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lunes 20 de febrero de 2006

Falta de infraestructura, capacitación y abusos, denuncian teatreros

Lesly Mellado May

Puertas cerradas en el Centro Cultural Siglo XXI, el Teatro de la Ciudad sin luces, Casas de Cultura Móvil en el abandono, nulos permisos para trabajar en la calle, alto cobro de impuestos, poca relación con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y escasas actividades para la formación de público, fueron algunas de las quejas emitidas por la comunidad teatral durante una reunión celebrada con el secretario de Cultura, Alejandro Eliseo Montiel Bonilla.


Teatreros se reunieron con el secretario de Cultura. En la imagen, un performance del grupo de Elvira Ruiz n Foto: AbrahamParedes / Archivo de La Jornada de Oriente

Al encuentro acudieron unas 30 personas dedicadas desde hace varios años al teatro. Julio Julián, Roberto Mendiola, Itzel Sánchez y çngel Ledesma, fueron los más críticos hacia la administración estatal.

En tanto, çngeles Peniche, Elvira Ruiz, Amancio Orta y Manuel Reigadas, quienes al parecer ya habían trabajado previamente un documento de propuestas para mejorar la actividad teatral, manifestaron su intención de poner en marcha lo antes acordado.

El actor Julio Julián criticó que durante la administración pasada, en la Secretaría de Cultura (SC) estuvieran más preocupados por comprar cemitas para llenar la Arena Puebla (sitio donde se presentó el libro Con la muerte en los puños de Pedro çngel Palou) que en apoyar a los creadores.

Recordó que durante la construcción del Centro Cultural Siglo XXI, funcionarios del gobierno del estado aseguraron que era un espacio para los artistas poblanos; sin embargo, si se hace un recuento del primer año que tiene funcionando, sólo ha servido para presentar espectáculos de fuera y no gestados en la localidad.

También trajo a la memoria, la promesa de construir el mejor centro cultural en provincia en el edificio de La Constancia Mexicana, la primer fábrica textil de América Latina.

En su turno, çngel Ledesma del grupo AÉ Escena ¡Teatro! (dedicado al teatro de sombras y títeres) reiteró su condena por la conclusión del programa de Casas de la Cultura Móvil que en su tiempo fueron la única opción para acercar estos espectáculos a comunidades rurales e indígenas. Contó que las Casas de la Cultura Móvil están arrumbadas al igual que el teatrino de la ciudad (en el Instituto Cultural Poblano).

Respecto a la capacitación, criticó que si el gobierno federal a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes tiene una red de creadores que dan cursos en el interior del país y Puebla tiene signados convenios de colaboración, en la SC no se hagan los trámites para poderlos traer: “los convenios ya están, pero en la secretaría nadie se preocupa por darles continuidad, nosotros hemos ido a tomar cursos del Conaculta a Tlaxcala, porque aquí nadie se mueve, no se hacen su trabajo”.

También pidió respeto hacia el gremio pues generalmente tardan mucho en pagar por sus servicios, a veces reciben sus cheques hasta un año después de la presentación.

Los comentarios de Ledesma provocaron que el coordinador de la SC, Rafael Durá, se acerca al final del desayuno para decirle que pronto estarán funcionando nuevamente las Casas de la Cultura Móvil.

¿Y el ayuntamiento?

Roberto Mendiola (grupo de pantomima Rodará) e Itzel Sánchez (teatro callejero La Bicicleta) se quejaron porque los trabajadores del ayuntamiento los tratan como si fueran comerciantes ambulantes o delincuentes y los retiran de las calles por falta de permiso.

Mendiola consideró injusto que los payasos del zócalo (dedicados a los albures y mofarse de la gente) tengan un trato privilegiado y ellos con una propuesta de clown y pantomima tengan problemas para trabajar en la calle. Incluso, se quejo porque los funcionarios del ayuntamiento (que si reciben su sueldo puntualmente) se tarden mucho tiempo en pagarles y entregarles cantidades ínfimas como salario.

Contra el ayuntamiento se sumó Julio Julián, quien contó que la Comuna tarda hasta un mes para otorgar un permiso y los trámites de boletaje; sin embargo, cuando se trata de cobrar los impuestos llegan muy puntuales a jugar un papel de buitres.

Finalmente Roberto Mendiola dijo que para tener una buena política pública en torno al teatro, primero debe existir calidad de parte de los creadores para que después tengan derecho a solicitar apoyo.

Sí sabemos qué hacer: Montiel

Montiel Bonilla convocó a los teatreros a hacer propuestas de acciones concretas a la SC: “no estamos dejando la política cultural en manos de los creadores porque no sabemos qué hacer. Mucha gente no lo comprende. No me importa que se interprete así, como que no sabemos qué hacer. Lo que importa es que por primera vez el gobierno del estado escucha a los creadores”.

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