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miércoles 22 de febrero de 2006 |
Académicos poblanos se suman a la exigencia de que Mario Marín renuncieMartín Hernández AlcántaraAcadémicos de las principales instituciones de educación superior de Puebla decidieron ayer por la noche exigir, en una carta abierta, al gobernador Mario Marín Torres y a la titular de la Procuraduría General de Justicia, Blanca Laura Villeda Martínez, su separación del cargo para que sean realizadas las investigaciones a fin de esclarecer si hubo violaciones a las garantías individuales de la periodista Lydia Cacho Ribeiro.
Los intelectuales también concensaron pugnar por el reestablecimiento del Estado de Derecho y la actuación inmediata de las instituciones en el caso. Asimismo, consideraron imprescindible manifestar a la opinión pública su indignación por la crisis que padece la entidad. Los intelectuales se reunieron en la planta alta de un afamado restaurant ubicado en el Centro Histórico de la ciudad para debatir sobre la estrategia más eficaz a fin de hacerle llegar al titular del Ejecutivo su reprobación ética, pero, sobre todo, para concientizar a la opinión pública de que lo que está sucediendo trasciende por mucho el ámbito mediático y se ubica en la violación a las garantías constitucionales. En la reunión participaron académicos principalmente de las universidades Autónoma de Puebla, Iberoamericana, Pedagógica Nacional y del Colegio de Posgraduados, aunque también hubo representantes de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla y ex profesores de la Universidad de las Américas. Expusieron sus ideas, entre otros, Julio Gockner Rossáinz, María Eugenia Sánchez Díaz de Rivera, Juan Carlos Canales, Roberto Vélez Pliego, Huberto Juárez, Samuel Malpica Uribe y Gerardo Galindo. Todos censuraron la conducta del gobernador, aunque hubo matices: algunos dijeron que era imprescindible exigir que abandone de inmediato el cargo, apelando a su descrédito moral, y otros propusieron que no había que hacer juicios adelantados, porque hay instituciones que analizarán y emitirán un fallo oficial sobre la suerte de Marín. En lo que no hubo discrepancia fue en la necesidad de hacer patente el disgusto imperante entre la comunidad académica poblana y, especialmente, alentar desde sus trincheras una recomposición del sistema, que en estos momentos está sumamente deteriorado. Una buena parte de los intelectuales que habló ayer, participará en la marcha de repudio a Marín que será celebrada este domingo. El cónclave principió al filo de las 20 horas. Como moderadores fungieron María Eugenia Sánchez Díaz de Rivera, Julio Glockner y Juan Carlos Canales. En algunas intervenciones se afirmó que había que conceder el beneficio de la duda sobre la autenticidad de las grabaciones publicadas sobre las conversaciones telefónicas de Kamel Nacif y Mario Marín, pues serán las instituciones, como la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como los congresos de la Unión y local, los que definan si el mandatario poblano debe o no dejar el puesto. Sin embargo, el talante que mostraba la mayoría de los intelectuales era dar por hecho que la voz registrada en los diálogos telefónicos con el célebre apostador, no es otra que la de Mario Marín Torres y que, sin haber duda de eso, la exigencia debía ser firme: el titular del Poder Ejecutivo está obligado a dimitir porque su comportamiento ha sido a todas luces contrario al que debería observar como representante de la sociedad poblana. Otro punto motivo de discusión fue la pertinencia de promover acciones legales ante el Congreso de la Unión, la Legislatura local y la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Algunos académicos consideraron que sí, argumentando que se deben aprovechar todas las vías posibles para que Marín se vaya, mientras que otros adujeron que ese ámbito, el legal, ya está siendo abordado por otros actores, expertos en asuntos de naturaleza jurídica. Despiden a colaboradora de Lydia CachoUn grupo que destacó por su condición actual fue el de los ex maestros de la Universidad de las Américas. A nombre de ellos, tomó la palabra Gerardo Galindo, quien se apostó, como casi todos los oradores, a enfatizar la condena moral al gobernador en la carta abierta que será publicada en las próximas horas. Denunció entonces que el tráfico de influencias es anterior a la polémica que ahora impera, y supera la esfera inmediata de la administración estatal, llegando incluso hasta la institución privada asentada en Cholula, pues los académicos que fueron despedidos saben que el titular de la Secretaría del Trabajo y Competitividad, José Antonio López Malo, es asesor directo de la UDLA. Galindo expresó que otro botón de muestra sobre el alcance de los contubernios y la represión del gobierno de Mario Marín Torres ha quedado expuesto recientemente, pues, sin justificación, el Instituto Poblano de la Mujer rescindió a María Díaz de Rivero, prima de María Eugenia Sánchez, por la simple presunción de que hizo aportaciones al libro Los demonios del edén. El poder que protege a la pornografía infantil, el mismo que le valió a Lydia Cacho Ribeiro la demanda penal de Kamel Nacif, que el gobierno de Mario Marín hizo efectiva en Puebla. Una maestra de la Universidad Pedagógica Nacional tomó
la palabra y relató que la madre de un estudiante de ese centro
denunció en una estación radiofónica que un trabajador
los estaba obligando a asistir a la marcha organizada por el PRI para
defender a Marín. La mentora confirmó la versión
y dijo que el sujeto es conocido en la institución como un “personero”
del tricolor.
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