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Tlaxcala > Estado
lunes 2 de abril de 2007

Retira INAH techo metálico que cubría mural de La Batalla

Víctor Hugo Varela Loyola

Sustentados en una sólida investigación, arqueólogos y restauradores del Centro Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH)-Tlaxcala, determinaron el retiro definitivo del techo que cubría el mural de La Batalla –uno de los más extensos en Mesoamérica, pues mide 22 metros de largo– de la zona arqueológica de Cacaxtla, con lo cual la pintura prehispánica ahora puede verse en todo su esplendor.

Beatriz Palavicini, arqueóloga del Centro INAH-Tlaxcala, refirió que el techo metálico fue colocado de manera provisional para proteger al mural cuando éste fue descubierto en los años 70; no obstante, con el transcurrir de los años, la cubierta no fue retirada pese a que más adelante se colocó la techumbre que cubre toda la estructura prehispánica.

Por el contrario, se colocó un cristal en los dos páneles en que está dividido el mural, pero “la cubierta y el vidrio propiciaron la acumulación de tierra arrastrada por los fuertes vientos que imperan en la región. Y ahora con la finalidad de contribuir a la mejor conservación y aspecto visual de esta obra prehispánica, de manera colegiada se determinó retirar tales elementos”, abundó.

Junto con la también arqueóloga Diana Molatore Salviejo, Palavicini encabeza el Proyecto de Conservación Integral y Mantenimiento Mayor de la Zona Arqueológica de Cacaxtla, y abundó que el mural de La Batalla había “perdido un poco de visibilidad como resultado de la acumulación de tierra arrastrada por la el viento.

“Las partículas entraban por un extremo, pero ya no salían del otro, quedando depositadas en los cristales y la pintura, por ello se veía una tanto opaca”, indicó; pese a ello, aseguró que las pinturas se encuentran en buen estado de conservación, principalmente en su parte cromática.

Explicó que con la eliminación del techo y el retiro de los cristales y las cortinas con las que se cubría en la noche, el mural ha recuperado su esplendor. “Ahora se pueden ver las escenas con mayor nitidez y, a su vez, apreciar el Edificio B de manera completa, porque antes el techo fracturaba la imagen integral entre esta construcción tipo pórtico y el mural”, subrayó.

En lugar del cristal que se encontraba al frente de las pinturas fue colocada una protección de policarbonato con filtro UV; “se trata de un material muy ligero e imperceptible al que se dio una pequeña inclinación que impide el reflejo de la luz y permite ver claramente la obra prehispánica”, precisó.