| EDITORIAL DIA
MUNDIAL DE LA LUCHA CONTRA EL SIDA
Ayer miércoles se conmemoró un año más del Día
Mundial de la Lucha contra el Síndrome de Inmuno
Deficiencia Adquirida. Más que retomar las cifras que
dieron a conocer las autoridades de Salud, es un día
propicio para reflexionar y tomar conciencia de la
magnitud del problema.
Resulta alarmante que en nuestro país el número de
personas afectadas por el virus se siga incrementando de
manera significativa, derivado, entre otras cosas, la
falta de prevención, la carencia de campañas educativas
sistemáticas y diferenciadas dirigidas a los diferentes
estratos de la población, que sin importar el nivel
socioeconómico permitan conocer y tomar conciencia de
las prácticas de riesgo y los efectos que provoca esta
enfermedad.
Para países como México, en donde se carece de los
suficientes recursos para atender a las personas
contagiadas por el sida, debido al alto costo de los
tratamientos, la prevención se convierte en la principal
arma para evitar que el número de pacientes infectados
aumente en la misma manera como se ha registrado en los
últimos años.
Pese a la reticencia que algunos sectores de la sociedad
han mostrado para promover una cultura de prevención en
los diferentes grupos de la población, como ha sido el
caso de los jerarcas eclesiásticos y sociedades de
padres de familia, es necesario que la educación sexual
y la orientación sobre el uso adecuado de preservativos
sea una constante desde los espacios educativos como en
el mismo seno familiar.
Hay que recordar que cuando se dio a conocer la presencia
del sida los grupos de riesgo se tenían más
focalizados; sin embargo, conforme han pasado los años
el espectro de contagio se ha ampliado siendo los
jóvenes los más afectados.
No podemos permanecer impávidos ante una enfermedad cuya
presencia puede reducirse a través de la prevención, se
debe redoblar los esfuerzos para que las autoridades de
Salud junto con diferentes sectores de la sociedad
realicen campañas permanentes sobre los métodos más
adecuados para evitar el contagio.
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