Mónica Azcárate q Hasta
ahora el profesor e investigador de la Universidad
Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) Manuel
Díaz Cid reconoce haber sido integrante de El Yunque
desde su fundación en el año 1955, y al que renunció
apenas hace cinco años. Díaz Cid rechazó que dicho
grupo sea una organización secreta, "más bien
reservada"; sostuvo que ante la apertura
democrática que ahora existe en la República Mexicana,
ese grupo ya no tiene razón de ser, por lo que todas
esas formas de organización irán desapareciendo, aunque
no así sus causas.Entrevistado por La
Jornada de Oriente, el politólogo aceptó haber sido
integrante de El Yunque asociación que busca instaurar
"el reino de dios en la tierra" y evangelizar
las instituciones públicas mediante la infiltración de
todos sus miembros en las más altas esferas del poder
político, del que recientemente se separó
"porque uno se retira; ya estoy cansado".
Sostuvo que a su salida "dejó una organización
sólida, creciente, fuerte, que sabe que se ha producido
cambios importantes, por lo que es necesario transformar
el actuar; sus formas de acción irán desapareciendo
porque ya no son necesarias", añadió.
Díaz Cid coincidió con la crítica del autor de El
Yunque, la ultraderecha en el poder obra presentada el
jueves pasado en la Universidad Autónoma de Puebla
(UAP), ¡lvaro Delgado, quien sostiene que es
inexplicable que este tipo de organizaciones
"iniciáticas y secretas" sigan vigentes en el
país luego de la apertura democrática.
Al respecto, el ideólogo de la derecha poblana
manifestó: "En eso sí coincido con el autor,
porque este tipo de organizaciones son ya obsoletas;
estas sociedades van a desaparecer porque ya no tiene
"razón de ser, no así sus ideas y causas, pero sus
modos y actitudes de reserva ya no tienen vigencia".
El académico aceptó que en sus inicios, en abril de
1955, El Yunque tuvo "una visión pesimista; que uno
de sus errores fue pensar que había una conspiración
mundial contra el cristianismo, que pensaba que los
comunistas y capitalistas, sus aparentes adversarios,
estaban dominados por el mismo grupo de judíos y
masones, y que por lo tanto no había salida al problema.
Visión de la que, afortunadamente, me liberé hace buen
número de años".
"El descubrimiento de que esta teoría de la
conspiración era falsa, y de que las teorías de don
Salvador Borrego son una tontería fueron sin duda parte
del proceso de maduración de un grupo de chamacos que se
va dando cuenta de los cambios. Esa es la razón que nos
lleva luego a convertirnos en unos promotores del esquema
democrático, que antes nos resultaba indiferente",
explicó.
Desde su punto de vista, el texto de Delgado tiene varios
puntos criticables, "como el hecho de que se limita
a testimonios y carece de fuentes documentales".
Negó también que El Yunque sea una organización
secreta, "porque éstas están prohibidas por la
iglesia; es más bien reservada".
Rechazó que este grupo practique ritos iniciáticos como
los que narra en su obra Delgado al argumentar:
"Nada de ritos. Cuando se habla de ritos inciáticos
nunca se revela de inicio cuáles son los propósitos, y
poco a poco los revelan a sus integantes. Nosotros
siempre fuimos claros; todos sabían a qué se
comprometían. Nunca fue un secreto lo que hacíamos. Eso
de las cuestiones iniciáticas son sólo
imaginativas", puntualizó.
¿Forma parte de El Yunque?
Fui parte de esta organización, fue una experiencia
que viví desde los quince años y de la que estoy
orgulloso; no es una experiencia de la que yo me
avergüence. Visto en la perspectiva, me doy cuenta de
que teníamos una perspectiva equivocada de la política,
de muchas cosas, pero éramos unos chamacos de 15 y 20
años".
