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Puebla > Salud
viernes 30 de marzo de 2007

Investiga el ICUAP alternativas para combatir el cáncer sin dañar a los pacientes

Mónica Azcárate / UAP


En la actualidad los compuestos de ftalocianinas tienen diversas aplicaciones; se usan como pigmentos y la industria automotriz los utiliza en la elaboración de la pintura de sus autos en los colores azules y verdes metálicos, resaltó el doctor Sosa Sánchez / Foto: UAP

En la síntesis de ftalocianinas, compuestos que servirían como materia prima en un tratamiento alternativo para atender tumores cancerígenos llamado terapia fotodinámica, trabajan científicos del Centro de Investigación en Dispositivos Semiconductores del Instituto de Ciencias de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (ICUAP).

Aunque la terapia fotodinámica aún no se desarrolla en nuestro país, el proyecto para la síntesis de ftalocianinas por métodos no convencionales que se realiza en este centro de investigación del Instituto de Ciencias representa un avance científico encaminado a lograr que la terapia pueda ser utilizada por la medicina mexicana.

José Luis Sosa Sánchez, especialista en química de ftalocianinas –las cuales tienen una aplicación común en la elaboración de bolígrafos de tinta azul y plásticos del mismo color, entre otras– subrayó que la terapia fotodinámica tiene enormes ventajas sobre los tratamientos que ya se emplean para erradicar tumores cancerígenos, como la radioterapia, quimioterapia o la cirugía: “métodos que generan efectos colaterales negativos en la salud del paciente y que muchas veces la empeoran”.

La terapia fotodinámica del cáncer, basada en el uso de ftalocianinas que desarrolló el doctor Malcolm E. Kenney, la cual ya está siendo aplicada en humanos en la Case Western Reserve Universtity, en Cleveland, Ohio, aprovecha la propiedad que tienen estos compuestos para transformar el oxígeno normal en “oxígeno singulete”, explicó José Luis Sosa Sánchez.

Este tipo de oxígeno, prosiguió, tiene un poder oxidante muy fuerte, y por eso reacciona rápidamente favoreciendo la destrucción efectiva y localizada de las células cancerígenas.

“En la terapia fotodinámica se aplica el material sensibilizante a base de ftalocianina en forma localizada en el tumor. 24 horas después, una vez que el compuesto se distribuyó de manera uniforme en el tumor se utiliza un láser, mediante fibra óptica, para que la ftalocianina se active, genere el oxígeno singulete, y destruya así las células cancerígenas”, detalló.

Esta nueva terapia, expuso el científico, parece ser el futuro en el tratamiento del cáncer, debido a su nobleza, ya que no invade los tejidos sanos, y no deteriora la salud general del paciente, como ocurre con la quimioterapia o la radioterapia.

La obtención de ftalocianinas

Una de las ventajas de los experimentos que se realizan en el Centro de Investigación en Dispositivos Semiconductores del ICUAP en torno a la producción de ftalocianinas es que están siendo producidas a través de métodos nunca antes utilizados, según resaltó el doctor Sosa Sánchez.

De hecho, los compuestos son obtenidos en el laboratorio de síntesis orgánica mediante el uso de fuentes alternativas de energía como las microondas y la radiación de un concentrador solar. Con la primera, sostuvo, se ha demostrado que los productos obtenidos son más puros y tienen mayor rendimiento.

“Con nuestros dispositivos, ya sea el reactor de microondas o el concentrador solar, hemos probado que se pueden obtener algunas ftalocianinas que no se consiguen por métodos convencionales, lo cual significa una ventaja para nuestra investigación en la República Mexicana”, precisó.

Aunque en el laboratorio de síntesis orgánica se tiene la capacidad de sintetizar ftalocianinas, aquí no se estudia la aplicación de éstas en la terapia fotodinámica, por lo que en 2005 Sosa Sánchez buscó trabajar con la doctora Eva Ramón Gallegos, del Departamento de Morfología de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, con el fin de complementar la investigación.

“La doctora ya cuenta con algunas muestras de los compuestos para empezarlas a trabajar. Ella será quien descubra qué compuesto es el más idóneo para funcionar en la terapia fotodinámica conforme avancen sus experimentos, ya que las ftalocianinas deben reunir tres condiciones importantes: ser biocompatibles, solubles en agua y en los líquidos corporales, y que sólo puedan fijarse en células cancerígenas para evitar destruir las células normales, abundó el especialista.

Hasta el momento –agregó– ya se han realizado algunos estudios in vitro con cultivos de células cancerígenas, pero aún tomará tiempo aquí en nuestro país para experimentar con los compuestos de ftalocianinas en los organismos vivos, y particularmente en seres humanos.

Las ftalocianinas y sus aplicaciones

Las ftalocianinas son compuestos que desde su descubrimiento en los años 30 comenzaron a ser utilizadas con diversos fines y con diferentes aplicaciones.

Su estructura química es parecida a un trébol de cuatro hojas, en cuyo centro queda un espacio vacío en el que se puede acomodar un átomo de algún elemento de la tabla periódica, lo que da como resultado diversos tipos de ftalocianinas.

Hasta el momento, explicó el científico, se conocen más de 70 elementos de la tabla que pueden ocupar la posición central en esta familia de compuestos, y obtener así, el mismo número de diferentes ftalocianinas, “por lo cual he afirmado en algunos foros de divulgación que este compuesto es una especie de panacea química”.

Los compuestos de ftalocianinas se obtienen del diciano benceno, material orgánico que se consigue por síntesis a partir de anhídrido ftálico, que a su vez es un material muy común producido en grandes cantidades por la industria química.

En la actualidad los compuestos de ftalocianinas tienen diversas aplicaciones; se usan como pigmentos y la industria automotriz los utiliza en la elaboración de la pintura de sus autos en los colores azules y verdes metálicos.

Las ftalocianinas se pueden encontrar en algunos otros objetos, tales como: la tinta de los bolígrafos azules, los plásticos azules y los garrafones de agua. Dispositivos más sofisticados, como las alarmas, contienen una ftalocianina de plomo que funciona como dispositivo sensor.