![]() |
"Periodismo regional a la medida de su tiempo" |
|
Puebla
> Estado |
miércoles 13 de diciembre de 2006 |
Más de 30 mil fieles, a La Villita; la afluencia, menor a la de otros años, dicen vendedoresJavier Puga MartínezTras la jornada guadalupana de ayer, la Dirección de Protección Civil Municipal reportó “saldo blanco” e informó que a las inmediaciones del Paseo Bravo llegaron más de 30 mil personas a lo largo del día para visitar el templo católico conocido como La Villita. En diferentes revisiones realizadas, la dependencia municipal decomisó en esta alameda dos tanques de gas butano en mal estado, pertenecientes a igual número de negocios de comida. En el Seminario Palafoxiano, Protección Civil obligó a tres comerciantes a reparar sus reguladores de gas por presentar defectos en su funcionamiento.
Por su parte, Daniel Vázquez Sentíes, titular del Centro Integral de Control municipal, informó que al finalizar la jornada se recibieron 44 llamadas para reportar colisiones automovilísticas, se reportó a 15 personas alcoholizadas alterando el orden público; 10 riñas callejeras y nueve robos a negocios. Además, el 066 reportó un total de seis personas atropelladas; daños a propiedad ajena en cinco ocasiones; cuatro allanamientos de morada; cuatro personas heridas por diversos accidentes; cuatro robos de autopartes; tres robos a casa habitación, y también dos llamadas de auxilio por botón de emergencia. En tanto, la Secretaría de Salud del gobierno del estado aplicó inspecciones a los establecimientos de comida en el Paseo Bravo y advirtió en contra de comer ahí, ya que no existieron condiciones totalmente seguras en cuanto a higiene y calidad de los alimentos, por lo que existe el riesgo de que algunos de los fieles que acudieron a La Villita padezcan alguna enfermedad gastrointestinal; hasta el momento no se reportó ningún caso relacionado con la ingesta de alimentos. Sin embargo, inspectores de Salud retiraron varios vitroleros de “aguas frescas” de dos establecimientos distintos, luego que se detectó el uso de hielo industrial no apto para el consumo humano en la preparación de dichas aguas. “Cumplimos con retirarlos, pero no nos corresponde aplicar sanciones a los vendedores, eso es competencia de la Comuna”, dijo uno de ellos. La mayor queja provino de algunos de los más de 450 comerciantes establecidos en el Paseo Bravo, que aseguraron que los líderes de las organizaciones ambulantes les cobraron hasta 500 pesos por un local de tres metros cuadrados de extensión. Son 10 las organizaciones ambulantes que ocupan esos espacios de venta otorgados por el ayuntamiento desde el viernes pasado. Al respecto, Carlos Taboada Villanueva, jefe del Departamento de Registro y Fiscalización, deslindó al ayuntamiento de Puebla de los cobros excesivos en los espacios destinados a los ambulantes. “Nosotros damos permisos a los ambulantes, y ellos tienen que pagar en la Tesorería entre 30 y 70 pesos por metro cuadrado, dependiendo de la extensión de su negocio, y se les da un comprobante. Si los líderes ambulantes les cobran de más, ya es problema de ellos si les pagan o no”, refirió el funcionario. A los cobros excesivos de los líderes ambulantes a sus agremiados se sumó la poca afluencia de visitantes en comparación con años anteriores. “El año pasado a esta hora ya estaba que no se podía ni pasar”, refiere una vendedora de chalupas ubicada bajo el reloj de el Gallito, y quien se quejó que la venta no fue igual que en años anteriores. La misma comerciante argumentó que la baja afluencia de fieles se debió a la falta de dinero y al encarecimiento de diferentes productos como la tortilla, el jitomate y la cebolla. “Todo se fue al doble, hace menos de un mes el jitomate estaba en 3 o 5 pesos; hoy está a 16 pesos un kilo”. |