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Puebla > Estado
jueves 27 de julio de 2006

Falleció Alfonso Vélez Pliego, protagonista de la UAP y de la vida democrática de Puebla

Martín Hernández Alcántara

Alfonso Vélez Pliego falleció ayer de un infarto al corazón a las 5 de la tarde en su residencia. El ex rector de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) perteneció a una generación de hombres que contribuyó a la emergencia y fortalecimiento de movimientos de izquierda organizada. A la par de su actividad política, que incluyó la fundación de varios partidos, su vida se caracterizó por una permanente campaña a favor de la cultura y el desarrollo de la ciencia.

Las honras fúnebres se celebran en Valle de los Ángeles, y el cuerpo será cremado. Ex rectores de la máxima casa de estudios, políticos, empresarios, periodistas y amigos, entre otros, acudieron ayer por la noche a externar su pesar a los dolientes.

Alfonso Vélez Pliego nació el 18 de diciembre de 1946 en Puebla. Sus padres fueron Alfonso Vélez López y María Esther Pliego Pastor.

En la década de los 60 inició públicamente sus actividades como militante de izquierda, pero fue en los años 70 cuando se gestó el movimiento de reformas en la UAP, en el que tomó un papel protagónico. Aportó al fortalecimiento del seccional de Puebla y Tlaxcala del Partido Comunista Mexicano (PCM). A esta época corresponden los años de invasiones de tierras, la incidencia de algunas movilizaciones obreras, el surgimiento del sindicalismo universitario y las reformas en muchas universidades públicas del país, entre las que destaca la UNAM.

Cuando Gonzalo Bautista O’Farrill –quien falleció apenas el pasado domingo 16 de julio– se alió con la ultraderecha poblana para intentar desbaratar el crecimiento de la izquierda en la localidad y mandaron matar a Joel Arriaga Navarro y Enrique Cabrera Barroso, además de perpetrar la matanza del 1 de mayo de 1973, el gobernador emprendió una cacería de brujas contra los principales dirigentes, entre ellos: Vélez, Jaime Ornelas Delgado, Luis Ortega Morales, Luis Rivera Terrazas y Sergio Flores, entre otros.

Vélez Pliego tomó parte del XIX Congreso del PCM, en el que fue aceptada una serie de modificaciones sustanciales y la virtual transformación de la organización al Partido Socialista Unificado de México (PSUM), que tuvo importantes convergencias con el Movimiento de Acción Popular que dirigían Rolando Cordera Campos y José Woldenberg Karakowsky.

Así, Alfonso Vélez estuvo en las filas del PSUM; luego fundó el Partido Mexicano Socialista (PMS) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD), al cual terminó abandonando como la mayoría de sus creadores, por considerar que los principios y fines que le dieron vida no estaban siendo cumplidos.

También fue candidato a diversos puestos de elección popular como la presidencia municipal de la Angelópolis –bajo las siglas del PRD–; la última vez que contendió por un cargo en elecciones fue en 2000, cuando buscó ser senador por el Partido del Centro Democrático, organización que fundó al lado de Manuel Camacho Solís, hoy asesor del postulante presidencial de la Coalición por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador.

Vida universitaria

Tuvo un rol de gran importancia en el conflicto universitario de 1981, cuando se escindió el PCM y la fracción mayoritaria del partido postuló a Luis Ortega Morales para sustituir a Luis Rivera Terrazas en la rectoría de la UAP. Alfonso Vélez Pliego logró la convergencia de muchas fuerzas y se impuso al “candidato oficial”. Ocupó la jefatura de la máxima casa de estudios durante los periodos 1981-1984 y 1984-1987.

El papel de Vélez como cabeza de la administración universitaria ha sido siempre debatido, pero se le reconoce el impulso sin precedentes que brindó a importantes áreas de la ciencia y la cultura, amén de haber ampliado y preservado el patrimonio edificado de la máxima casa de estudios.

Fue además fundador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades del centro de investigación de la UAP con más número de posgrados registrados en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Durante sus últimos años formó parte del cuerpo de consultores del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos, por sus siglas en inglés), perteneciente a la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Hizo una férrea defensa del zócalo de Puebla y demás áreas del Centro Histórico cuando el trienio pasado el panista Luis Paredes Moctezuma pretendió edificar un estacionamiento subterráneo bajo la plaza de armas, que habría deteriorado para siempre la traza de la zona monumental.

Hombre fundamental

Sobre Vélez, Jaime García dijo ayer a La Jornada de Oriente: “cubrió toda una época muy importante en la UAP, fue impulsor de la reforma de la UAP, participó en su transformación. La universidad le debe mucho, fue un gran creador de instituciones. Le tocó dirigir la universidad después de Luis Rivera Terrazas, fueron tiempos muy complicados, pero con Alfonso la UAP se levanta, se proyecta. El tiempo que Alfonso es rector, es pieza fundamental en la historia de la institución, no sólo por el liderazgo político y académico. Él era muy creativo, era el político de la coyuntura que siempre tenía salidas para todo, se le ocurrían varias posibilidades para resolver problemas, era muy creativo para enfrentar los problemas que la institución tenía”.

“Pasaron muchos años para que la universidad se estabilizara en un tiempo donde no había partidos políticos, el PCM era semiclandestino, y en dicho sentido la UAP siempre estaba agredida y al acecho de fuerzas conservadoras que han dominado la vida política del estado de Puebla. A Alfonso le toco darle salida a la vida institucional. Por eso no era querido por el PRI ni el PAN ni la iglesia. Fue agredido por opiniones. Es una pérdida muy sentida. Muchos universitarios van sentir mucho esta falta de Alfonso”.

El historiador Alfonso Yáñez expresó: “en la UAP fue un innovador; impulsó reformas que aún permanecen. Fue creador del barrio universitario, adquirió casas antiguas y puso su grano de arena para la transformación democrática del estado. Tuvo la inteligencia para transformar a la izquierda del conflicto a la izquierda racional. Estuvo del lado de la UAP siempre. Fue uno de los ocho perseguidos de Gonzalo Bautista. Entre 1968 y 1981 contribuyó a una universidad que resolviera todo por la vía de la paz.

Él contribuyó a democratizar la universidad. Cuando la corriente era más política y no académica, él puso acento en el asunto académico. Dentro de la Universidad Autónoma de Puebla tiene mucho mérito”.

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