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Puebla > Ecología |
lunes 17 de abril de 2006 |
Autoriza la Comuna construir 4 mil 500 casas en última reserva de bosque de encinoIgnacio Juárez GalindoEl presidente municipal de la ciudad de Puebla Enrique Doger Guerrero, incumplió con su palabra de proteger la última reserva de bosque de encino en la capital poblana, ubicado en la reserva ecológica de Toltepec, en donde están nueve de las 14 variedades de dicha especie de árbol en la República, al autorizar a la empresa Fisare, vinculada Miguel Khoury Siman, principal socio de Manuel Bibriesca Sahagún, la construcción en el sitio del conjunto habitacional Galaxia La Calera, el cual incluye 4 mil 500 viviendas de interés social.
La obra, que abarca una superficie de 149 hectáreas que anteriormente estaban catalogadas como de preservación ecológica, comenzó a principios de este año. La Secretaría de Administración Urbana, Ecología y Obras Públicas (Sauope) municipal ha autorizado la tala de por lo menos 100 diferentes árboles en el lugar. El conjunto habitacional, de acuerdo con datos proporcionados por personal de Fisare, consta de viviendas de interés social que van desde los 173 mil pesos a los 400 mil pesos. La comercialización de las casas inició desde noviembre de 2005 en la última Expo Tu Casa, celebrada en el Centro de Convenciones. La empresa Fisare, vinculada con Miguel Khoury Siman, el principal socio de Manuel Bibriesca Sahagún, actualmente denunciado por varios legisladores por el delito de tráfico de influencias y fraude, habría obtenido el permiso para su construcción luego de haber impulsado la reforestación de dos kilómetros en la barranca de Xaltona y el periférico. Para haber autorizado la construcción de ese complejo, la gestión dogerista debió contar con un Plan de Manejo Ambiental de la zona, tal como lo autorizó el cabildo en diciembre de 2005, pero se desconoce si existe tal documento. Tampoco existe información si el gobierno municipal acató la disposición del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), emitido por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SMRN) estatal, de reducir la densidad habitacional en las 149 hectáreas en donde se desarrolla el complejo. Este reportero solicitó a las direcciones de comunicación social de la Sauope y el ayuntamiento de Puebla una entrevista sobre el caso, pero nunca hubo una respuesta pese a que se insistió en diferentes ocasiones. La turbia historiaEl 24 de diciembre de 2004, 53 días antes de terminar su periodo de gobierno, el cabildo de Puebla, encabezado por el panista Luis Paredes Moctezuma, autorizó el cambio de uso de suelo de 149 hectáreas de terreno del área conocida como “fracción restante del rancho San Felipe sin número, al sureste de la zona militar, entre los cerros Tepozúchitl y Toltepec”, en el suroriente de la ciudad, justo en la zona en donde atraviesa el arco oriente del periférico. La modificación del cabildo provocó que el sitio dejara de ser zona de preservación ecológica y pasara a habitacional, con la posibilidad de construir 55 casas y habitar 225 personas por hectárea. Con la aprobación de la gestión paredista en la bolsa, Fisare acudió a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales en el mes de enero de 2005 para poder obtener el permiso de impacto ambiental. La dependencia propinó el primer revés a dicha empresa al emitir un Manifiesto de Impacto Ambiental condicionado, en el cual obligó al “rediseño y modificación” del proyecto original debido a que solamente 54.6 de las 149 hectáreas son factibles para llevar a cabo la construcción de las casas, lo cual equivale al 39 por ciento de la superficie total. Esto significaba la imposibilidad de desarrollar las 6 mil 500 viviendas planeadas. En el resolutivo de la SMRN (La Jornada de Oriente 8 de agosto de 2005) se plantea la recomendación para que el ayuntamiento de Puebla “reduzca” la densidad del suelo aprobada; asimismo, por tratarse de un bosque de encinos no inducido, Fisare debía contar con la autorización de la delegación de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en Puebla para el cambio de uso de suelo forestal y el derribo de los árboles. Para agosto de 2005 también se difundió que detrás de Galaxia La Calera estaba el diputado local del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Fernando Morales. El legislador rechazó esa versión, pero en los círculos gubernamentales se insistió que el hijo del ex gobernador Melquiades Morales Flores estaba relacionado. A su vez, el ex regidor de Ecología en la época de Luis Paredes