"Periodismo regional a la medida de su tiempo"

EnviarEnviar Imprimir

Puebla > Municipio
lunes 17 de julio de 2006

Se enfrentan el PRI y el PAN en la sesión de cabildo por terrenos para panteón y sindicato

(Javier Puga Martínez)

En una maratónica sesión de cabildo, efectuada el día sábado en el ayuntamiento de la Angelópolis, se volvieron a enfrentar los regidores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN).


Jaqueline Litardi, Jorge Cruz Lepe y Manuel Janeiro, regidores panistas, durante la sesión de cabildo n Foto: Rafael García Otero

En medio de discusiones y los señalamientos directos, los regidores aprobaron la compra de un terreno de 2 mil 800 metros cuadrados, que será el nuevo panteón en San Miguel Canoa; se turnó a las diferentes Comisiones de Hacienda la ampliación del terreno que será donado al Sindicato de Trabajadores del Ayuntamiento; iniciaron los trabajos de análisis de concesión del rastro; se aumentaron un millón de pesos más a los recursos para el programa Hábitat, y será analizado en comisiones el reordenamiento vehicular de la ciudad de Puebla.

También se determinó citar a comparecer al secretario de Seguridad Pública, Humberto Vázquez Arroyo, para que explique el estado que guarda la seguridad pública en el municipio a raíz de los hechos violentos en la “isla” de çngelopolis, y a Javier Casique Zárate para que explique ante los regidores el estado que guarda el relleno sanitario de Chiltepeque. No fueron determinadas las fechas en las que comparecerán.

La sesión de cabildo acabó por convertirse, a lo largo de sus 23 puntos del día, en un campo de batalla donde panistas, priistas y perredistas se enfrentaron de nueva cuenta. La primera escaramuza se dio cuando los panistas se opusieron a que se concediera a Daniel Morales Arroyo su pensión por jubilación. El argumento fue que no se podía otorgar una pensión de 14 mil pesos mensuales a un empleado que sólo ganaba 4 mil mientras trabajó en la Comuna. Tras algunos alegatos, el dictamen para la pensión de Morales Arroyo regresó a la Comisión de Hacienda.

En el punto XI fue discutida la aprobación de compra de un terreno de 2 mil 800 metros cuadrados para el nuevo panteón de la junta auxiliar de San Miguel Canoa. El coordinador de la bancada panista, Manuel Janeiro, criticó que sólo ese terreno sería obsoleto en 10 años y se heredaría a las siguientes administraciones la compra de más terreno, por lo que propuso regresar el tema a discusión en comisiones. Los regidores priistas se fueron sobre Janeiro Fernández, y en voz de Gerardo Corte acusaron a los panistas de que en la pasada administración, la de Luis Paredes, Canoa hizo la misma petición al cabildo, y ni un metro de terreno le fue otorgado para su panteón. Comenzaban los señalamientos entre panistas y priistas cuando intervino Enrique Doger para regañar a unos y a otros: indicó que los gobiernos panistas son insensibles con las juntas auxiliares, y eso quedó demostrado con el gobierno de Luis Paredes, “que prefirió construir una obra faraónica de 800 millones de pesos inservible”; recordó a los regidores de su partido que ellos también están para servir a la ciudad, y pidió ponerse a trabajar en los temas de las sesión y no entrar en discusiones estériles. Sin más, Doger pidió votar el dictamen, mismo que fue aprobado por la mayoría priista, con la abstención de los panistas.

En el siguiente punto, el dictamen fue aprobar modificaciones al terreno que el ayuntamiento resolvió dar en comodato al Sindicato de Trabajadores del municipio, pasando de mil 800 metros a 4 mil metros cuadrados. Inmediatamente el regidor Jesús Encinas dijo que no se podía estar a merced de un sindicalismo y “líderes” que luchan por los trabajadores. Las palabras de los panistas incendiaron los rostros de José Luis Rodríguez Salazar –líder del Sindicato de Trabajadores de Volkswagen– y de Fernando Rojas Cristerna –delegado de la Sindicato del Seguro Social en Puebla–, quienes acusaron a Encinas de atentar contra el sindicalismo mexicano, de menospreciar a la clase trabajadora y exigieron se disculpara públicamente por tal ofensa. Nuevamente intervino Doger para calmar los ánimos, y dijo respetar al posición de Acción Nacional, pero estaba claro qué partido apoyaba a los sindicatos y sus trabajadores.

El alcalde pidió un receso de 10 minutos que aprovechó para reunirse con los coordinadores de las fracciones de regidores, y tras el encuentro –que, trascendió, fue para llamarles fuertemente la atención y elevar más el nivel de debate– el resto de la sesión de cabildo fue aprisa, sin discusiones y con muchas sonrisas fingidas.

EnviarEnviar Imprimir