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"Periodismo regional a la medida de su tiempo" |
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| miércoles 22 de febrero de 2006 |
Economía a RetazosEl método y la realidadLiza Aceves López Los últimos acontecimientos de la vida política poblana, pueden dejarnos lecciones. Para algunos, la relevancia está en las reglas de la política real, a otros, tal vez les de por considerar sobre la ética o la institucionalidad. Todas las posibilidades caben y yo sólo propongo una mas: reflexionar sobre la posibilidad de seguir instruyendo o destruyendo las mentes con la estúpida idea de que la realidad se puede fraccionar, que es posible hacer análisis políticos de un lado, económicos de otro y sociológicos de otro más. La sorpresa, que es posible observar en la cara de casi todos los universitarios, en estos últimos días, es producto de la incapacidad que tenemos para entender la realidad de la que nos llamamos expertos. Sí, expertos en economía, política o sociología. ¿Quién no sabia de antemano de los nexos entre los políticos y los empresarios?, ¿Por qué sorprenderse ahora?, tal vez porque la hegemonía ilustrada occidental, nos ha repetido hasta la saciedad que la comprensión de la realidad es accesible para el hombre, y para esto se ha inventado un método, que divide y que fracciona todo por moralidad epistemológica. A pesar de que se culpa al posmodernismo de convertir al conocimiento en un relativismo metodológico, hoy esa crítica es más valida que nunca. No se trata sólo de afirmar que los enunciados que hace la “ciencia” sobre prácticamente cualquier tema pueden ser desechados por posturas contrarias, siempre sujetas de juicio racional, también se trata de deshacer los nudos que atan al pensamiento a limites infranqueables por la dictadura disciplinar. Deberíamos cuestionarnos si es posible seguir formando sobre la
base de la diferencia, de la lógica binaria y de la repetición
incansable de categorías de exclusión, si es sano que con
unos cuantos nexos lógicos construyamos aparatos conceptuales de
contundencia irrefutable que no resisten la menor prueba, y es más,
lograr individuos que manejen magistralmente una jerga erudita, que pretende
explicar la nada, o lo obvio. La realidad, es mucho más compleja
que cualquier modelo que pretenda dar cuenta de ella, además es
absoluta e indivisible. Y si es posible explicar desde una sola disciplina,
lo que hoy vemos, retiro lo dicho. ¿Qué pretende Slim?Héctor Sotomayor Castilla Desde finales del año pasado Carlos Slim ha venido incrementando sistemáticamente su crítica a la política económica de corte neoliberal que se ha aplicado en muestro país en los últimos cuatro sexenios. Esta actitud del hombre más rico de América latina, y que no habría que olvidar que fue uno de los empresarios más favorecidos por la indiscriminada, irresponsable y fraudulenta política privatizadora del salinismo y por la crisis económica desatada a partir de los llamados errores de diciembre de 1994, merece ser analizada. Ya que es pertinente tener claro porqué dicha actitud ha venido cambiando desde un cuestionamiento al uso irresponsable de los excedentes por los altos precios internacionales del petróleo, hasta la crítica abierta a lo que él llama la política del “estancamiento estabilizador”, pasando por una tibia defensa del carácter estatal de Pemex y la CFE. En un primer momento, y aprovechando, la deteriorada situación de la economía mexicana, la posibilidad de que –gracias al intento golpista del gobierno de Vicente Fox y la perversa alianza PRIAN en contra de López Obrador– el país estuviera al borde de una situación de clara ingobernabilidad y su capacidad de convocatoria dentro del sector empresarial de nuestro país, Slim, pasó de las declaraciones críticas a las acciones políticas, pues logró impulsar en septiembre pasado el Acuerdo Nacional para la Unidad, el Estado de Derecho, la Inversión y el Empleo, mejor conocido como Pacto de Chapultepec. El nivel de generalidad de dicho Pacto permitió que, a pesar de las evidentes diferencias que hay sobre la percepción del tipo de política económica que requiere ahora el país entre el presidente honorario de Telmex y la inmensa mayoría de los hombres del dinero, éstos lo signaran aunque sólo fuera para no desairar a su importante anfitrión. En el ámbito