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Puebla > Estado
viernes 19 de mayo de 2006

VÍA ALTERNA

Je je, la sonrisa que acosa a políticos y a otras autoridades. (segunda parte: descubriendo al autor)

Juan Pablo Ramos Monzón

Hace siete meses que una sonrisa empezó ser vista por las calles del centro de la ciudad de Puebla. Nadie sabía de donde provenía esa expresión vacilante que se pegaba en las paredes con pinturas de aerosol, dejando rostros de Jaime Mausan y Mario Marín con antenas y orejas de burro, respectivamente.

La semana pasada, en esta misma sección, se presentó la primera parte de un camino surrealista que ahora nos lleva con el autor de dichas pintas.

En contacto con el autor

Después de varios intentos fallidos de comunicarme con Je je a un número de celular que llegó a mis manos, las esperanzas de poder platicar con el autor del retrato del góber con orejas de burro se venían abajo.

Seguramente se trataba, de una medida de precaución; no es increíble llegar a pensar que su modelo para el retrato antes mencionado lo hubiese buscado... quizá para pedirle su autógrafo o para invitarlo a echarse unas botellitas.

Como no había nada que perder, las llamadas al número celular continuaron, hasta que en una de esas contestó. “Ya casi se me termina la pila”, fueron las primeras palabras que escuché después de haberme presentado. Pero no todo estaba arruinado, me dio la indicación para que cerca de la medianoche pudieramos platicar.

Tal y como lo acordamos, 15 minutos antes de las 12 de la noche llegó Je je al lugar indicado con una pescadilla de pulmón derecho de sapo bebé. No había duda, era el mismo personaje surrealista al que estaba siguiendo el rastro.

La primera pregunta que hice fue sobre su condición de personaje anónimo. “Bueno, es que he pintado ya algunas paredes , y seguro debe de haber gente a la que le moleste que amanezca su pared pintada; es por eso que prefiero el anonimato”.

Situación delicada

Sus razones eran más que obvias, y no sólo se trata del disgusto de los dueños de las casas, sino también de los personajes políticos que aparecen en su callejera galería de arte urbano. Basta con contar la anécdota del dueño de una camioneta que llevaba una pinta con consignas en contra del gobernador del estado, Mario Marín Torres, al que pararon los judiciales para interrogarlo, pensando que éste era el autor de las pintas firmadas con la sonrisa.

Al respecto, Je je dijo no estar enterado de dicho acontecimiento, pero aceptó que el ambiente sí está delicado, y que efectivamente andan buscando a los autores de los stencil para encerrarlos. Y es que el gobierno ya se dio cuenta de que “en las calles está pasando algo”, que la gente no se queda callada.

Los dibujos que Je je contienen una carga crítica presente en todas sus pintas. Las frases que acompañan a los retratos son una expresión de lo que se vive en estos días. “Una parte de los diseños de mis stencil sí es en protesta, pero no creo que toda la gente esté a favor, y piense igual, por lo que no puedo generalizar que (las pintas que él hace) sean una protesta de todos. Está dirigida para algunos de los circulos sociales”.

La cantidad de pintas firmadas por él va en aumento; las calles del centro se han convertido en su sala de exhibición, y lo más resaltable es que las primeras expresiones a su respecto son, en su mayoría, de aceptación. “Mira, ese graffiti está padre, ja ja, es el góber”, comentaba una pareja que paseaba por una calle cercana al primer cuadro de la ciudad de Puebla, para luego finalizar, “pero por qué los pintan en las casas”.

No se pude decir que Je je vive en una tranquilidad total, inclusive tuvo que dejar de hacer algunos de los dibujos para no caer ante sus buscadores.

Sus trabajos, confesó, los hace sólo, lo que explica el por qué de sus temporadas sin acción. “Prefiero estar más underground, pasar por desapercibido, y pues de hecho es más fácil actuar, pintando o expresarte en contra del sistema si formas parte de algún grupo de individuos que te respalden y te defiendan, tanto tus ideas como a ti mismo como persona”, pero en su caso, no es así.

La gente es la que da el significado a mi nombre

“Je je puede ser la risa ebria de algún tipo de microbusero psicópata sediento de venganza recorriendo las calles del país con aerosol en mano y pegatinas dentro de sus bolsas, comiendo un raspado de osito de terciopelo con brazo cibernetico enviado del futuro para hacer ricos hot cakes mientras escucha esa bella melodia de los xfiles...”, explicó casi automáticamente. “Pero el significado se lo das tú”.

Así es, la respuesta de la gente ante estas expresiones es el sustento de su autor; sin la reacción de las personas que, caminando por las calles se encuentran con un stencil de Je je, no habría habido escándalo. Pero la risa de los transeúntes vino inmediatamente, dándole así, vida a una “oleada” de pintas.

“Unos dirán que es una burla, otros que es una risa, o que no tengo nada que hacer, y que sólo busco a quién chingar... o cosas así”.

Momento de diseñar

Como todo creador, Je je se toma sus tiempos para pensar sus próximas muestras. En la entrevista adelantó que por estos días no se verá nada nuevo, sólo los mismos dibujos que hay, como los de los microbuses y algunos con caricaturas japonesas. De estas últimas, aclaró que él no es el autor.

Estas semanas, compartió, serán de diseñar el nuevo material, que no sólo se va a tratar de dibujos hechos con aerosol, sino también de pegatinas que estarán circulando por los lugares, hasta el momento menos esperado.

No hay que comer ansias: el microbusero mutante sólo se ha estacionado para cargar gasolina y regresar con más velocidad a las calles, dejando el reflejo de lo que sucede en las esferas sociales políticas.

Por lo tanto, estaremos al tanto de sus nuevas creaciones. ¿A quién pertenecerán? ¿Será otro político el modelo de su más nuevo retrato?

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