"Otra de las cosas criticables del texto es que no
contextualiza los hechos, no habla de lo que pasaba en
Puebla hace 50 años. Un punto en el que no estoy de
acuerdo es la acusación de que los católicos no tenemos
derecho a participar en política. Precisamente, la
razón por la cual surgió esta asociación es porque los
católicos en la universidad (la UAP) fuimos objeto de
tal hostilidad, actitud de rechazo y de marginación, y
no nos quedó otra alternativa que asociarnos para la
participación, y esto es algo que no se reconoce".
Admitió haber usado un pseudónimo en los inicios de la
organización, mismo que se negó a revelar y justificó
la razón: "Se inventaban los pseudónimos porque la
Dirección General de Seguridad, como se ha comprobado,
nos espiaba. Cuando se hablaba por teléfono, para no
decir fulanito de tal, se decía otro nombre. Esa es la
razón. La izquierda hacia exactamente lo mismo...
Marcos, ¿se llama Marcos?, no, y, sin embargo le
seguimos dando los titulares y a nosotros se nos
acusa", agregó.
Los señalados
Los demás poblanos mencionados en el libro del
periodista ¡lvaro Delgado como prominentes miembros de
dicha organización nacional secreta, como el alcalde de
Puebla, Luis Paredes Moctezuma, y el presidente estatal
del Partido Acción Nacional (PAN), Juan Carlos Espina
von Roerich, han negado ser parte de esa organización.
El viernes pasado, un día después de la presentación
de la polémica obra de Delgado en el salón Barroco de
la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), el edil Paredes
respondió así a las preguntas de los periodistas en
torno a su pertenencia a esta organización:
¿Pertenece o no a El Yunque?
Yo soy Fua (Frente Universitario Anticomunista) de
corazón y seguiré siendo fua... la historia ha
comprobado que nosotros teníamos la razón porque el
socialismo no funcionó... hoy nosotros estamos
gobernando este país.
Ante la insistencia de los reporteros en torno a si el
alcalde milita o no en El Yunque, Paredes contestó:
"Ya les dije cuáles son mis preferencias; yo soy
orgullosamente fua".
Por su parte, el dirigente estatal del blanquiazul, Juan
Carlos Espina von Roerich, ha rechazado una y otra vez
militar en dicho grupo desde la aparición del polémico
texto hace tres meses.
No obstante, en su visita a Puebla la semana pasada, el
reportero ¡lvaro Delgado sostuvo que Juan Carlos, junto
con su hermano José Espina quien fue titular de la
delegación Benito Juárez del Distrito Federal y es
actual coordinador del grupo parlamentario del PAN en la
asamblea legislativa de esa ciudad forman parte de la
organización, "ya que existen numerosos testimonios
de que los han visto en adiestramientos secretos".
"Pregúntenle... él ha dicho que no, pero no
estamos hablando de su vida pública, estamos hablando de
su vida oscura, oculta, no privada", afirmó en esa
ocasión el periodista.
Según el autor de El Yunque, la presidente nacional del
DIF, Ana Teresa Aranda de Orea, aspirante a la
candidatura de AN al gobierno de Puebla en las elecciones
de noviembre de 2004, ha reconocido "en corto"
ser parte de esta organización secreta. Este diario
contactó a la oficina de comunicación social del DIF
nacional para conocer la versión de Aranda; sin embargo,
no obtuvo respuesta.
Raúl Torres Salmerón, encargado de comunicación social
del ex gobernador Manuel Bartlett Díaz durante el
sexenio pasado, también fue señalado como integrante de
El Yunque. Sobre dicho personaje, ¡lvaro Delgado sostuvo
que uno de sus testigos, "quien dijo que El Yunque
le echó a perder su vida", aseguró que Salmerón
lo reclutó en 1965, cuando éste último dirigía las
preorganizaciones de El Yunque en las preparatorias de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en los
sesenta.
Sin embargo, Torres Salmerón ha rechazado tal versión.
En entrevista vía telefónica con este diario negó
categórico militar en El Yunque, aunque aceptó haber
sido consejero universitario en la Escuela Nacional
Preparatoria en aquella época. El fin de semana,
Salmerón envió sendas cartas a la revista Proceso y
otros medios locales para desmentir el hecho.
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