Nares tiró “el sistema”

Fermín Alejandro García q El ex secretario general de la UAP y actual director del Instituto de Investigaciones Jurídicas, Guillermo Nares Rodríguez, desde hace varios años controla a la Facultad de Derecho. Se dice que los dos principales mecanismos que ha utilizado para mantener ese dominio es desplegar campañas de amenazas contra los alumnos que no son de su grupo político y cometer fraudes electorales cada vez que hay elección de consejeros universitarios. En esta ocasión se ha vuelto a recurrir a esta segunda práctica para evitar que obtengan el registro las planillas que no le son afines.

Para que los miembros de una planilla de candidatos a consejeros puedan obtener el registro es necesario que los integrantes presenten su “cárdex legalizado”, que no es otra cosa que su historial académico. Los alumnos que quieran participar en el proceso electoral deben tener un promedio mínimo de ocho de calificación y estar regulares en la aprobación de materias.

Resulta que la semana pasada una de las planillas que no está de acuerdo con la expresión política de Guillermo Nares ni con el grupo que es cercano al rector de la UAP, Enrique AgŸera Ibáñez, fue a solicitar su cárdex a la Dirección de Control Escolar, en las oficinas que se ubican en Ciudad Universitaria. Ese trámite oficialmente no demora más de cinco días.

El caso es que ayer los interesados se presentaron a recoger el documento en cuestión y les respondieron que “se cayó el sistema de cómputo” y que no se los podían entregar; es decir, se utilizó la misma excusa que en 1988, Manuel Bartlett, en su entonces calidad de secretario de Gobernación, empleó para que no se contara las cifras reales de la fraudulenta elección que le dio el triunfo al candidato a la presidencia de la República, Carlos Salinas de Gortari.

Cuando uno de los inconformes reclamó por el incumplimiento y exigió que le indicaran en qué fecha les pueden dar el historial académico, una empleada respondió, previa consulta con uno de sus superiores: “Hasta que nos indiquen”.

Los estudiantes que sufrieron dicha negativa –y que se entrevistaron con este tecleador–, sostienen que no es la primera vez que esto ocurre, ya en otras ocasiones mediante la negativa de entregar el cárdex se ha impedido la participación de grupos contrarios a los intereses de Guillermo Nares.

La otra vía que se ha utilizado en la Facultad de Derecho para frenar a los grupos de alumnos que no se dejan controlar por el ex secretario general de la UAP, es intimidarlos con amenazas de que se puede “extraviar” su matrícula y, por tanto, perder parte de sus estudios o que podrían sufrir una agresión física.

Las mañas del gallo

El plazo para el registro de planillas vence el próximo lunes y la elección de consejeros será el 10 de marzo. Como siempre ocurre, la gente de Guillermo Nares ha empezado a hacer los movimientos para seleccionar a los dos alumnos que serán postulados como candidatos para ocupar los cargos de consejeros propietarios y dos suplentes. El operador que está a cargo de esa tarea es el profesor César Bermúdez Oliver, mejor conocido en la facultad como “el gallo”.

El año pasado hubo un escándalo en la Facultad de Derecho debido a que César Bermúdez, quien es abogado de profesión, obtuvo una plaza de investigador categoría “C” –que es una de las más altas–, pese a que antes no había litigado ni se había desempeñado como docente o investigador. Para nadie es un secreto que obtuvo tal posición únicamente por ser el brazo derecho de Guillermo Nares.

Y se rumora, no está confirmado, que “el gallo” habría coordinado las presiones para que algunos profesores aprobaran a ciertos alumnos que participaron en la campaña electoral del PRI del año pasado.

Sánchez Galicia también la hacía de espía

Evidentemente, Javier Sánchez Galicia fue nombrado director del Sicom en pago por haber sido el diseñador de la campaña de medios de Mario Marín Torres cuando fue candidato a gobernador, así como el responsable del levantamiento de encuestas diarias que medían la presencia del entonces aspirante priista en la opinión pública. Lo que no se sabe es que este personaje también intentó fungir como “espía” o “infiltrado” en el equipo del panista Francisco Fraile García.

Poco antes de que iniciara la campaña electoral de 2004 por la gubernatura, Javier Sánchez, director de la empresa Kratos, fue hasta la casa del entonces candidato panista Francisco Fraile García para ofrecerle sus servicios. Es decir, le pidió convertirse en el estratega en medios de comunicación y hacer levantamiento diario de encuestas para medir el grado de aceptación entre la población de las propuestas del abanderado del PAN.

Una fuente confiable relató que Fraile una vez que salió del asombro de escuchar la propuesta de Sánchez Galicia le dijo que no daba crédito a sus palabras, que todos sabían que él era un “hombre del PRI”, que formó su empresa a raíz de que trabajó para gobiernos priistas y que nadie le podía creer que intentara trabajar para el PAN.

Sánchez Galicia intentó convencer a Fraile de lo contrario confesándole que ya había colaborado con el PAN en Campeche y que su trabajo era profesional; no distinguía colores partidistas.

Fraile no le creyó y le dio las gracias por su ofrecimiento. Sánchez Galicia insistió en elaborarle, sin un compromiso de por medio, un proyecto de lo que podía ser su campaña mediática. El panista siguió sin creerle y finalmente convenció a su visitante de que no sería aceptado en el PAN.

Hoy, los panistas intuyen que el objetivo de Sánchez Galicia no era otro que convencer a Fraile de que lo contratara para que el candidato panista le dijera cuánto dinero tenía para su campaña, quiénes lo apoyaban, cuál era su estructura y sobre todo las estrategias que pretendía utilizar.

 

Free Counter buscadores foros