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Puebla > Salud
jueves 25 de enero de 2007

ESTÉTICA Y SALUD

El abdomen

Rafael H. Pagán Santini

La aspiración de grandes cantidades de grasa abdominal subcutánea a través de la liposucción puede ser de beneficio cosmético cuando se tiene obesidad abdominal, pero este procedimiento no mejorará significativamente nuestro estado de salud. El abdomen es la parte central de nuestro cuerpo, y los músculos abdominales son el corazón de nuestra fuerza y poder. Cada vez que nos doblamos, nos torcemos o levantamos algún peso, utilizamos la fuerza de nuestros músculos abdominales. Un abdomen fuerte es esencial para una buena postura y para la prevención de los dolores de la espalda baja. Esto hace que la estructura abdominal de nuestro cuerpo sea un factor clave en nuestro bienestar físico. En este caso, la estética y la salud se unen en un mismo punto: nuestro abdomen.

Para que podamos tener una visión del área corporal con la que trabajamos debemos mirar nuestra región abdominal en tres partes: la subcutánea, la muscular y la visceral. No es nuestro interés que aprenda anatomía, pero si identificamos las partes del cuerpo con las que trabajamos se hará más fácil comprender el motivo de cada acción. En el ser humano, los lípidos se almacenan predominantemente en forma de grasa dentro del abdomen (intraabdominal), con lo cual el cuerpo asume una forma redondeada que recuerda la de una manzana, o en planos subcutáneos en los muslos y la cadera, lo que produce una figura más parecida a la de una pera.

La adiposidad abdominal se vincula con la diabetes tipo 2, trastornos cardiovasculares, dislipemia e hipertensión arterial (síndrome de resistencia a la insulina). Por consiguiente, la obesidad central o abdominal (tipo manzana) conlleva un peor pronóstico que la forma más periférica de la obesidad (tipo pera). Un abdomen plano es clave para una buena salud. Puede ser cultural o fisiológico, pero la realidad es que un abdomen plano con músculos abdominales desarrollados es considerado un símbolo de belleza. En cierta medida, todo el mundo está preocupado por tener su porción media del cuerpo plana. Cuando se ve a una persona con un abdomen tonificado se piensa que está en forma. Lo contrario ocurre cuando se ve a una persona con barriga: se piensa que está fuera de forma.

No existen atajos para desarrollar los músculos abdominales. Tampoco es fácil reducir la grasa intraabdominal, en especial si ésta se ha desarrollado en las vísceras, como puede ocurrir con el hígado (esteatosis hepática no alcohólica). La esteatosis hepática es una condición crónica del hígado que puede progresar a cirrosis y se caracteriza por presentar resistencia a la insulina, acumulación de grasa en el hígado y muerte del tejido hepático. Para este tipo de condición la mejor recomendación es reducir el peso y utilizar los medicamentos apropiados para detener el daño hepático.

La única forma de tonificar y dar forma a los músculos abdominales es a través de la combinación de ejercicios enfocados a los mismos junto con una disciplina alimenticia y con la incorporación de ejercicios cardiovasculares (correr, remar, correr en bicicleta, usar la escaladora, saltar la cuerda, etcétera), todo esto de manera consistente. El punto de luz en medio de este panorama de esfuerzo y trabajo es que una vez usted ha aceptado la verdad sobre este reto, le será más fácil lograr lo que quiere.

No podemos perder peso por áreas específicas de nuestro cuerpo. El conocimiento actual sobre la ciencia del deporte señala que los ejercicios estimulan la reducción de grasa a través de todo el cuerpo, no en áreas localizadas. No por hacer cientos de abdominales diarios se puede reducir la grasa de la barriga. Si se trabaja el abdomen con ejercicios aislados para esta área los músculos abdominales se pondrán firmes y fuertes, pero esto no quiere decir que podrá reducir la grasa específicamente en esta área. La tonalidad está debajo de las capas de grasa. Sólo quemando más calorías de las consumidas se podrá reducir un porcentaje de la grasa, y esto se llevará a cabo a través de todo el cuerpo. Al perder la grasa subcutánea saldrán a relucir los músculos tonificados.

