CORREO
Lo que el viento a Juárez...
Cuando se invoca irreflexivamente la historia, o a los personajes y procesos
históricos, se corre el riesgo de que la irreverente realidad nos
devuelva metáforas, por lo menos, altamente significativas.
Cita don Enrique Cordero y Torres (Crónicas de mi ciudad, edición
del autor, Puebla, Pue., 1966, p, 137) una sabrosa anécdota, dados
los vientos que hoy corren: la estatua de don Benito Juárez colocada
en su tiempo (arrumbada, más bien) en el lugar que hasta ahora
ocupa, y que estaba tan en despoblado que la gente llamaba al lugar “el
milpero”, tenía una particularidad: debido a un agujerito
provocado por la corrosión en su lámina, el viento que soplaba
con fuerza en los maizales la hacía chiflar (para nada, para nadie),
en tardes especialmente ventosas...
Sí: el viento, en Puebla hacía chiflar a la estatua de
Juárez.
Es peligroso convocar irreflexivamente a los vientos, más si se
siembran con la misma irresponsabilidad. Se corre el riesgo, en “el
milpero” tanto como en Casa Aguayo, o en Casa Puebla, de quedarse
chiflando en descampado. Para nada. Para nadie.
Efraín Rojas Bruschetta
Felicitan a La Jornada de Oriente
Felicito a La Jornada de Oriente por abrir este espacio tanto en el periódico
como en la página web. Creo que es sumamente importante que haya
un foro para que la ciudadanía pueda opinar y comentar acerca de
lo que pasa en el país. Aunque no todos vivimos en Puebla, hay
temas que nos interesan y competen a todos los mexicanos, como es el caso
Lydia Cacho, la violación a la libertad de expresión y la
complicidad hacia la pederastia en México.
Sugiero que publiquen la dirección electrónica de jorilector
en la página web de La Jornada de Oriente porque es muy difícil
para personas que no estamos en Puebla y que no podemos fácilmente
conseguir un ejemplar del periódico saber a dónde dirigirnos.
Qué bueno que ya hay un enlace en la página web para entrar
a este espacio. ¡Felicidades!
Fernanda Medina
Finalmente en el México de hoy estamos viendo muchas de las aristas
de un México que todos intuíamos, padecíamos y que
constituía el “modus operandi” de esa decantación
de los personajes en el poder, séase público o privado,
de su hábitat cívico hacia su decadencia por el uso indiscriminado
de esa tergiversación del mando como facultad del poder. La Jornada,
uno de los medios más valientes en ese hacer de la transparencia
una cultura se vuelve de nuevo, como muchas otras veces, un incómodo
obstáculo para ese “modus operandi” de los pasillos
traseros del poder. Felicito a este diario por sus plumas, por sus lápices
y cartones, por su historia y por abrirnos los ojos constantemente en
la búsqueda de ese proyecto de humanidad que todos ansiamos para
contrarrestar el salvaje materialismo de este sistema de vida de los semidioses
del mercado.
Julio I. Zuinaga Bilbao
Estructurada desde otras voluntades, la información pagada por
el poder habla de preguntas que no son nuestras; es más, no responde
directamente a pregunta alguna, a ninguna de nuestras necesidades de saber.
Estando en un mundo saturado de noticias, lo único que nos salva
es la voluntad de saber, la misma que mueve también la voluntad
de comunicar, desde los juglares hasta nuestros días. Estas dos
voluntades presentes cotidianamente en ustedes, comunicadores, y nosotros
sus lectores, constituyen el vínculo y la esperanza más
firme para transformar nuestras prácticas políticas y para
que seamos capaces de tomar las decisiones necesarias “aquí
y ahora”. El poder lo sabe y por eso teme, hablan por ellos los
hechos. Gracias por ser nuestros juglares modernos.
Hortensia Fernández
Reciban mi solidaridad y toda mi admiracion al trabajo que está
haciendo La Jornada de Oriente. Gracias por el valor y el profesionalismo
que han mostrado en este momento crítico.
Juan Américo González
Críticas a Mario Marín
Si yo, como individuo me veo afectado por un suceso de índole
delictiva, me plantearía la denuncia como primera opción.
Esta condición está marcada por la ley debe efectuarse ante
un Ministerio Público, que delimite las condiciones legales y generen
una investigación. Esto es un derecho y una obligación de
cada individuo en nuestro país, independientemente de que se ostente
una posición o un “puesto” de cualquier índole.
Cuando valientemente, La Jornada divulgó las conversaciones del
gobernador de Puebla debería haberse condicionado un acto natural:
la denuncia formal, pero la actitud del licenciado Mario Marín
de acudir a los medios para hacer el ridículo con declaraciones
risibles, nos hacen ver varias cosas. En primer lugar, su desconocimiento
u omisión de la ley, condición vergonzosa, no solamente
de un abogado, sino de un gobernador. Por otro lado, se percibe una clara
falta de capacidad en sus asesores, lo que es realmente grotesco.
Pero lo peor es el condicionar un terreno fértil de enfrentamiento
entre la sociedad, con medidas antidemocráticas y absurdas como
el “acarreo” de la clase burocrática, los intentos
ingenuos de querer ocultar una noticia con la compra demencial de los
diarios en los que se publicó la noticia y la arenga a campesinos
(a quienes ha quitado, por cierto, sus tierras), estudiantes y “sus
viejitos”. Estos errores son una muestra de incapacidad que obligan
a su renuncia inmediata, tanto de él como de sus asesores.
Elpidio Aldébar
Hostigamiento en Ixtepec tras la estancia de Marcos
El pasado domingo 20 de febrero 2006, el presidente municipal de Hueytlalpan,
Pue, al enterarse de que la comunidad del Arenal y Chililikx, pertenecientes
a este municipio, quienes participan en la organizacion Semilla nueva
y Kisax Skunin, comunidades que sus autoridades locales llamados inspectores,
quienes fueron sustituidos de sus cargos por orden del C. Reynaldo González
por el hecho de haber participado directamente en la otra campaña
en Ixtepec en la visita del sub Marcos, utilizando su autoridad personal
intimidando a las comunidades, procedió al nombramiento de nuevos
inspectores leales a él. Bien sabemos que Hueytlalpan es uno de
los muncipios donde persiste una fuerte manipulación a nuestros
hermanos totonacos de parte del Partido Revolucionario Institucional y
de los caciques mestizos, donde la tierra aún se concentra en pocas
manos, como en el siglo antepasado, y que ya esperábamos en aquel
lugar una reacción como tal...
H.Lorenzo
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