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Puebla > Política
viernes 18 de mayo de 2007

MUJERUJAS

Cuando un influyente muera...

Varinia López Vargas

¿Cuántas vidas más se tienen que perder para que las autoridades responsables de darle mantenimiento a las vialidades lo hagan de una vez por todas? o ¿tendremos que suplicar que un hijo, esposa o familiar cercano de algún mandatario importante sufra un percance automovilístico grave para que por fin se pongan en marcha medidas de seguridad adecuadas que permitan aminorar los fatales accidentes?

El martes 8 del presente Roberto Cabrales, biólogo, destacado investigador y académico, perdió la vida, al parecer al perder el control del automóvil que conducía e impactarse en el tramo ubicado entre Lomas de Angelópolis y la 11 Sur del anillo Periférico Ecológico.

Se argumenta que circulaba a una velocidad mayor a la permitida, lo cuál no se descarta, ya que hay quienes toman ese tramo a más de 130 kilómetros por hora, velocidad que, combinada con el trazo y la sección de esa zona, resulta peligrosa. No es el primer accidente de fatales consecuencias que ahí ocurre; incluso se han tenido que sacar vehículos del río Atoyac, según relatan vecinos del lugar. Son situaciones que alertan sobre los riesgos que se corren.

Es momento de reconocer que la inconclusa magna obra del gobierno de Manuel Bartlett necesita urgentemente mantenimiento en varios tramos; existen zonas donde las barreras separadoras movibles están en pésimas condiciones, ya sea incompletas, volteadas e incluso obstruyendo los carriles de circulación; carentes de mantenimiento, algunas ya cuentan con vegetación, y las ramas confunden a los choferes. Momentos realmente molestos se presentan en las curvas que conducen a otras vialidades, como por ejemplo las que comunican la vía Atlixcáyotl al periférico y viceversa, donde dichas barreras separadoras han sido movidas giradas y volteadas por los diversos impactos de los vehículos que hacen uso de la vialidad, pasando meses de presentarse está anomalía, sin que nadie se preocupe por ponerlas en su lugar, pese a los no pocos accidentes.

En el tramo de la Prolongación de la 14 Sur a Valsequillo hasta la semana pasada recolocaron las barreras separadoras que varios meses atrás habían sido movidas por los vecinos de los alrededores para ahorrarse un tramo de aproximadamente 250 metros y dar la vuelta sin tener que ir hasta la prolongación de la 24 Sur, lo que trajo como consecuencia una serie de percances con muertos, y heridos, como el ocurrido con un tráiler que al volcarse tapo con el material que transportaba una camioneta en la que perdió la vida el conductor. La vialidad estuvo obstruida por más de cinco horas.

Aunado a esto, el pavimento no es uniforme, presenta baches, coladeras abiertas, hay basura y hasta cadáveres de perros que van desapareciendo con el transcurrir de los días por la acción ejercida por las tantas veces que son aplanados contra el asfalto.

Ya es hora de que en los lugares detectados como peligrosos no se siga apelando a la irresponsabilidad de los conductores como la causa única de los accidentes; se debe coadyuvar a aminorarlos con la colocación de señalamientos verticales y horizontales adecuados, incluidos los reductores de velocidad, y así evitar más pérdidas materiales y humanas.