Podemos pensar que estamos muy viejos para ambicionar un abdomen firme y fuerte, pero la realidad es que no. Aunque los estudios indican que con el transcurso de los años se va perdiendo masa muscular, este proceso se puede retardar o revertir con el ejercicio. No existe ninguna razón para que no se pueda mejorar la fortaleza, la flexibilidad y sobre todo la apariencia de nuestro abdomen, sin importar la edad. Nunca se es demasiado viejo para recibir un beneficio en la salud cuando se hace ejercicio.

La liposucción puede sacar la grasa subcutánea, pero no la intraabdominal. Tampoco puede tonificar los músculos abdominales; esto sólo se puede lograr con ejercicio. Los beneficios en la salud por la reducción de grasa corporal sólo se adquieren al tener un balance energético negativo, esto es cuando gastamos más calorías que las que consumimos y no cuando extirpamos la grasa. Lo cosmético debe ir acompañado de lo saludable para tener un beneficio completo.

Si desea más información sobre este texto puede escribir al correo electrónico

rhpmedicus@yahoo.com.mx

El sedentarismo, factor determinante para el aumento de peso: especialista

Yadira Llaven

El maestro en Ciencias por el Instituto de Farmacias y Alimentos de la Universidad de La Habana, Cuba, Javier Luna Alcántara, alertó que el sedentarismo extremo en la cotidianidad provoca mayores problemas que la mala alimentación.

Comentó a La Jornada de Oriente que tanto el problema en la alimentación como la inactividad física son “una cuestión cultural de los mexicanos”, pues consideró difícil someter a una persona a un programa de reducción de peso cuando permanece activa alrededor de 16 horas al día.

Al respecto, advirtió a las personas mayores de 30 años que incrementen su actividad física ante el grave sedentarismo por falta de tiempo que se inicia en esta etapa de la vida.

Por otro lado, Luna aseguró que la ventaja de acudir con un experto en nutrición “es que se puede alcanzar el objetivo fundamental, que es aprender a tener buenos hábitos alimenticios”; es decir, aclaró que una dieta “no es sólo por un lapso de tiempo hasta que se logra la meta”, sino asimilar que alimentarse bien es un estilo de vida.

De la misma manera, acudir con un especialista ayuda a superar muchos mitos del proceso de adelgazamiento; por ejemplo, citó que no es necesario excluir los alimentos del grupo de los carbohidratos –tortilla, pan y pasta–, porque de ahí proviene el mayor porcentaje de la energía que tiene nuestro cuerpo.

“Lo importante es respetar los hábitos alimenticios de la persona para lograr el objetivo, que es bajar de peso sin el problema de rebotar al poco tiempo”.

En ese sentido, recomendó comer cinco veces al día, de manera moderada, lo cual “permitirá que no haya periodos en los cuales acumulemos un hambre voraz que nos orille consumir más alimentos; asimismo, nos proporcionará un mejor metabolismo”.

Con una adecuada alimentación, añadió, se dará “marcha atrás” a los problemas físicos del sobrepeso, como la hipertensión, diabetes, arteroesclerosis, las cuales, por el exceso de grasa en órganos vitales, trastornan el buen funcionamiento del organismo.

Igualmente, el ex académico de la Universidad Autónoma de Puebla recalcó la importancia de respaldar una alimentación balanceada con ejercicios como caminar, subir escaleras y realizar actividades diarias del hogar.

El engaño

de lo light

La idea que mucha gente tiene, detalló, es que los productos light adelgazan o que no engordan prácticamente nada, y llevados de esta creencia los consumen en cantidades excesivas.

“El resultado de ello –desmitificó– es frecuentemente un incremento de peso mayor que si hubiesen optado por las versiones no ligeras de cada producto”, pues comer cemitas o tacos con bebidas ligeras “no ayuda a la pérdida de peso, sino que sólo obsesiona a la persona por creer que si lo hace”.

Finalmente, aconsejó identificar cuál es el motivo por el que se come, evaluar la conducta alimentaria y qué es lo que hace que se suspenda el acto de comer, técnicas que ayudarán a obtener mejores resultados.

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