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Puebla > Estado
miércoles 31 de enero de 2007

CUITLATLAN

La burda investigación contra el primer visitador de la CDH

Fermín Alejandro García

La investigación que hace tres semanas anunció el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH), José Manuel Cándido Flores Mendoza, en contra del primer visitador del organismo, Germán Molina Carillo, y con la que supuestamente se iba a buscar remover a este servidor público, resultó ser una burda maniobra que consiste en tres quejas sin fundamento, dos de ellas son extemporáneas y los inconformes no tenían argumentos en contra del funcionario o no sabían para qué fines los estaban intentando utilizar.

Pero además, en lugar de evidenciarse faltas de Molina Carrillo, lo que se pone el descubierto con esta investigación es cómo el presidente de la CDH no acata el Reglamento Interno de la Comisión de Derechos Humanos (RICDH), e incluso viola el orden constitucional. Ya que estar haciendo la investigación va en contra de lo que marca el ordenamiento rector del organismo.

El 11 de enero de este año, Flores Mendoza dio a conocer la existencia de una investigación contra Molina Carrillo, de la cual dijo que estaba a punto de concluir y podía derivar en la destitución del funcionario. Es claro que esa indagatoria tenía un trasfondo político y es que el ombudsman, ante la posibilidad de que deje el cargo, no quiere que en su lugar quede el primer visitador a quien siempre ha buscado bloquear por todos los medios; sin importar que le viole sus derechos humanos.

Las tres supuestas quejas, que rayan en lo absurdo, son las siguientes:

Un ciudadano llamado Marco Antonio Porras Reyes pidió la intervención de la CDH porque en una primaria pública de la ciudad de Puebla le condicionaron que para cambiar a su hijo de grupo tenía que firmar un documento en el que se comprometía a no involucrarse en los asuntos del plantel educativo. En diciembre de 2006, este señor se inconformó porque supuestamente Germán Molina obstaculizó que se emitiera una recomendación dirigida a la SEP para que esta dependencia frenara el abuso que estaba sufriendo.

Lo que realmente ocurrió es que Molina salió en diciembre de vacaciones, luego de iniciar la investigación. Una vez que se retiró a sus días de asueto, dejó el expediente de la Dirección de Quejas de la CDH, el cual ya estaba avanzado. “nicamente faltaba que el documento fuera firmado por José Manuel Cándido Flores que, de acuerdo con el artículo 96 del RICDH, es el presidente de la comisión quien autoriza las recomendaciones.

Se sabe que alguien de la CDH le dijo al señor Porras que si presentaba una queja contra Molina se aceleraba la emisión de la recomendación en cuestión. El quejoso, días después, al darse cuenta de para qué se estaba usando su caso, presentó un escrito con fecha de 28 de enero de 2006, en donde señala que él nunca pidió sancionar al primer visitador y no tiene ningún interés de proceder en su contra, lo que él quiere es la recomendación en contra de la SEP.

Sobre los otros dos casos que componen la investigación contra Molina, primero es necesario tomar en cuenta que el RICDH establece que los asuntos que se desahoguen en la comisión deben resolverse en plazos breves. Y resulta que las quejas contra el primer visitador datan de los meses de julio y agosto de 2006.

Lo grave es que a Molina nunca le notificaron de esas quejas y mucho menos le han explicado por qué hasta ahora se intenta ventilar estos casos, que además, en términos reales están resueltos.

Un asunto tiene que ver con la señora Lizet Peñalosa Torres, que había contratado al grupo artístico Sólo para mujeres, mismo que quería presentar en la ciudad de Puebla, pero el ayuntamiento de la ciudad le canceló el permiso. La mujer argumentó que perdió dinero con esa decisión y quería proceder penalmente contra la Comuna, para lo cual acudió a la CDH para ejercer el derecho que tiene de contar con la copia de la resolución que tomó la Sindicatura del gobierno local.

El caso le tocó a Molina, quien tramitó con éxito que le entregaran las copias solicitadas a Lizet Peñalosa.

El problema se generó debido a que Germán Molina, con apego al artículo 27 del RICDH, que establece que los visitadores adjuntos tienen la función de ayudar a los visitadores generales, le pidió al visitador adjunto José Adolfo Miguel Montes Pérez que fotocopiara el documento reclamado por la señora Peñalosa, a lo que se opuso el funcionario con el argumento de que el presidente de la CDH había ordenado que él no sacara las copias.

Supuestamente, por las horas que se retrasó en darle las copias a Lizet Peñalosa, se levantó la queja contra Molina. Al final, esta mujer obtuvo el documento que pidió y al parecer tampoco tiene interés en proceder contra el primer visitador.

Realmente raya en lo absurdo e infantil que el presidente de la CDH genere una confrontación por decidir quién debe sacar unas fotocopias, cuando en el propio reglamento de la comisión se establece que los visitadores adjuntos están supeditados a los visitadores generales para ayudarlos en todas sus labores.

Un tercer caso es de un hombre llamado Arturo Moreno López, quien perdió un juicio en la vía penal y su querella únicamente se podía resolver solicitando un amparo, lo cual llevaba a que el asunto saliera de la competencia de la CDH.

Cuando Molina le notificó dicha observación, esta persona se molestó y presentó la queja contra el primer visitador, misma que durante varios meses se dejó dormir el sueño de los justos en alguna oficina de la comisión.

Al final, este señor perdió el amparo, en el cual se establecía que no procedía el juicio que había iniciado en el Poder Judicial del estado. Eso lo llevó a ya no mostrar interés por la queja que había presentado en la CDH.

Molina ya pidió a Flores Mendoza que, de acuerdo con el artículo 8 de la Constitución, le notifique las quejas que existen en su contra, y hasta ahora no ha obtenido una respuesta del ombudsman.

Viene el candidato pluri

El viernes visitará la ciudad de Puebla uno de los dos candidatos fuertes a la presidencia nacional del PRI, Enrique Jackson, quien realmente es uno de los políticos más nefastos de este país.

Tan sólo basta recordar que cuando Jackson era el coordinador del grupo de senadores priistas, al igual que su entonces homólogo y ahora aliado político, Emilio Gamboa Patrón, mostró un abierto servilismo a favor de la empresa de Emilio Azcárraga Jean para que se aprobara la ley Televisa, pese a la advertencia que especialistas hicieron de las inconsistencias legales de dicha legislación y las consecuencias que provocará al régimen jurídico que norma el manejo de medios de comunicación electrónico.

A Jackson le dicen el “político pluri” por una razón muy sencilla: nunca ha ganado una elección. Todas las veces que ha sido legislador ha sido resultado del dedazo.

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