Paredes, Eduardo Alcántara Montiel, denunció que a finales del trienio hubo algunos intentos de presionar y sobornarlo para aprobar el proyecto de Fisare. Un supuesto encargado de la compañía se entrevistó con él y le propuso a cambio de autorizar de autorizar el cambio de uso de suelo, la entrega de 10 casas con un valor total de 3 millones de pesos. El regidor, según se difundió en este diario el 9 de agosto de 2005, propuso que a cambio de las casas fuera invirtido un millón de pesos para establecer una zona de preservación ecológica en la reserva de Toltepec, pero no hubo respuesta. Después se supo que la compañía encontró como interlocutor a Rubén Ramírez Aguilar, entonces presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano, Obras y Servicios Públicos del cabildo, quien promovió la modificación del uso de suelo de esas hectáreas. Durante una entrevista concedida en agosto de 2005 a este diario, Eduardo Alcántara señaló que Fisare estaba impedida legalmente para llevar a cabo su ambicioso proyecto inmobiliario, en ese tiempo de 6 mil 500 viviendas de interés social, porque la Comuna de Puebla todavía no realizaba el Plan de Manejo Ambiental en la región, el cual permitirá definir y controlar el desarrollo que tendrá la zona. Fue gracias a la intervención de ese regidor que, a cambio de su voto a favor de la modificación de uso de suelo de las 149 hectáreas, la redacción final del dictamen que fue aprobado el 24 de diciembre incluye un “candado” que impide cualquier construcción en la zona. El dictamen fue aprobado con la redacción siguiente: “se aprueba y autoriza el uso de suelo habitacional, con una densidad H-3PR, el cual se materializará en plena concordancia con el programa de manejo de la zona de preservación que en su momento apruebe este H. cabildo; para el polígono indicado en el rubro de Estrategia de Desarrollo Urbano referido en el considerando IX del presente; así como la ejecución de obras complementarias que impulsen y consoliden el proceso de urbanización previsto, en términos del dictamen en comento”. Así pues, hasta que no exista un programa de manejo de la zona de preservación y exista una declaratoria de protección del sitio, el ayuntamiento estaba impedido a autorizar cualquier tipo de construcción. Para agosto de 2005, el ex titular de la Secretaría de Administración Urbana, Ecología y Obras Públicas, Jorge Rodríguez Morgado, dio a conocer que la Comuna de Puebla no había presentado ninguna solicitud oficial para realizar la construcción del complejo Galaxia La Calera. Los representantes de Fisare, principalmente Ezequiel Peralta, mostró un anteproyecto. El 12 de agosto de 2005, el alcalde Enrique Doger Guerrero advirtió que su administración no permitiría la destrucción del último bosque de encinos de la ciudad, y hasta aseguró que si bien su gestión facilitaría el arribo de las inversiones, eso estaría sujeto al respeto al medio ambiente y a la normatividad. Es lamentable, señaló en esa ocasión, que mientras Puebla reporta un déficit de áreas verdes los pocos espacios que aún sobreviven son destruidos por “algunos desarrolladores urbanos”, quienes ni siquiera compensan con la siembra de árboles esa afectación. Al preguntarle si su gobierno impulsaría la declaratoria de zonas de preservación de áreas protegidas de unas mil 500 hectáreas al oriente de la ciudad, las cuales el trienio anterior consideró como de preservación ecológica, y de esa manera hacer frente a las presiones inmobiliarias que existen hacia esa zona, como es el caso de Fisare, el edil respondió: “eso deberá ser normativo, decidirlo en el cabildo de acuerdo con la ley; si es factible, lo vamos a hacer en su oportunidad, debemos conservar las áreas verdes”. (La Jornada de Oriente, número 2527). FisareFisare forma parte del Consorcio Sare, integrado por 19 compañías dedicadas al desarrollo inmobiliario, principalmente de los conjuntos habitacionales Galaxia. Actualmente tiene presencia en Michoacán, Jalisco, Quintana Roo, Guanajuato, Puebla, estado de México y el Distrito Federal. De acuerdo con la periodista de la revista Proceso, Jesusa Cervantes, en la intrincada red creada por Miguel Khoury Siman, propietario de la empresa Construcciones Prácticas, en la que Manuel Bribiesca Sahagún es proveedor de material de PVC, estaría la empresa Fisare, todo a través de un fideicomiso F/26, en el que también participa Banco Azteca. El comité técnico, al que pertenece Fisare, autorizó 43.5 millones de pesos a fin de ser destinado para financiar 281 viviendas de Brisas del Carmen primera etapa, ubicada en Celaya, Guanajuato. |