"Periodismo regional a la medida de su tiempo"

EnviarEnviar Imprimir

Puebla > Educación
lunes 23 de octubre de 2006

Necesarios, nuevos esquemas ante la desigualdad: García Canclini

Martha Garrido Ortega

El antropólogo Nestor García Canclini aseguró que el mayor reto de las sociedades modernas para abatir la desigualdad es hacer nuevos esquemas conceptuales para construir la riqueza y la miseria; además, dijo que las innovaciones tecnológicas aumentan la desigualdad, cuando el objetivo inicial era erradicarla y hacer que creciera el conocimiento de las personas a través de la educación y del acceso a “la última modernidad”.

Lo anterior al dictar la conferencia “México: inequidad y desafíos culturales”, en su participación en el foro “Identidad, globalización e inequidad”, en el marco de la cátedra Alain Touraine 2006, organizada por la Universidad Iberoamericana.

“Tampoco se trata de superar las diferencias y la desigualdad sólo mediante el acceso y las conexiones; el mayor reto es construir nuevos esquemas conceptuales para pensar la riqueza y la miseria, las diferencias entre igualdad y las desconexiones de acuerdo con los nuevos dispositivos para la formación de beneficios propios de los modos de explotación y desigualdad en un mundo de conectividad nacional y trasnacional”, puntualizó.

Después, García Canclini dijo que la sucesión de diferencias y desigualdades, así como las tendencias comerciales a empobrecer la diversidad invitan a la necesidad de contar con políticas interculturales tradicionales.

Afirmó que a las desigualdades que persisten entre la sociedad, como riqueza y pobreza, étnicas, de género y clásicas, así como apropiación inequitativa de los bienes simbólicos, se suma la separación de quienes tienen trabajos formales y los que no.

Para ejemplificar la desigualdad existente entre el país y otras naciones evidenció el acceso a la exhibición y consumo de cine, donde la industria estadounidense está muy por encima de cualquier otra. Dijo que es un ejemplo de lo que ocurre en la monopolización y la uniformización de los medios y de las industrias culturales, porque en Estados Unidos y otros países las comunicaciones masivas ahogan a los grupos minoritarios.

“La competencia ya no tan libre sofoca la libertad de expresión... ambas formas de libertad, la de mercado y la de expresión, están siendo reemplazas por otros dos principios: el gigantesco papel de las audiencias y la velocidad en la recuperación de las inversiones. La imposición global de esta combinación es grave cuando reduce la variedad de la información, de identidad histórica de las culturas respecto de asuntos de interés público”, enfatizó.

Sobre el desarrollo tecnológico y la desigualdad que producen entre los individuos, explicó que hace 10 años se discutía sobre lo negativo que resultaría la privatización de las telecomunicaciones, sobre todo para la industrialización de la cultura.

Se esperaba que la aparición de internet, cable y otras innovaciones, agilizaría transacciones comerciales y financieras, y que permitiría aumentar el conocimiento recíproco entre sociedades, y a través de la educación, conjuraría la desigualdad logrando que la mayoría accediera a la última modernidad; sin embargo, ocurrió todo lo contrario.

El antropólogo detalló que, originalmente, la digitalización de la comunicación ampliaría los canales, abatiría los costos y reduciría la desigualdad en el acceso, pero que el modo concentrado en el que se lleva a cabo el pasaje de lo analógico a lo digital anuncia más concentración e inequidad en la circulación de los bienes culturales.

“El proceso de conversión digital en México estrecha la diversidad cultural de las voces y de las imágenes, al tiempo que ahonda la desigualdad entre los actores comunicacionales”. Fue en este momento cuando criticó el monopolio que tiene Televisa en nuestro país al capturar al 64 por ciento de la audiencia.

EnviarEnviar Imprimir