El acuerdo para el precio de la tortilla, a destiempo; ya se vendió la cosecha: UNPM
Ernesto Aroche Aguilar
El acuerdo para establecer un preció máximo para la tortilla, firmado ayer por el presidente Calderón, secretarios de gobierno, empresarios y productores vinculados a la cadena del maíz, muy poco hará por los productores, pues la cosecha ya no está sus manos, afirmó Efraín García Bello, presidente de la Unión Nacional de Productores de Maíz (UNPM).

Carlos Hernández, Susana Rappo, Honorio Isidro Ojeda Lara, Saúl Castañeda y Bernardo Hinojosa, durante la mesa de an¡lisis "Hablemos de los precios de la tortilla" que organizó la Facultad de Economía de la UAP / Foto: Rafael García Otero
Aunque, acotó al ser entrevistado previo al debate radiofónico que organizó la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Puebla, “es una medida que puede beneficiar a la población, pues había zonas en donde la tortilla ya se vendía a 15 pesos el kilo, y ahora ya se tiene un precio de 8.50 pesos, es normalizar la situación un poco”.
“Ahora no nos beneficia a los productores de ninguna manera, porque ya acabamos de vender la producción. El grano ya no está en nuestras manos, está en manos de acaparadores”.
Justificó además el repunte en los precios del grano por los mercados internacionales y el uso del maíz en la producción de biocombustible etanol, que se inició en los EU, pero también apuntó sus baterías contra los intermediarios y comercializadores a quienes acusó de acaparar el producto.
–¿Y quiénes son esos acaparadores? –se le cuestionó.
–Hay miles en México.
–¿Maseca tiene algo que ver en todo esto?
–No sé. No tenemos el conocimiento, pero le hemos demandado al gobierno que se realice una investigación y que se castigue a quien sea.
Sostuvo además que el pacto para estabilizar el precio de la tortilla lleva implícito 13 puntos “que llevamos los productores para impulsar desde la conservación de suelos hasta la próxima cosecha”.
Después de abril,
ni un grano más
El dirigente de los productores afirmó que por el momento la importación de maíz ofrecerá un respiro, pues obligará a que el mercado baje el costo del grano, pero fue tajante al puntualizar que pasada la fecha convenida con la presidencia “no se permitirá la entrada de un solo grano del extranjero, pues comienza la cosecha del maíz en Sonora”.
Cuestionado sobre si el aumento en los cupos de importación para el maíz blanco y amarillo, representa en los hechos adelantar la apertura de la frontera al grano programada por el Tratado de Libre Comercio para el 1 de enero de 2008, García Bello aseguró que el arribo del producto desde el extranjero es una realidad que se vive desde hace 15 años.
“Hemos bajado el volumen de importación del maíz blanco, porque éste casi no se produce en los Estados Unidos. ¿Que tanto nos va a perjudicar? Tenemos reglas para ello, además, recordemos que las importaciones son complemento de las cosechas nacionales; si hay maíz nacional, si los acaparadores o los productores tienen maíz nacional para ofrecer, detenemos las importaciones.”
Sobre la competencia desigual que ha implicado para las tortillerías enfrentar a las tiendas de autoservicio y grandes almacenes, García Bello rechazó dar una opinión bajo el argumento de que se trata de un problema que enfrentan los productores de harina de maíz y las propias tortillerías
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