Lunes 14 Agosto 2000
La Jornada de Oriente publicación para Puebla y Tlaxcala México

Primera
Plana
n Rechaza el jerarca hablar sobre el sacerdote Francisco Fuentes

  Conveniente², reducir penas a mujeres violadas que cometen aborto: Huesca

n ³Es absurdo que a quien ha sufrido un ataque se le castigue aún más²

Juan Manuel García n

Después de negarse a realizar una declaración sobre el curso de las investigaciones que las autoridades efectúan en contra del ex párroco de Tlaxcalancingo, Francisco Fuentes, el arzobispo de Puebla, Rosendo Huesca y Pacheco, se pronunció a favor de una reducción en las penas que se aplica a mujeres que son violadas y se realizan el aborto.
En una breve conferencia de prensa realizada ayer en la sacristía de la Catedral, Huesca se adelantó a los reporteros y de inmediato advirtió que no contestaría ninguna pregunta relacionada con el caso del sacerdote Fuentes, ya que por el momento no tenía comentarios al respecto.
Más adelante, al ser cuestionado sobre la penalización del aborto, el jerarca de la iglesia católica señaló que es un tema muy delicado y serio que requiere de un amplio análisis de parte no sólo de legisladores, sino también de estudiosos en la materia.
No obstante, consideró que en los casos de que una mujer sea violada y por diversas circunstancias haya recurrido al aborto, sería conveniente que la pena o castigo en contra de ella sea el ³más suave² posible, ³ya que reza un gran principio de derecho: no aflijas más al afligido. Pero también es necesario tomar en cuenta que el Estado no puede dejar de castigar lo que va en contra de un derecho fundamental, y que es el respeto a la vida².
No obstante, Rosendo Huesca insistió que le resulta absurdo que a una mujer ya afligida por la agresión de la violación, se le castigue severamente.
³Cuál será la pena más adecuada², se autocuestionó. ³Yo no lo podré decir; eso ya es responsabilidad de los especialistas en derecho público y penal y los mismos legisladores. Sólo hay que tomar en cuenta que no puede castigarse de la misma forma un delito que tiene todas las agravantes que el que es producto de otro delito².
El jerarca católico insistió en habrá que considerar la posición de las mujeres violadas y que abortan.