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Puebla > Salud
jueves 5 de abril de 2007

Estética y salud

Reflexología

Rafael H. Pagán Santini


Los pies están entre las zonas con mayor densidad de receptores táctiles


Nada como un buen masaje para aliviar muchas de nuestras tensiones. De acuerdo con los expertos en las terapias de masajes, la reflexología es una terapia natural, holística, que fomenta el bienestar general del cuerpo. Ésta consiste en aplicar suaves presiones en puntos reflejos concretos de los pies y manos conectando todas las partes del cuerpo a través de canales nerviosos. Esta terapia natural puede ayudar a aliviar gran número de dolencias, desde migrañas hasta dolor de espalda y mala circulación. Aunque la reflexología como tal es una terapia reciente, se han trazado paralelismos con aspectos de antiguas tradiciones médicas de Egipto, Grecia, India y en especial, China. Hoy en día muchos reflexólogos recurren a algunas de estas tradiciones para formar la base del enfoque holístico de su práctica.

La reflexología está asociada con la condición del impulso nervioso en nuestro cuerpo. El impulso nervioso sensitivo comienza cuando una célula sensorial de la superficie cutánea reacciona enviando una señal a través de una fibra nerviosa hasta el cerebro y el cerebro a su vez emite una respuesta hacía un órgano. La sensibilidad táctil, aunque existe en toda la piel, es máxima en la piel sin pelo (glabra) de los dedos, la superficie palmar de la mano, la planta de los pies y los labios. La piel glabra se caracteriza por una disposición regular de crestas formadas por pliegues de la epidermis. Estas crestas están dispuestas según diseños circulares denominados huellas dactilares, y contiene una gran cantidad de receptores mecánicos. Estos receptores son los responsables del sentido del tacto, y son excitados por la depresión de la piel o por el movimiento a través de su superficie.

Cada parte del cuerpo está representada en el cerebro en proporción a su importancia relativa para la percepción sensitiva. La representación interna del cuerpo dentro de la corteza cerebral humana no duplica exactamente la topografía espacial de la piel. Más bien, la imagen del cuerpo en el cerebro exagera ciertas regiones corporales, en particular las manos, los pies y la cara, y comprime otras partes más próximas del cuerpo. Por ejemplo, hay unas 100 veces más tejido cerebral dedicado a un centímetro cuadrado de la piel de los dedos que a otro de la del abdomen. Más que cualquier otra parte del cuerpo, las manos, la cara y los pies son importantes sensores de las propiedades de los objetos, y por ello tienen mayor densidad de receptores táctiles.

Debido a esto, la terapia por compresión o estimulación de áreas específicas de la piel logra obtener diferentes tipos de respuestas. De acuerdo a los reflexólogos, al estimular una neurona o punto reflejo en pies o manos durante una sesión de reflexología se transmite energía a través de los canales nerviosos y se regula ese flujo de energía por todo el cuerpo y sus órganos.

Entre los beneficios que brinda este tipo de terapia es la estimulación de secreción de endorfinas en el cerebro, sustancias químicas naturales con propiedades analgésicas. Además, la relajación profunda que siente la persona después de una sesión de reflexología reduce la tensión muscular y alivia trastornos de la ansiedad y del estrés.

El concepto básico de la reflexología consiste en dividir el cuerpo en zonas y aplicar presión de manera alterna o continua en cualquier parte ósea del cuerpo dentro de una zona determinada para producir efectos positivos en los órganos del cuerpo situados en esas mismas zonas. Originalmente se identificaron 10 zonas longitudinales, cada zona se extiende desde el centro de uno de los dedos del pie, por el cuerpo hasta la parte superior de la cabeza y a lo largo de los brazos hasta los dedos de la mano. Posteriormente se añadieron cuatro divisiones transversales de los pies y de las manos, que aparecen reflejadas similarmente en las zonas correspondientes del cuerpo.

