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lunes 20 de febrero de 2006

SEMANÁLISIS

Acción en tres frentes

Horacio Reiba

Si la semana anterior se caracterizó por la abundancia de goles changos, cuya culminación ofreció, el mero 14 de febrero, un galante más que simplemente amistoso Oswaldo Sánchez a los inquietos coreanos, ese equipo que no para de moverse y va a ligar su tercer mundial consecutivo, la que hoy empieza nos permitirá viajar de Europa a América en cuestión de pocas horas, las que medien entre los partidos de la Champions, que entra con banderas desplegadas y olor a multitud en sus octavos de final, y el estreno como locales de Pumas y Tigres dentro de la versión número 46 de la Copa Libertadores. Mucho más cercano y por lo mismo preocupante es lo que viene ocurriendo con el Puebla, que a fuerza de derrotas está haciendo buenos, o cuando menos regularzones, a los también poblanos Lobos.

Falsas promesas. Se decía que el Puebla lucharía por el ascenso con un equipo de Primera División. Pero lo que, disfrazado por la euforia de la media corona del Apertura, han puesto en liza los Bernat, apenas está a la altura de la muy mediocre Primera A. Si el aficionado hace un ligero esfuerzo, le resultará fácil recordar las angustias con que se fueron superando las sucesivas etapas de la pasada liguilla, siempre en pie de igualdad con modestos adversarios a los que, más que derrotar en la cancha, el Puebla fue venciendo merced a su mejor ubicación en la tabla general, salvo la final, cuando sí batió en toda regla al Cruz Azul oaxaqueño aunque sólo fuera por 2-1. Pues bien, el arranque del Clausura está confirmando el derrumbe del mito, al echar por tierra esa supuesta superioridad arrolladora sobre cuanto rival nos pusieran enfrente, entre ellos un Tampico-Madero que propinó a los franjados un auténtico baile en el mismísimo Cuahutémoc, mientras el equipo trotaba y Paúl no movía un dedo. La goleada acabó por costarle el puesto, y nada garantiza que la contratación de Carlos Bracamontes devuelva al Puebla al buen camino: le falta al equipo gente de peso, y es lamentable que la pausa invernal se haya disipado en festejos cuando lo que correspondía era reforzar decentemente ese endeble plantel.

Pumas y Tigres. Los del norte van a recibir la noche del martes a un Deportivo Cali con toda la buena pinta del futbol colombiano aunque sin grandes estrellas y, sobre todo, sin gol. Lo malo es que tampoco el cuadro felino está para cosas importantes, según se deduce de su titubeante arranque liguero, sumado al lastre de un debut con derrota (3-2 en su visita a la Católica). Cali también sucumbió, por la mínima y en casa. Su vencedor, el Corinthians, es fija en el Grupo 4. Pumas, que tampoco levanta el vuelo en el torneo local y dejó pésima imagen al debutar en Montevideo, vencido inapelablemente por Nacional, está obligado a quedarse con los tres puntos aprovechando que su rival de este miércoles es el más flojo del Grupo 6, la UA de Maracaibo. En ese Grupo hay también un favorito brasileño, Inter de Porto Alegre, que resolvió con fácil victoria su visita al modesto club venezolano. En cuanto a Chivas, su siguiente salida, tras derrotar a Cienciano a domicilio y rezagarse más y más en el Clausura, vendrá con el 7 de marzo, fecha de su choque en el Jalisco con Caracas FC.

...Y la Champions. Ni el furor mundialista es capaz de opacar el brillo de la legendaria Copa de Europa, que tras la pausa invernal se apresta a librar sus batallas decisivas. Están en puerta los octavos de final, que suponen una depuración del elenco inicial de 32 y el principio de la eliminatoria directa. Mas como en la UEFA priva el sorteo abierto, sin sembrados ni cochupos estilo FIFA, a partir de mañana empezarán a eliminarse entre sí algunos de los mejores. No es ésta la calificación que hoy día merece el apuesto Arsenal, que visita el Bernabéu con pronósticos en contra. Ni ahí ni en Londres parece oponente serio para un Madrid al alza y en su salsa. Pero en lo estético, ese duelo promete grandes cosas. Las mismas que hasta hace poco anticipaba la prematura final entre Barcelona y Chelsea, dos cumbres que hoy luchan por recuperar su mejor forma, la que tenía el Barsa cuando barrió a los merengues en Chamartín, la que presumían los blues antes del tropezón reciente ante Middlesbrough. Como quiera, es lástima que uno de los dos favoritos máximos, cercanos ambos a repetir como monarcas de sus respectivas ligas, tenga que irse tan temprano. Por lo demás, encarnan una versión más de la clásica pugna entre la lírica y la pragmática, entre el estilo abierto y artístico de las huestes de Rijkaard y el contragolpe demoledor de las de Mourinho, que fue quien salió avante el año pasado.

Otro duelo de altura permitirá conocer los reales tamaños del Bayern, que se está robando la liga alemana y recibe mañana al todopoderoso Milán, a la misma hora en que Liverpool, campeón defensor, estará midiéndose en Lisboa con el Benfica. Completan la ida de octavos PSV- Lyon (día 21), y Juventus-Werder Bremen, Ajax-Inter y Rangers-Villarreal (22).

 

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