| n Publica el Consejo Nacional Para la Cultura y las Artes su primer texto de poesía |
Las voces del Totonacapan, reunidas por Manuel Espinosa Sainos en su libro |
Lesly Mellado Mayn |
| Las voces del Totonacapan se alzan para hablar de su cultura. Manuel Espinosa Sainos es el encargado de plasmarla en un libro de poesía. "Voces del Tonacapan fue el título que elegí pensado que no es la voz mía, es del pueblo", afirmó el joven escritor. "En el libro planteo el reclamo de justicia que tiene el pueblo totonaca, pero también es una proclama de identidad para decir que "el pueblo totonaco está vivo, pese a la negación de los mestizos". |
| Nacido en Ixtepec -municipio
de la Sierra Nororiental poblana-, Espinosa Sainos se ha
dado a la tarea de difundir la cultura de su pueblo.
"Quiero reclamar lo que padecemos, pero también
hablar de lo malo que hacemos; hay mujeres totonacas que
son maltratadas por sus esposos, o niñas que son
malqueridas por sus padres porque éstos nada más
quieren tener hijos hombres". Aunque el libro, editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) dentro de la serie Letras indígenas contemporáneas, será presentado en la capital poblana, al autor le preocupa más que sea difundido en la sierra, "pues los indios somos analfabetas de nuestra propia lengua; la sabemos hablar pero no leer ni escribir, por eso quiero que este libro sea un instrumento para que los niños y los jóvenes empiecen a conocer nuestra lengua madre impresa". Espinosa Sainos toca en su libro todos los temas de la vida en el Totonacapan, las leyendas, la vida de los viejos, la marginación, la pobreza, el sentido de sus fiestas y danzas -con una visión ajena al folclor-, la injusticia y las nuevas formas que están creando para organizarse. Para él es de suma importancia valorar su lengua, sin que esto signifique aislarse y negarse a hablar español. "La idea es que nos desarrollemos en un país pluricultural, donde cada una de las culturas tenga su propio espacio y sea respetado", dijo. "Todavía recuerdo que cuando era estudiante, en alguna ocasión me castigaron por hablar en totonaco dentro de la escuela. Me pusieron a lavar los baños por hablar en mi lengua, cosa que me parece injusta. Hay, una justificación para que la educación bilingüe desaparezca: dicen que nuestra lengua madre la aprendemos en la casa, pero eso no es lo importante, sino que sepamos leerla y escribirla". Por eso ha decidido, además de escribir este libro, iniciar talleres de creación literaria con niños y jóvenes de la región, labor que se le vislumbra menos compleja por su participación como comunicador bilingüe en Radio Cuetzalan. Este habitante del tutunaku -tres corazones- además de hablar de la cosmovisión de su pueblo y de ser ganador en 1990 del Premio Nacional de Cuento Totonaco (otorgado por Conaculta), plasma en su libro cómo enfrentan ahora sus problemas. "Yo percibo que últimamente los totonacos nos estamos organizando. Hay cosas que nos han dividido, pero hemos empezado a tomar conciencia de que sólo organizándonos vamos a salir adelante. Incluso las mujeres están creando también organizaciones. De ahí que el poema Agonía de un pueblo hable de nuestras organizaciones y de nuestro trabajo comunitario. No trabajamos por interés de ocupar el poder, lo que se hace es para el pueblo, para todos, no para una persona", concluyó. |
| La Jornada de Oriente, Martes 27 de Julio de 1999 |