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Puebla > Estado |
lunes 17 de abril de 2006 |
Golpean, amenazan y persiguen funcionarios del ayuntamiento de Izúcar a un comercianteMiguel Ángel Domínguez RíosAtlixco– Lesiones dolosas y abuso de autoridad serán los posibles delitos atribuidos a los hermanos Julián Carlos e Ignacio René Espinosa Pliego y Jesús Antonio Pérez Meza, todos funcionarios de la Comuna de Izúcar de Matamoros, quienes hasta el momento siguen la persecución, con aval de autoridades superiores y de un comerciante de Atlixco. De acuerdo con la averiguación previa número 276/2006/ IZU asentada en la Agencia del Ministerio Público (MP) del Primero Turno con sede en el lugar mencionado, y cuya copia tiene éste reportero, el pasado 11 de abril a las 13 horas acudió a declarar José Luis Cantú ante el representante social Samuel Vera Manjares. El objetivo de narrar los hechos, asienta el documento de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), es presentar formal “denunciaquerella” por el atentado de “lesiones dolosas” en contra de quien dijo ser “director de gobierno municipal y el comandante de la policía o chofer del presidente de Izúcar de Matamoros”. Según el relato de los acontecimientos, el domingo 9 de abril, cerca de las 11:30 de la noche, Cantú estaba sentado en una mesa de su negocio de abarrotes denominado Super Martha, ubicado en la calle Centenario 10 en el centro de la ciudad, en compañía de Cedric Solano Piug y de otra persona. “Cuando de repente llegó Jesús Antonio Pérez Meza y Juan Carlos Espinosa Pliego a bordo de una camioneta marca Nissan, Tipo pick up color guinda. Después de descender, logró acercarse Antonio Pérez Meza y dijo, “porque hijo de la chingada andaba hablando de él, para enseguida soltar un golpe con el puño cerrado en el pómulo derecho”. Dice el comerciante en la denuncia: “el golpe provocó la caída en el suelo y una vez tirado empezó a patearme en diferente partes del cuerpo junto con Julián Carlos Espinosa Pliego. Uno de esos intentos lesionó el ojo, la ceja y el párpado izquierdo, los cuales estaban sangrando abundantemente”. Tras percatarse del problema, expone el documento, Arturo Rodríguez, empleado de Cantú, intentó inútilmente defenderlo. “Juan Carlos Espinosa decidió recibirlo con el puño cerrado. También otra de las trabajadoras de nombre Raquel Corona Castro buscó detener la escena, pero no sucedió así”. Las agresiones físicas, platicó el ofendido, duraron aproximadamente entre 15 y 20 minutos. Mientras permanecía en el piso, a merced de los dos funcionarios del ayuntamiento de Izúcar de Matamoros, “pasó una patrulla municipal, pero en cuanto pudo darse cuenta de quienes eran los involucrados, siguieron de frente sin hacer algo para auxiliarme. El vehículo no portaba número alguno, aunque estaba pintada con los colores característicos y oficiales”, contó el comerciante. Una vez finalizados los hechos, anota el MP, la esposa del afectado, Martha González Clara, decide trasladarlo hacia el hospital de especialidades Guadalupe en la misma ciudad de Izúcar de Matamoros “en donde atendieron las heridas y extendieron el informe correspondiente”. En la hoja cuatro de la averiguación previa quedó asentado: “presento formal denuncia en contra de Julián Carlos Espinosa Pliego y de Jesús Antonio Pérez Meza por los delitos de lesiones dolosas y abuso de autoridad porque el primero tiene el cargo de director de Gobernación municipal y el segundo ostenta el trabajo de comandante local de la policía y en ocasiones es chofer del edil”. Tras las huellasSin embargo, no todo concluyó ahí. Algunos testimonios de personas cercanas a José Luis Cantú Campos ofrecieron detalles y pruebas de la serie de “represalias, amenazas y persecuciones” tras los hechos narrados. Resultaron algunas cosas extrañas y lógicas, afirmaron. “Por ejemplo: el hermano del agresor, Julián Carlos Espinosa Pliego, de nombre Ignacio René, es el director de seguridad vial en Izúcar de Matamoros y prometió tomar medidas para no dejar trabajar a ese comerciante. Una de ellas es infraccionar sin prejuicio alguno a los proveedores a pesar de descargar en los horarios permitidos. Todo por levantar la denuncia correspondiente en contra de su familiar luego del incidente”. En ese municipio los tiempos permitidos para desempeñar esa tarea de acuerdo con el reglamento respectivo es de 8 a 11 de la mañana, de 3 a 5 de la tarde y de 8 de la noche en adelante. Pero la infracción, cuya copia está en poder del diario, de la autoridad de seguridad vial levantada el 11 de abril (curiosamente el mismo día de la denuncia puesta en la MP) establece como hora a las 20:57 y el motivo: “realizar maniobras fuera de horario”. –¿Las acusaciones incluyen a ese otro funcionario? –Si, es un claro abuso de autoridad y de persecución. Por la mañana acude a declarar y en la tarde ya están cumpliendo amenazas. El código de defensa social del estado es contundente. Nadie puede aprovecharse de un cargo público para impedir la libertad y el trabajo de las personas. –¿Sabrá esto el edil priista Filiberto Guevara? –Claro. Incluso esos personajes presumen el permiso del jefe con el argumento de ser la ley en Izúcar de Matamoros –respondió el entrevistado quien pidió el anonimato para evitar problemas. |