La reflexología trabaja tanto con los pies como con las manos. Sin embargo, la reflexología podal es la aplicación más efectiva de esta terapia; la estimulación que se produce al presionar los puntos reflejos de los pies es mucho mayor que en las manos. Si nunca has tenido una sesión de reflexología, comienza con tu propia sesión privada. Coloca debajo del pie un objeto redondo como una pelota de golf o de tenis, y hazla rodar desde los dedos hasta el talón y repítelo al revés; también estimula todos los reflejos internos.

Todo esto nutre la espiral ascendente del bienestar general físico y emocional que una terapia holística como la reflexología busca impulsar.

Si desea más información sobre este texto puede escribir al correo electrónico

rhpmedicus@yahoo.com.mx

 

Además de provocar sensualidad, los pies son el reflejo de la salud: podólogo

Los pies son una de las partes más olvidadas de nuestro cuerpo, debido a que su estructura es tan fuerte que podemos abusar de ellos por años antes de sentir algún malestar”, consideró el podólogo José Antonio Ramírez Temoltzin; sin embargo, advirtió que, ante este descuido, una molestia no tratada puede derivar en consecuencias como la diabetes o falta de circulación.

Por ello, recomendó una mayor atención consultando de manera anual a un médico especialista, así como la aplicación constante de masajes en la planta de los pies, ya que cuenta con cientos de terminaciones nerviosas.

“Con sólo tocarlos suavemente se experimenta una sensación general de bienestar y relajamiento en todo el cuerpo”, pues agregó que una fricción leve en los pies puede ser todo lo que se necesita después de un largo día de trabajo.

Para Ramírez Temoltzin, los pies son el reflejo de la salud, pues los problemas que pueden presentar podrían ser una señal de enfermedades potencialmente serias, tales como diabetes, o problemas neurológicos.

“Las señales posibles que indican problemas incluyen dolor, hinchazón, ampollas o grietas que no cierran, o falta de pelo donde antes había. Y uno de los síntomas de diabetes es la sensación de alfileres y agujas en los pies o adormecimiento”, comentó el especialista.

Aunque Ramírez reconoció que las enfermedades en los pies varían mucho dependiendo la edad de los pacientes: “Las personas jóvenes normalmente visitan un podiatra si tienen problemas de hongos o callos, y las personas mayores acuden por deformaciones debido a artritis y a otras enfermedades. Muchas veces –continuó– estas deformaciones son el resultado de descuidos durante la juventud, o infecciones de hongos que nunca se trataron”.

Señaló que la podiatría en México es una especialidad que poca importancia tiene dentro de la sociedad y la medicina, pues recalcó que estas extremidades del cuerpo son a las que menos se les toma en cuenta.

Ejemplificó que en Estados Unidos la podiatría es una especialidad médica que requiere de un nivel de maestría o doctorado, debido a que tratan desde callosidades hasta cirugías reconstructivas; caso contrario a lo que sucede en algunos países de América Latina, donde se practica con el estudio de algunos cursos cortos después de la secundaria.

Cómo cuidar de sus pies

El podólogo comentó que existen muchas actividades que pueden realizarse para mantener los pies sanos; entre ellas citó que las personas se ocupen de su diabetes para mantener el nivel de glucosa en la sangre dentro de los parámetros normales.

Además, “obsérvese los pies descalzos y busque manchas rojas, cortes, inflamación y ampollas. Si no puede verse la planta de los pies, utilice un espejo o pídale a alguien que lo ayude”.

“Lávese los pies todos los días, séquese los pies con cuidado, particularmente entre los dedos; mantenga la piel suave y tersa; aplíquese, por medio de un masaje, una capa delgada de loción para la piel sobre el empeine y la planta de los pies; recórtese las uñas en línea recta siempre que sea necesario; ponga los pies en alto cuando esté sentado; mueva sus dedos y los tobillos hacia arriba y hacia abajo por 5 minutos y evite el cruce de piernas durante periodos prolongados para mejorar su circulación”.

Y aunque aseguró que son pocas las personas que ponen atención en la comodidad y forma del zapato, insistió en la utilización de un calzado suave, confortable, que proteja sus pies y que tenga buen calce. (Yadira Llaven)