de la política, que sin duda era el escenario objetivo del Pacto, no se tuvo el resultado esperado por Slim ya que de los actuales cinco candidatos a la presidencia sólo lo han firmado, Roberto Madrazo y Felipe Calderón –aunque también lo hizo el impredecible New green boy Bernardo de la Garza. El reiterado rechazo de Andrés Manuel López Obrador para firmar dicho Pacto ha propiciado una radicalización de las críticas de Slim a la política económica neoliberal. Esta nueva postura crítica de Slim ha tomado fuerza a partir de la presentación del último libro de David Ibarra, quien fuera Secretario de Hacienda durante el sexenio de López Portillo, el último gobierno no neoliberal que ha tenido nuestro país. En efecto, en dicha presentación, realizada la semana pasada y el lunes que estuvo en Monterrey ante diversos representantes sociales de Nuevo León, Tamaulipas y Durango, Slim señaló que el Pacto de Chapultepec lejos de ser una estrategia para obligar al próximo gobierno –que según las últimas encuestas encabezaría López Obrador– a mantener la actual política económica, busca que sociedad y gobierno, al margen de cuestiones ideológicas, lleven al país a “nuevos estadios de desarrollo” abandonando el “estancamiento estabilizador” a una etapa similar a la del llamado “milagro mexicano” (1933 a 1982) cuando la economía creció a una tasa promedio anula del 6.2 por ciento. Pero además, insiste en la necesidad de una distribución equitativa de la riqueza. Sin duda el curricán está lanzado en busca del pejelagarto. Mujeres economistasRosa Luxemburgo (1870-1919)Figura destacada del movimiento obrero alemán y polaco, fundadora del Partido Comunista de Alemania, Rosa Luxemburgo nació en la ciudad de Zámost, Polonia y estudió en la Universidad de Zurcí. En 1897 se trasladó a Alemania donde se incorporó a la lucha de los socialdemócratas alemanes de izquierda contra el oportunismo, al que enfrentó sosteniendo los principios del marxismo como guía de la lucha revolucionaria del proletariado. Al defender en su trabajo Reforma social o revolución (1899), sustentado en las conclusiones de Carlos Marx acerca de la agravación de las contradicciones del capitalismo y la inevitabilidad de la revolución socialista, Rosa Luxemburgo demostró que eran erróneas las afirmaciones de Bernstein sobre la pequeña producción como base del desarrollo capitalista. En esta misma obra destacó el carácter de clase del Estado burgués y combatió las ilusiones sobre la transformación pacífica del capitalismo en socialismo. En su obra más conocida La acumulación del Capital (1913), Luxemburgo examina las leyes generales del capitalismo y la teoría de la reproducción del capital y advierte que en una economía cerrada no es posible la acumulación permanente del capital ya que una sociedad así no puede absorber la plusvalía que produce. De la misma manera, consideraba que la acumulación sólo puede darse ampliando la esfera de explotación del medio no capitalista (es decir, los campesinos y los artesanos), con lo cual elaboró su teoría del imperialismo como el conflicto entre naciones capitalistas para obtener territorios atrasados en los que volcar la sobreproducción de bienes de consumo y superar así las crisis económicas que caracterizan al capitalismo. Argumentaba, así, que la inestabilidad prebélica de su tiempo era la consecuencia del conflicto interimperialista de los grandes poderes europeos por ganar nuevos territorios. Se opuso a las ideas de Lenin sobre la manera como éste concebía la democracia en el partido y sobre temas como la dictadura del proletariado, proponiendo en cambio una mayor iniciativa de las masas. No obstante, bajo el influjo de la Revolución de Octubre en Rusia, fundó y dirigió en Alemania la Liga Espartaco con la que se enfrentó a los socialdemócratas por su apoyo a la Primera Guerra Mundial, motivo por el cual fue encarcelada y liberada en 1918. A lo largo de su vida como revolucionaria, Rosa Luxemburgo se distinguió por su ferviente lealtad a la causa revolucionaria del proletariado y con la misma decisión se enfrentó a la revisión oportunista de la teoría marxista. El 15 de enero de 1919, junto con Carl Liebknecht, después de la fallida revolución espartaquista, fue detenida y brutalmente asesinada por el protofascista ejército alemán. |
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