Miércoles 23 de Febrero 2000
La Jornada de Oriente publicación para Puebla y Tlaxcala México

Primera
Plana
Mudos y presos por la verdad

Antonio Cruz López

En 1548 nació en Nola, Italia, Giordano Bruno. En 1563 -apenas a los 15 años- ingresó a la orden dominica. En 1575 egresó como doctor en Teología, se mostró como filósofo trascendente y dijo "dios es infinito, creó al mundo también infinito, es el principio y fin de las cosas, es la naturaleza y a pesar de la diversidad es una substancia viva e inteligente, por ello ante el universo el hombre experimenta entusiasmo heroico de saberse hecho a su imagen y semejanza e identificarse en la vida infinita de la naturaleza, que es la vida de dios". Es un concepto tan bello, pero tan fuera de su época: tuvo graves consecuencias en su tiempo. Su afirmación se completaba con el concepto de que ninguna religión traducía la verdad sobre dios y que ningún culto podía ser digno de un dios de tal magnitud. Su tesis fue el producto de lecturas sobre Platón, Aristarco de Samos, Pitágoras, Aristóteles y Copérnico. Se le calificó de hereje y fue obligado a abjurar, y como no lo hizo, se autoexilió. Llegó a Ginebra en 1576 y abrazó el calvinismo. Se declaró a favor de la teoría del sistema solar que afirmaba que los astros giran alrededor del sol y no de la tierra, como lo aceptaba la iglesia de las afirmaciones erróneas del Hiparco y Tolomeo, puso en duda los misterios de la encarnación, la trinidad y los milagros de Jesús como hechos de factibilidad, afirmando que en todo caso son fenómenos circunstanciales por debajo del concepto infinito de dios. Chocó también con el esquema doctrinal y estereotipado de Calvino. Fue a Francia, dedicó a Enrique III una de sus obras, pasó a Inglaterra enseñando en Oxford, fue después perseguido siempre por sus ideas y sus publicaciones, y en Alemania abrazó el luteranismo. Al fin, un noble veneciano le ofreció protección y le pidió regresar a Italia. Lo hizo tan sólo para ser apresado por la Inquisición y enviado a la cárcel a Roma. Ayer como hoy, el poder enmudeció las bocas y atrapó tras las rejas las ideas. En 1600 la Inquisición lo quemó vivoo. En el Campo Fiori, donde fue quemado, el pueblo italiano edificó una estatua en su nombre. En del DF, en 1991, se construyó la Plaza Giordano. El 3 de febrero de este año, el cardenal Poupart del Consejo Pontificio de la Cultura manifiesta que la santa sede lo ha perdonado y Juan Pablo II, el próximo 12 de marzo, efectuará una ceremonia de perdón.
¿Se arrepiente la iglesia de Roma? 400 años después lo perdona, ¿pero quién lo rehabilita?
¿Cuántos Giordano Bruno deja el poder entre nosotros, cuando de mudos y presos llena sus cárceles el poder político de este pais?