De origen germano
marroquí, la artista tiene como propósito
mostrar a los niños que viven la guerra, el
impacto emocional, personal de cada individuo, lo
que implica en él la guerra. También un poco de
lo que se mira en cualquier lugar, en las calles,
donde están niños sin cariño, sin hogar y sin
posibilidad de cubrir sus necesidades básicas. La
exposición es también una alerta para que niños
y adultos valoren el estado de paz, porque valoras
las cosas hasta que comienzas a perderlas.
Alaoui, quien reside en Puebla, contó que las
imágenes de los niños incluidos en su exposición
son un recuerdo de lo que lee y ve en los
reportajes de televisión: miradas fuertes y
expresivas que penetran.
Los medios de comunicación hablan de la
guerra en general, pero no entran a la realidad,
a las historias, a lo que no se contabiliza, sino
a lo que implica un hecho en cada individuo: el
dolor, el grito, si es padre, hijo, esposo, amigo.
Los medios de comunicación no hablan de la pérdida
de alguien, del derecho a estudiar, de los ritos,
de la tranquilidad. Cada uno de estos niños
tiene una historia qué contar, dijo la
artista.
Cuestionada sobre a qué público va dirigida
la muestra, contestó que eligió el museo
Imagina porque habla de niños y hay que
prepararlos desde edad temprana a valorar lo que
tienen, a que reflexionen sobre lo que pasada
afuera para que cuando sean adultos tomen
decisiones correctas.
Estoy segura de que un Bush cuando
decide una guerra, no está pensando, es un ser
tonto e inconsciente que no le cuesta dar órdenes,
porque no ha perdido un hijo en la guerra, porque
no ha participado, porque no ha sufrido...
El recuento de las guerras que llevaron a
Aziza Alaoui a tocar este tema en su trabajo artístico
es interminable, no le marcaron los números de
los muertos, sino los rostros de los infantes.
Por un derecho a la infancia
permanecerá en exhibición en el museo Imagina
hasta abril.