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Puebla > Estado
jueves 13 de abril de 2006

HASTA ADENTRO

Cumpleaños

Marko Castillo

Y viene el cumpleaños de la ciudad, y todo el mundo muy contento. Sobran los: “pase por aquí Pueblita”, y “qué chula se está poniendo la niña, ¿verdad? A otros seguramente les parecerá que ya está en edad de merecer. Al fin y al cabo no todos los años se cumplen 475 años de vida, y por cierto, ¿quién le va a hacer su fiesta a la cumpleañera?

Y nos encontramos con festejos por aquí, con festejos por allá, desfiles, conciertos, presentaciones, recordatorios, carteles con la imagen oficial de los festejos, que por cierto, están espantorrendos, con unos ángeles sacados de un carnaval sub humano, con disfraces que ni un niño de pecho osaría ponerse.

Pero en fin, valga la pena todo con tal de festejar a la hermosa ciudad que habitamos y festejarnos a nosotros mismos, los que por gentilicio nos llamamos poblanos, por tener la inmensa suerte de habitarla, gozarla, vivirla y en ocasiones más álgidas, amarla hasta rayar en la necedad, ¿pero como nos vemos a nosotros mismos la poblaniza?

Entrepoblanos nos vemos a veces como bajopoblanos y somos contrapoblanos aunque estemos totalmente empoblanados. Hay algunos que son sinpoblanos por voluntad propia, estos son los que reniegan de su ilustre origen y se vuelven dipoblanos, pero si renegamos de nosotros mismos, ¿qué pueden pensar los extrapoblanos de los impoblanados? Probablemente que somos menospoblanos.

Podemos hablar del fenómeno de los minuspoblánidos en contraposición con los omnipoblanos; la diferencia entre ellos es; cómo asumen su poblaneza.

Hay prepoblanos arrepentidos y postpoblanos recalcitrantes los cuales tienen diferencias abismales en defensa de su perpoblanidad que puede derivar en una vicepoblanía.

Muchas veces los repoblanos asumen su origen basándose en el retropoblano, argumento que hace que los subpoblanos y los obpoblanos opinen que la perpoblanidad es dañina.

Lo que es verdad es que siendo unipoblano se puede llegar a la superpoblanidad que asumen los suprapoblanos para qué, dirigiéndose a la transpoblanía se nos pueda ver como ultrapoblanos.

La dispoblanía se presenta en varios habitantes de nuestra urbe. Los apoblanos, los antipoblanos y los diapoblanos que no son sino sólo hipopoblanos, dicen que el poblanal que habitan es simplemente un poblanajo. Pero esta opinión exopoblana a los endopoblanos solamente nos sitúa en la hiperpoblanidad.

Los poblanarios de profesión asumimos nuestra poblanidad con gran poblanitud. Los que no están de acuerdo en nuestro poblanazgo, sencillamente sean poblanastros o poblanejos que no tienen la capacidad de la huída, estos poblanillos no pueden vivir la poblanitud ni el poblanor de lo que hacemos gala los poblanosos.

Lo que es cierto es que este 16 de abril el poblanadero va a celebrar con gran júbilo el poblanavo aniversario de nuestra apabullante poblanura.

Para resumirlo en dos palabras podemos decir: ¡Felicidades Puebla!

Creo que nuestras autoridades deben celebrar dignamente la poblanancia.

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