no se usa y la reducción del peso obedece a una simulación de hambruna.

La disponibilidad de energía es un requisito indispensable para el mantenimiento de la vida. El cerebro utiliza principalmente la glucosa (unidad simple de azúcar) y el corazón los ácidos grasos (unidad simple de grasa). El corazón requiere mayor cantidad de energía y de acceso permanente para poder funcionar y bombear sangre constantemente. Esto hace que nuestro cuerpo se vea necesitado de acumular energía para no tener que estar ingiriendo alimentos cada vez que el cuerpo se ha quedado sin combustible. La energía que se acumula es la que se ingirió en exceso, y se almacena en forma de grasa. Primero se almacena en la cintura, en el caso del hombre, y en la cadera en el caso de la mujer, y luego pasa a almacenarse en el interior del cuerpo, alrededor de las vísceras.

La grasa acumulada en las vísceras actúa como un agente extraño en el cuerpo, iniciando procesos inflamatorios que desembocan en diabetes y en enfermedades cardiovasculares. Este tipo de grasa acumulada no se reduce con dietas; necesariamente tienen que ser consumida con ejercicio. Al promover un mayor consumo de oxígeno a través del ejercicio, el cuerpo mueve la grasa acumulada para ser transformado en fuente de energía. Esta energía se utilizará para mover y contraer los músculos.

Una persona que ha iniciado una dieta es alguien que se ha preocupado por sí misma. Este esfuerzo debe ser gratificado con la obtención de la salud y el aspecto físico que se busca. Por esta razón, cualquier dieta que tenga una meta a largo plazo debe incluir un plan de ejercicio.

Si desea más información sobre esta columna puede escribir al correo electrónico
rhpmedicus@yahoo.com.mx

Enfermedades del hígado, la quinta causa de mortalidad en México: Héctor Orozco

(Yadira Llaven)


Para evitar una enfermedad hepática es necesario tomar en cuenta las siguientes recomendaciones lavar las manos después de ir al baño, llevar una dieta sana y balanceada, consumir alimentos ricos en fibra y bajos en grasa y no excederse con bebidas alcohólicas

La Fundación Mexicana para la Salud Hepática, la Fundación Mexicana para la Salud y la Fundación Amparo invitaron al doctor Héctor Orozco Zepeda para dictar una conferencia en el Museo Amparo con el propósito de capacitar a jóvenes médicos poblanos para que sigan con una carrera independiente y productiva en la investigación sobre aspectos de fisiología, epidemiología, clínica, quirúrgica o laboratorio en el área de hepatología.

Durante su visita a la Angelópolisis, el especialista habló sobre la importancia del hígado, de las funciones que realiza, de los cuidados que requiere para mantenerlo sano, así como de los factores de riesgo a los que está expuesto y que ocasionan las enfermedades del hígado.

Orozco Zepeda dijo que la atención a las enfermedades del hígado representan hoy día una de las principales prioridades en nuestro país, ya que estas enfermedades están entre las primeras cinco causas de mortalidad en México; por ello se han instrumentado una serie de actividades encaminadas a prevenir, cuidar y tratar nuestro hígado, como lo son conferencias, distribución de material informativo, impulso de campañas de vacunación contra hepatitis B y detección de Hepatitis C.

El experto estimó que más de la mitad de todas las enfermedades del hígado podrían haberse prevenido si las personas siguieran las recomendaciones y utilizaran la información debidamente.

También explicó que el hígado es el órgano más voluminoso del cuerpo, se encuentra en el lado derecho del abdomen y realiza una amplísima variedad de funciones como: transformar en energía el azúcar, las grasas y las proteínas; funcionar como un gran filtro y eliminar toxinas del organismo, hace la mayor parte de las proteínas que se encuentran en la sangre.

Además de formar proteínas que intervienen en el proceso de coagulación, fabricar enzimas y procesar las grasas ya digeridas; producir la bilis, la cual favorece la digestión de algunos alimentos; ayudar a defendernos de los microbios que entran a nuestro cuerpo.

Expuso que los factores de riesgo son, principalmente, el abuso en el consumo de bebidas alcohólicas, de las sustancias tóxicas y medicamentos, las infecciones por virus, enfermedades genéticas y obesidad.

En ese sentido, recomendó, para su cuidado, lavar las manos después de ir al baño; llevar una dieta sana y balanceada, consumir alimentos ricos en fibra y bajos en grasa, no excederse con bebidas alcohólicas; vacunarse contra hepatitis A y B; consumir sólo los medicamentos prescritos por tu médico y no compartir artículos personales como: cepillo de dientes, el rastrillo o el cortauñas.

Entre los signos de advertencia, el especialista mencionó la coloración amarilla de piel y ojos; abdomen hinchado o dolor de abdomen grave; comezón, orina muy oscura o heces claras; fatiga crónica, náusea, además de la pérdida de apetito.

Es importante recordar que el pasado 16 de mayo fue el Día Nacional de la Salud Hepática, y en este contexto fue presentada la conferencia del doctor Orozco Zepeda.

La Fundación Mexicana para la Salud Hepática es una organización sin fines de lucro creada en 1998 con el objetivo de fomentar la salud hepática y revertir el avance de las enfermedades del hígado. Su labor se lleva a cabo gracias a la generosa ayuda de empresas, instituciones y amigos comprometidos a mejorar la salud en México.